Por Miguel de la Vega PolancoImpulsar la industrialización es un objetivo que casi todas las naciones del mundo se han puesto como objetivo porque genera desarrollo económico y social, al necesitar tecnología y una fuerza laboral más tecnificada.
Las exportaciones peruanas llegaron a un récord de 90,082 millones de dólares en el 2025, cantidad superior en 21% respecto al año previo; y de este monto, 66,600 millones de dólares corresponden a las exportaciones tradicionales impulsadas por la minería.
En este contexto, las exportaciones manufactureras del Perú alcanzaron la cifra de 17,965 millones de dólares en el 2025, cantidad mayor en 4% respecto al año previo; monto cinco veces mayor al del 2000, cuando sumaron 3,800 millones de dólares, según destacaron desde el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).
De las cifras señaladas se puede inferir claramente que nuestro país aún tiene mucho por recorrer para incrementarlas. Fomentar la industrialización es un anhelo tanto desde el mismo sector privado como del Estado porque acelera el crecimiento económico y genera encadenamientos productivos que desarrollan diversas zonas del país y contribuyen a reducir la pobreza.
En este deseo y meta por acrecentar la actividad manufacturera en el país atrayendo la inversión privada extranjera, surge el concepto de Zonas Económicas Especiales (ZEE), una receta que ha funcionado en diversos países del mundo para impulsar la actividad industrial.
El Banco Mundial define a las ZEE como “áreas geográficas delimitadas dentro de las fronteras nacionales de un país donde las reglas de los negocios son diferentes, generalmente más liberales, que aquellas que prevalecen en el territorio nacional”.
Asimismo, explica que “las zonas económicas se diseñaron como una herramienta de comercio, inversión y de política industrial, que tiene como objetivo superar las barreras que impiden la inversión en una economía más amplia, incluyendo las políticas restrictivas, falta de gobernabilidad, infraestructura inadecuada y problemas de acceso a la propiedad”.
Es como un atajo en el tiempo y en el espacio para tener industrias en tiempo récord en el territorio nacional.
Las ZEE han logrado tener éxito en diferentes economías del mundo como en China y en otras han fracasado por diversas razones. De acuerdo a investigaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad por sus siglas en inglés), había cerca de 5,400 ZEE en 147 países del mundo, y la región asiática tenía el mayor número (4,046), seguida de América Latina (486), Norteamérica (262), África (237) y Europa (105). Asimismo, la Unctad estima que al 2022 se incrementaron a más de 7,000 las ZEE en todo el mundo.
En relación con el concepto de ZEE que define el Banco Mundial, en el Perú tenemos a tres Zonas Económicas de Desarrollo (ZED) en Matarani, Ilo y Paita, además de una Zona Franca Comercial en Tacna (Zofratacna).
Esta historia por impulsar la industrialización con ventajas tributarias, entre otras, nace en el Perú en 1989, con el DS Nº 089-89-PCM, que crea la Zona de Tratamiento Especial para Tacna (Zotac). Posteriormente, en 1996, se crean los Centros de Exportación, Transformación, Industria y Comercialización y Servicios (Ceticos) en Ilo, Matarani, Tacna y Paita. Años después, en 2016, se cambia el nombre de Ceticos a Zonas Económicas de Desarrollo (ZED).
Cabe señalar que la diferencia entre la Zona Franca de Tacna (Zofratacna) y las ZED está en el enfoque: la primero es comercial, mientras las segundas son productivo exportadoras.

Además, según refiere una publicación del Banco Central de Reserva (BCR), hay cuatro ZED en proceso de implementación (Tumbes, Loreto, Puno y Zofracajamarca), además de leyes que declaran de interés nacional la creación de dos ZEE (Zofrachimbote y Zofralambayeque).
Desarrollo limitado
Sin embargo, estas ZEE “han tenido un desarrollo limitado” en el Perú, según señala un informe del BBVA Research, el cual refiere que apenas representaron el 0.12% del total exportado por el Perú en el 2024, con un monto de 88.5 millones de dólares en conjunto. Asimismo, en las importaciones representaron el 0.33% con 171.3 millones de dólares en 2024. Comparando, en el 2024 las exportaciones totales del Perú alcanzaron los 74,7 00 millones de dólares.
En un intento por impulsar más las ZEE, en abril del 2025 se aprueba la ley que crea las Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP), un nuevo marco legal para que sean las empresas privadas quienes gestionen estos espacios, con facilidades aduaneras y fiscales. Recién este año se aprobó su reglamento.
