La Comisión de Ciencia, Innovación y Tecnología del Congreso emitió el dictamen del Proyecto de Ley N° 14361/2025, Ley de Fortalecimiento de la Transferencia Tecnológica en las Instituciones Académicas y de Investigación, que promueve la creación de Oficinas de Transferencia Tecnológica en instituciones académicas y de investigación.
También señaló que se espera que estas oficinas operen de manera totalmente descentralizada, ubicándose en el interior de las propias universidades, institutos públicos e instituciones de investigación.
La función principal de las Oficinas de Transferencia Tecnológica es gestionar la propiedad intelectual y comercializar los resultados de las investigaciones. Tras el dictamen, se estima que llegue al Pleno del Congreso para su debate y aprobación.
En su opinión, con estos espacios de gestión, se podrá mejorar la conexión de la academia con el sector privado. Cada año, ProCiencia financia investigaciones de científicos peruanos, pero no siempre se concreta un escalamiento al mercado o el desarrollo se extiende por varios años.
Sin embargo, con el apoyo necesario, hay avances claros. Un
caso de éxito reciente ha sido implementado por la
Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), que trabajó en el mejoramiento genético convencional y selección de líneas élite derivadas de germoplasma Tangüis y Pima.
El financiamiento otorgado por
ProCiencia ha permitido que esta innovación pase de la teoría a la práctica, validándose directamente en dos etapas clave de la industria: el
proceso de hilado y la etapa propiamente textilera. Esto sitúa a la investigación en un nivel tecnológico fundamental y previo a su escalamiento masivo
La nueva variedad posee un alto valor para la cadena algodonera que permitirá abastecer a la industria nacional con fibra extralarga de calidad premium, adecuada para la producción de hilos finos y prendas de mayor valor agregado.
Se estima que tomará todavía algunos meses lograr el certificado de obtentor (el registro legal para los creadores de nuevas variedades vegetales) y la autorización oficial de SENASA.
De lograrlo, miles de micro y pequeñas empresas del sector confecciones podrán acceder a un insumo local de mayor suavidad, resistencia y calidad, con menores costos logísticos en la importación de fibra fina y, por tanto, fortalecerán su competitividad en mercados exigentes como EE.UU. y Europa.
Desafíos de la OCDE
Por otro lado, Vásquez precisó que las nuevas convocatorias de financiamiento científico tendrán un componente principal orientado a resolver directamente los problemas sociales o las necesidades concretas del sector productivo, siguiendo el enfoque de la OCDE.
Además, se ha identificado que el financiamiento y el vínculo con la empresa no son suficientes si existen barreras administrativas. Por ello, se busca articular esfuerzos con reguladores como SENASA, INDECOPI, INACAL y DIGEMID para agilizar procesos de certificación y autorización, facilitando así que el sector privado pueda escalar y comercializar los productos académicos
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Publicado: 12/6/2026