El calendario festivo ayacuchano tiene en el Qatun Yaku Raymi o “Fiesta del agua” a una de sus celebraciones más importantes. La localidad de Andamarca, capital del distrito de Carmen Salcedo en la provincia de Lucanas, es el
epicentro de esta festividad de origen ancestral que agradece a la divinidad del agua su generosidad para garantizar una buena temporada de lluvias y la fertilidad agropecuaria.
¿Cuándo se celebra?
El Yaku Raymi, que se desarrolla este año del 14 al 26 de agosto, reúne a toda la comunidad, que se concentra en la localidad de Andamarca, capital del distrito de Carmen Salcedo. Hombres y mujeres de todas las edades acuden a los campos de cultivo para realizar una jornada de limpieza de las acequias, antes de la temporada de lluvias. Ello garantiza la buena provisión de agua para la irrigación y el consumo de la población.

La
Fiesta del agua, declarada
Patrimonio Cultural de la Nación el 22 de marzo de 2005, es un preludio a las actividades agrícolas de siembra que se desarrollarán a partir de setiembre en una ceremonia de la fertilidad de la tierra, pero también es una fiesta de integración de la comunidad.
¿Cómo se festeja?
Rituales de tributo a la Pachamama o “madre Tierra” y al cielo que trae las lluvias encabezan esta festividad, cuyas fechas centrales son el 24 y 25 de agosto, y que tiene entre sus protagonistas a los danzantes de tijeras. Interpretada solo por varones, esta danza de origen ancestral y cubierta de un aura mística establece una conexión entre los seres humanos y las fuerzas de la naturaleza.

A través de acrobáticos movimientos y melodías protagonizadas por el violín y el tintineo de las tijeras, el danzante mantiene una conexión mística con el “wamani” o espíritu protector de cada pueblo andino. La Danza de Tijeras es, desde 1995,
Patrimonio Cultural de la Nación, y fue declarada en octubre de 2010 como
Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Otra danza emblemática es la Qayra, a cargo de los “Cargontes” (personaje del “sistema de cargos” que asume el costo y la organización de una fiesta patronal), y manifiesta las costumbres de la población como la siembra, el cortejo y pedido de mano a la pareja, las dificultades de la vida, los viajes, la fertilidad agrícola y las tradiciones.
El Qatun Yaku Raymi tiene una vital importancia porque representa un proceso de “renacimiento o de renovación de la tierra” en concordancia con la lluvia que desencadena prosperidad con buenas siembras y cosechas.
(FIN) LZD/MAO