De esta manera se crearon nueve ZEEP: Chancay, Huacho, Ancón, Huaral, Aucallama, Callao, Iñapari, Concepción y Puno.
Potencial
Los esfuerzos y las bases para las ZEE en el Perú están asentadas. ¿Qué falta? Recientemente, la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) realizó la Expo SNI Industria 2026 a fin de promover la manufactura peruana y su conexión con mercados internacionales, en la que se abordó la “Experiencia internacional de las Zonas Económicas Especiales: oportunidades y desafíos para el Perú”, que tuvo como expositor principal al exministro de Comercio Exterior de Costa Rica, Alberto Trejos.
Cabe destacar que Costa Rica cuenta con 55 zonas francas operadas por privados, y la zona franca de Coyol ha sido catalogada como la “mejor zona franca de América”. Creada en 2005, produce equipos médicos y tecnológicos, entre otros, para la exportación
Competitividad
“En varios países de América Latina, las ZEE han sido cruciales porque tenían un potencial competitivo en ciertas actividades que calzaban muy bien con las de la zona franca. Es un espacio industrial especializado de cierto tipo, una solución logística, una solución a la tramitología del comercio internacional y en algunas industrias el mismo trato fiscal que le ofrecen en otros lugares a las mismas empresas”, declaró Trejos al Diario Oficial El Peruano.
“Para ciertos países, por lo tanto, las ZEE han sido trascendentales; pero esto es como la decisión de ‘yo voy a ser futbolista, no solo necesito zapatos de fútbol, también necesito entrenar y tener algo de talento e ir mucho al gimnasio’. Lo que quiero decir es que tener un régimen de zona franca no es suficiente si no se desarrollan las habilidades para poder explotar ese régimen”, aclaró.
Capital humano
En ese sentido, destaca que es necesario tener capital humano formado, facilidades logísticas, mejores costos, entre otros aspectos. Además remarca que un impacto positivo de las ZEE es que la mano de obra calificada es mejor remunerada debido a sus habilidades tecnológicas, lo cual contribuye a la mejora de los ingresos en los hogares.
“En ciertas industrias es fácil imaginarse que Perú tiene el potencial de ir más allá de donde está hoy y que puede generar el ambiente correcto para que la industria surja”, subraya.
Por ello, indica que una ventaja del Perú es su integración comercial con el mundo a través de tratados de libre comercio (TLC), entre otros acuerdos.
Asimismo, refiere que, gracias a las ventajas de recursos y posición geográfica, el Perú “está ganando importancia estratégica hoy”, por lo que se debe explotar de manera inteligente esta oportunidad.
“Hay muchísimo potencial para el Perú, con una gran población, un puerto importante, recurso energético barato, y la macroeconomía ayuda”, puntualizó.
Recomendaciones
Desde el Banco Mundial, en su publicación Lo que se debe y no se debe hacer en las Zonas Económicas Especiales, comparten recomendaciones, dentro de las cuales se señalan “cuatro prácticas esenciales que deben seguirse al diseñar y desarrollar un programa de Zona Económica Especial (ZEE) para aumentar las probabilidades de éxito”
La primera es: “elegir la ubicación adecuada”, especialmente en lugares cerca a puertos marítimos y aeropuertos.
La segunda es: “fomentar un entorno empresarial propicio con una mentalidad orientada a la reforma”, en la que no solo se consideren incentivos fiscales, sino un entorno propicio para los negocios, innovación e integración económica local y sostenibilidad.
La tercera es “aumentar la competitividad del mercado mediante una evaluación rigurosa de la demanda y la participación del sector privado”; por ello, es importante que las ZEE se basen en la demanda empresarial para evitar crear zonas ineficientes. Y la cuarta es “maximizar los efectos indirectos positivos mediante un enfoque inclusivo y sostenible”.
Respecto a los cuatro errores que se deben evitar, estos son: 1) falta de planificación estratégica y de un enfoque basado en la demanda, 2) no abordar las deficiencias críticas del mercado y del Gobierno, 3) un entorno normativo y legal deficiente y una capacidad de implementación débil, y 4) Incapacidad para mitigar los riesgos ambientales y sociales.
Datos
- La ZED Paita exportó US$ 80 millones, la ZED Matarani US$ 5 millones, la ZED Ilo menos de US$ 1 millón y la Zofra Tacna US$ 4 millones en 2024.
- Por número de empresas ubicadas en las ZEE, la Zofra Tacna lidera con 81 unidades, seguida de ZED Paita (40), ZED Matarani (20) y ZED Ilo (15).
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(FIN) DOP/SDD
JRA
Publicado: 15/6/2026