¿Por qué el oso andino es clave para el ecosistema bosque y cómo aporta a su conservación?

Conoce las claves de este mamífero oriundo de Sudamérica y símbolo de la fauna silvestre peruana

ANDINA/Difusión

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08:19 | Lima, feb. 18.

El 21 de febrero se conmemora el Día Mundial para la protección de los osos y la VI Semana del Oso Andino, una efeméride que invita a conocer en detalle a esta especie y valorar la importancia de este mamífero para el ecosistema bosque y cómo aporta a su conservación.

El oso de anteojos, ucumari, ukuku o más frecuentemente llamado oso andino, es el único úrsido que habita en Sudamérica. Pertenece a la familia Ursidae, género Tremarctos, siendo el único representante vivo de la subfamilia Tremarctinae. Actualmente, dicha especie se distribuye en Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia y norte de Argentina.




Población estimada


Se calcula que es posible que existan en libertad alrededor de 18,250 ejemplares en el rango de distribución del oso andino (Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Sur de Panamá y norte de Argentina).


En el Perú, la población de oso andino se ha estimado en alrededor de 5,750 individuos, constituyéndose como el país que probablemente ostente la mayor cantidad de individuos a nivel de Sudamérica.

Localización en Perú


En el Perú, esta especie se encuentra en una gran variedad de hábitats situados desde los 200 metros hasta los 4,750 metros de altitud, en una gran diversidad de ecosistemas incluyendo desiertos, bosque seco, pajonales andinos, paramos y bosques montanos, entre otros. 

Cómo se le llama en Perú


En su amplia distribución regional también es conocido como oso de anteojos, oso vaquero, oso real, oso achupallero u oso negro. En el Perú también se le llama “isnachi” en la región San Martín; “chai” (en lengua amazónica huambisa) en el departamento de Amazonas; “oso bestiero” en Cajamarca; “maeni potsitari”, “maeni potsonari” (en lengua amazónica mashiguenga) en el Cusco; “ukuku”, “ucumari”, “yurac mate”, “puca mate” (en lengua quechua) en el Cusco; “cayna” en Huánuco.


También se le conoce como “frontinito” en La Libertad; “apasahua” (en lengua amazónica shipibo) en Loreto y San Martín; “orran” (en lengua amazónica yanesha) en Pasco; “mascarón”, “chuskuy” en Pasco; “mingo” en Piura; “jandari”, “aja” (lengua amazónica amarakaeri) en Madre de Dios; “ukuchos” en Puno; “chayú”, “chañu” (en lengua amazónica aguaruna) en San Martín y Amazonas y “maini” (lengua amazónica ashaninka).




Características


El oso andino es uno de los mamíferos de mayor altura de Sudamérica. Mide hasta 2.2 metros de alto parado en dos patas. Los machos son 50% más grandes que las hembras. 


Este plantígrado mide entre 1.2 y 2 metros de largo, su pequeña cola mide de 7 a 8 centímetros y sus orejas unos 9 centímetros desde la base hasta la punta. El tamaño de su cabeza es grande y no guarda relación con el resto de su cuerpo. Puede pesar entre 90 y 140 kilos.

El oso andino apoya la planta de sus patas en el suelo, por ello se le considera un plantígrado. Sus pies planos, con cinco dedos provistos de garras, facilitan su postura erecta, la cual emplea para tener una mayor visión del horizonte y amedrentar a sus enemigos. Sus patas miden entre 19 y 20 centímetros incluyendo las garras, que están adaptadas para la trepa de árboles y son muy afiladas.


Su pelaje es largo, espeso y tosco, de color negro, principalmente, y en algunos casos marrón o rojizo, con machas claras de tono amarillento o blanquecino en el rostro y parte del pecho. Las manchas en rostro y pecho son las marcas que diferencian a cada ejemplar, a manera de "huella digital" que, sin embargo, ha generado confusión debido a sus diversas formas, llevando a la creencia que existe más de una especie de oso. Se le llama también oso de anteojos debido a las manchas blanquecinas que posee alrededor de sus ojos, las cuales son únicas para cada individuo.

Posee una dentadura plana con molares largos, adaptados para masticar y triturar la vegetación, y una musculatura mandibular de características únicas entre los osos vivientes. Son principalmente de hábitos diurnos, aunque a veces se muestran activos por las noches. Generalmente inician su actividad desde las 06:00 hasta las 21:00 horas, con reducción de ésta entre las 11.00 y 14.00 horas, lo que coincide con las temperaturas máximas del día. Las marcas encontradas en los árboles, troncos inclinados y ramas rotas demuestran una gran actividad arborícola.


