Puno: desborde de río sepulta campamentos mineros y deja un muerto y varios desaparecidos

Tragedia ocurrió en la zona de Mucumayo, provincia de Carabaya

ANDINA/Difusión

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15:29 | Puno, mar. 30.

Un primer cuerpo sin vida fue recuperado hoy lunes 30 de marzo en la zona de Mucumayo, en la provincia de Carabaya, tras la violenta avalancha de agua ocurrido el domingo 28 a causa del desborde del río Tambillo que arrasó con varios campamentos mineros de la zona dejando varias personas desaparecidas.

El desastre, causado por el desborde del río Tambillo entre Ayapata e Ituata, destruyó maquinaria, herramientas y dejó varias personas desaparecidas, según reportes de los pobladores.

La crecida del río barrió con todo a su paso, incluyendo puentes colgantes que servían como única vía para llevar alimentos y suministros a los mineros. Su colapso no solo cortó el acceso a provisiones, sino que también dificulta las labores de rescate en una zona ya de por sí remota y de difícil acceso.


Los mineros artesanales perdieron sus equipos de trabajo, su principal fuente de ingresos, tras el embate de las aguas. Las fuertes lluvias de los últimos días desencadenaron el desastre, dejando incomunicadas a decenas de personas que aún permanecen atrapadas en los campamentos más alejados.

Los pobladores de la zona expresaron su preocupación por familiares que siguen sin contacto. "No sabemos si están vivos o heridos", comentó un vecino, mientras las autoridades locales intentan organizar equipos de emergencia para llegar hasta ellos.

El acceso terrestre sigue bloqueado, lo que agrava la situación. Las comunidades cercanas exigen ayuda inmediata para reestablecer las vías y evitar más víctimas. "Necesitamos puentes, medicinas y comida ya", advirtieron la población afectada.

El Gobierno Regional de Puno aún no ha respondido con acciones concretas, pese a que la emergencia requiere reconstrucción urgente de infraestructura y apoyo logístico para los afectados. La prioridad, según los pobladores, es salvar vidas y recuperar la conectividad antes de que la situación empeore.

Mientras tanto, los equipos de rescate trabajan en condiciones adversas. La falta de caminos transitables y la magnitud de los daños complican cada hora que pasa, aumentando el riesgo para quienes siguen atrapados.

Esta tragedia evidencia la vulnerabilidad de las zonas mineras ante desastres naturales, donde la falta de infraestructura segura pone en riesgo a cientos de familias. Los mineros, ya afectados económicamente, ahora enfrentan la pérdida de sus herramientas de trabajo.

Las autoridades deben actuar rápido para evitar que el número de víctimas aumente. La población de Carabaya no puede esperar más: necesitan puentes, rutas despejadas y asistencia humanitaria sin demoras.

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(FIN) AAM/MAO
JRA

Publicado: 30/3/2026