Perú se ubica entre los países sudamericanos con mayor crecimiento de estudiantes que buscan realizar pregrado y posgrado en el extranjero, con incrementos anuales cercanos al 20%, según estimaciones de GSG Education.
Este crecimiento, principalmente en España, Reino Unido y Alemania; presenta un reto clave: organizar las finanzas para cubrir los gastos básicos de la vida estudiantil.
“Muchos subestiman el impacto financiero que genera el pago por estudios en Europa. El costo de vida definitivamente es mucho más elevado y usar tarjetas de crédito o transferencias tradicionales puede encarecer hasta un 15-20% los pagos por comisiones ocultas, tipos de cambio desfavorables, entre otros”, señala María José Artacho, Country Manager en Perú de Global66.
“Conseguir la carta de aceptación es solo el primer paso. La verdadera batalla financiera empieza cuando hay que pagar matrícula, alquiler y manutención sin perder miles de euros en el camino", agrega.
Por ello, la especialista comparte cinco datos a tener en cuenta para quienes planean cursar estudios en Europa:
1. Construye un presupuesto mensual realista
Es fundamental que estimes con precisión los gastos de vida en la ciudad de destino. Alquiler, alimentación, transporte, seguros médicos, materiales de estudio y actividades cotidianas debes incorporarlo en un presupuesto mensual detallado.
Tener esta proyección te ayuda a definir cuánto dinero te enviarán de forma periódica y a evitar desbalances que puedan afectar tu estabilidad financiera durante el ciclo académico.
2. Usar herramientas digitales
Disponer de una cuenta que te permita operar en moneda extranjera y usar herramientas digitales, facilita tu gestión diaria de los recursos. Por ejemplo, soluciones digitales te permiten recibir transferencias inmediatas y tener cuentas en distintas divisas, lo que simplifica el pago de estudios, alquiler y otros servicios.
Este tipo de herramientas también reduce fricciones operativas y mejora el control de tus movimientos financieros.
3. Crea un fondo de emergencia
Durante una estadía prolongada en el extranjero pueden surgir gastos imprevistos, como atenciones médicas, trámites migratorios adicionales o variaciones en el costo de vida. Separar desde el inicio un fondo exclusivo para contingencias te evitará tener que recurrir a endeudamiento o utilizar dinero destinado a la matrícula o a la manutención básica.
4. Coordina un plan financiero con la familia
Mantener una comunicación clara con la familia sobre fechas, montos y canales de envío de dinero te permite una planificación conjunta más eficiente. Establecer acuerdos previos reduce la incertidumbre y facilita reaccionar con rapidez ante cualquier eventualidad, asegurando continuidad en tus estudios sin interrupciones financieras.
5. Anticipa los pagos académicos
Las universidades europeas suelen establecer calendarios estrictos para el pago de matrícula y pensiones. Revisa estos plazos con meses de anticipación te permitirá programar tus finanzas de manera ordenada, evitando recargos por pagos tardíos o demoras administrativas.
“Una planificación financiera ordenada y anticipada te permite que te concentres en tu desarrollo académico y aprovechar al máximo tu experiencia de formación en Europa. Elegir una herramienta digital es clave para que optimices tu presupuesto académico en el extranjero”, puntualizó Artacho.
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(FIN) NDP / MDV
Publicado: 23/2/2026