El oso andino es considerado un omnívoro hipocarnívoro, dado que aproximadamente el 75% de su dieta se encuentra constituida por una gran variedad de vegetales, principalmente frutos y brotes tiernos de bromelias, incluso de distintas zonas climáticas.

Sin embargo, el oso andino no descarta el consumo de carne fresca o carroña, según la oportunidad. Entre los ítems de consumo de origen animal se encuentran mamíferos medianos y grandes, pequeños roedores, coleópteros, hormigas, etc. Estas características le permiten no depender de un solo factor alimenticio y estabilizar tampoco disminuir la densidad de una especie en particular.


El oso andino construye plataformas, a manera de nidos, en las ramas de los árboles, las cuales le sirven como apoyo al momento de recolectar su comida y al mismo tiempo como lugar de descanso y alimento. Las plataformas son construidas mediante el acoplamiento de las hojas y ramas del mismo árbol donde está construido.

En áreas boscosas establecen senderos que permiten un desplazamiento rápido entre áreas alejadas, así como la comunicación con otros miembros de su misma especie, a través de marcaje por medio de rasguños y olor (feromonas). A diferencia de sus parientes próximos, como los osos polares, pardos y negros, el oso andino no hiberna.


El oso andino es un caminante solitario y se le ha localizado en al menos 30 áreas naturales protegidas, entre ellas el Santuario Histórico de Machu Picchu (Cusco) y el Parque Nacional Río Abiseo (La Libertad y San Martín).




Aspectos reproductivos


La época de reproducción en estado silvestre ha sido reportada entre diciembre y febrero y está relacionada con el incremento de las precipitaciones y la posterior fructificación.


Las camadas tienen entre 1 a 3 crías, siendo lo más común el nacimiento de 2 oseznos. El peso al nacer oscila entre 300 y 500 gramos; los oseznos presentan osos cerrados y ausencia de dientes. Las crías lactan aproximadamente un año y permanecen con la madre hasta los 2 años de edad.

Arquitecto de los bosques


El oso andino es considerado el arquitecto de los bosques, dado que se adapta a las condiciones más adversas para sobrevivir y es clave dentro del equilibrio ecológico del ecosistema del bosque nublado andino y del bosque seco del Marañón, tanto por su posición de depredador tope en la pirámide trófica, como por su capacidad de agente dispersor de una variada cantidad de semillas y polinizador al transportar polen en su denso pelaje. 




Vulnerabilidad y amenazas


Por otro lado, se tiene que esta especie ha sido intensamente presionada por la caza ilegal o furtiva, debido a la percepción negativa que existe en algunas regiones geográficas, referida a que es considerada peligrosa e incluso una especie plaga. 


A su vez, dicha especie ha sido materia de caza furtiva debido a las creencias que existen en los lugares donde se encuentra, las cuales se encuentran referidas a que sus garras, apéndices, entre otras partes, poseen propiedades medicinales o mágicas. Tal es así, que la caza furtiva conjuntamente con la alteración del hábitat ha afectado a las poblaciones de esta especie poniendo en riesgo su supervivencia y estado de conservación. 

Por este motivo, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, por sus siglas en inglés) la ha clasificado como especie amenazada (Vulnerable - VU), además de encontrarse incluida en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).


De acuerdo con la lista de clasificación y categorización de las especies amenazadas de fauna silvestre legalmente protegidas en nuestro país, el oso andino se encuentra categorizado como Vulnerable (VU); en tal sentido, es considerado como especie amenazada.



Plan Nacional de Conservación


Actualmente, está vigente el Plan Nacional de Conservación del Oso Andino en el Perú 2016-2026, que es un instrumento de gestión que responde a la necesidad de conservar y recuperar las poblaciones de esta especie emblemática del país, puesto que la conservación de sus hábitats generará un valioso potencial para ofrecer bienes y servicios a los pobladores locales, desde el punto de vista ecológico al ser una especie clave para el mantenimiento de los ecosistemas que habita, así como desde el punto de vista social y cultural.


El Estado peruano contribuye al cumplimiento de las metas de la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica y su Plan de Acción, uno de los principales instrumentos para la gestión de la biodiversidad en el Perú y cuyo Objetivo Estratégico 1 se encuentra orientado a mejorar el estado de la biodiversidad y mantener la integridad de los servicios ecosistémicos que brinda.


(FIN) LZD/MAO
JRA


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Publicado: 18/2/2026