En la ciudad de Puno, cientos de pobladores se congregaron ayer en la avenida Simón Bolívar para participar en el "Quqawi más largo del Mundo", una impresionante muestra de unidad que busca unificar a los quechuas y aimaras de la región.
Esta actividad fue organizada por el Consejo Regional de Cultura, la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Puno, el Gobierno Regional y la Municipalidad Provincial de Puno, tuvo como objetivo revalorar las costumbres y tradiciones ancestrales, al tiempo que busca reactivar el sector turismo.

A lo largo de las 25 cuadras de la avenida Simón Bolívar, los participantes se agruparon en el "Quqawi", una colorida manifestación cultural que recorre la vía principal de esta Ciudad Lacustre.
Desde ambos extremos de la avenida, comitiva de autoridades representativas de ambas culturas iniciaron el recorrido, para finalmente encontrarse en el centro de la vía. En este punto, se llevó a cabo un significativo intercambio de "incuñas con contenido de alimentos andinos", símbolos que representan la unión entre las culturas aimara y quechua.
Posteriormente, al mediodía, se dio inicio a un compartir comunitario conocido como la "fiambrada". Este festín estuvo compuesto por una variedad de alimentos tradicionales, como papas, habas, chuño, tunta, trucha, pejerrey, queso, carne de cordero, quispiño, entre otros productos. Los participantes disfrutaron de esta sabrosa comida que representa la diversidad culinaria de la región y fortalece los lazos entre las comunidades.
El "Quqawi más largo del Mundo" no solo promueve la unión entre los quechuas y aimaras, sino que también busca destacar la riqueza cultural y turística de Puno. Esta celebración se ha convertido en un evento emblemático de la región, atrayendo la atención de visitantes nacionales e internacionales interesados en conocer y valorar la herencia cultural de los antiguos habitantes de la zona.
Con iniciativas como esta, Puno demuestra su compromiso en preservar y promover las tradiciones milenarias de sus comunidades, generando un impacto positivo en el desarrollo turístico y en el fortalecimiento de la identidad cultural de la región.

Esta actividad se consolida como un evento emblemático que contribuye a enaltecer las raíces y la diversidad cultural de Puno.