El Gobierno Regional (Gore) de Puno reconoció oficialmente la "Ruta Turística Aimara 2026" como un producto turístico regional que integrará 11 circuitos y siete paradas principales en las provincias de Chucuito, Ácora, Ilave, Juli, Pomata, Yunguyo y Zepita-Desaguadero.
La iniciativa, respaldada por un informe técnico de la directora de la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) de Puno, Tania Mariela Flores Quispe, busca potenciar la economía local a través del patrimonio cultural aimara, incluyendo tradiciones, gastronomía, artesanía y sitios arqueológicos.
La resolución, firmada el 23 de diciembre de 2025, establece que las municipalidades involucradas deberán participar activamente para garantizar su sostenibilidad del circuito turístico de la zona sur de la región de Puno.
La ruta no solo promoverá el turismo cultural, sino que también generará empleo y beneficios económicos para las comunidades aimaras. Según el documento oficial, el proyecto se enfoca en experiencias vivenciales, como festividades ancestrales y saberes comunitarios, que atraerán a visitantes nacionales e internacionales.
Las autoridades regionales destacaron que esta estrategia está alineada con políticas nacionales de turismo sostenible y con la Ley General de Turismo, que declara a esta actividad como prioridad de interés nacional.

Los 11 circuitos turísticos incluirán paradas en sitios emblemáticos como templos históricos, paisajes culturales y talleres de artesanía tradicional. Las provincias de Chucuito y Juli, conocidas por su legado colonial y arqueológico, serán puntos importantes. La ruta también resaltará la gastronomía aimara, con platos como el thimpu y el chairo, y promoverá la participación de las comunidades en la gestión del proyecto.
Las municipalidades de las provincias mencionadas tendrán un papel fundamental. Deberán fortalecer sus oficinas de turismo, asignar presupuestos específicos y capacitar a personal especializado. La Dircetur supervisará el proceso, pero sin asumir funciones operativas que correspondan a los gobiernos locales, según lo establecido en la resolución.

El proyecto busca revitalizar la identidad aimara y posicionar a Puno como un destino turístico único. La ordenanza regional que declara de interés cultural a la artesanía tradicional de Puno refuerza esta iniciativa, vinculando el turismo con la protección del patrimonio.
La resolución se ampara en leyes como la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales y la Ley General de Turismo, que otorgan autonomía a las regiones para impulsar el desarrollo económico. Además, el Plan Estratégico Nacional de Turismo (Pentur 2025-2035) respaldó la creación de rutas culturales como estrategia para diversificar la oferta turística en el país.
Las comunidades aimaras participarán en la gestión de la ruta, asegurando que las experiencias turísticas sean auténticas y sostenibles.
Flores Quispe afirmó que el modelo de gestión participativa garantizará que los beneficios lleguen directamente a los pobladores, evitando la explotación externa de sus recursos y las comunidades aimaras deberán de participar en la gestión de la ruta, asegurando que las experiencias turísticas sean auténticas y sostenibles.
En los próximos meses, Dircetur Puno coordinará con las municipalidades para implementar señalética, capacitar a guías locales y promocionar la ruta en ferias nacionales e internacionales. Se espera que, para mediados de 2026, la ruta esté operativa al 100 %, con miras a convertirse en un referente del turismo comunitario en el sur del país.

Pequeños emprendedores, como artesanos y restaurantes locales, tendrán la oportunidad de integrarse a la ruta. La resolución señala que las municipalidades deben crear programas de apoyo para que estos negocios mejoren su competitividad y calidad, atrayendo así a más turistas.