07:45 | Cusco, jul. 06 (ANDINA).
Por José Vadillo, enviado especialEn el palacio del inca Túpac Yupanqui, una hermosa construcción del siglo XV que hoy alberga las oficinas de un banco, nuevamente Cusco recuerda a Martín Chambi y se muestra el paso de este artista por la ciudadela incaica más famosa del orbe.
Y es que desde mediados del mes pasado, se exhibe Martín Chambi, Machu Picchu. Fotografías 1925-1952.
La muestra reúne 43 imágenes en blanco y negro, que son reproducciones de los trabajos hechos por Chambi a lo largo de casi tres décadas en el Santuario Arqueológico de Machu Picchu.
Lo primero que recibe al visitante en la Sala de Cultura del Scotiabank, son los versos de los poemas VI y XII que escribió el poeta chileno Pablo Neruda en su “Alturas de Machu Picchu”, incluidas en el poemario Canto General (1950).
Luego, un texto de Teo Allain Chambi, nieto del fotógrafo y quien tiene a su cargo el archivo de más de 30 mil imágenes de su afamado abuelo, nos da detalles de cómo Chambi trabajó, primero con placas de vidrio, utilizando cámaras de 18x24, de 13x18, de 10x15 y después, recién en la década de 1960, empezó a trabajar con las cámaras con rollos, de 6x6.
Aquí está la mirada de Chambi sobre los muros incas. Parece que el fotógrafo ha buscado entender a las piedras sagradas.
Ha jugado con la luz serrana, ha repetido imágenes de postal a lo largo de los años para dejar testimonio y también dejó constancia de las visitas oficiales de autoridades, como aquellas de 1928 y 1931, en esos años a la ciudadela que poco a poco fue adquiriendo fama e importancia.
También ha jugado con las texturas, con los chorros de agua, con las formas geométricas de los muros incas, del Intihuatana, del Templo Pirncipal, del Torreón. Claro, a la exposición le faltan leyendas, para saber en qué año fueron y a qué parte pertenecen del complejo arqueológico.
Queda la intuición de cusqueños y turistas de descubrir a través de los ojos de Chambi la belleza y magnificencia de Machu Picchu.
Hay una relación intrínseca entre Cusco y Martín Chambi (1891-1973). Ambos forman unidad. No se puede hablar de la identidad cusqueña sin las más de 30 mil fotografías que realizó este coloso del retrato.
Y no se puede hablar de Chambi sin subrayar al Cusco.
Ya lo escribió Mario Vargas Llosa: “un día, Chambi será reconocido como uno de los más coherentes y profundos creadores que la fotografía haya dado a este siglo”.
Historia
Martín Chambi, nació en el pueblo puneño de Coaza, y se maravilló cuando vio a dos ingleses manipular la primera cámara de fotografía que veía en su vida y ahí su vida cambió.
A los 14 años emigró a Arequipa donde trabajó como ayudante de fotografía y luego, ya casado, se trasladó al Cusco, donde su nombre se haría sinónimo de calidad, creatividad y profesionalismo en la fotografía.
Entonces lo bautizaron como “El poeta de la luz”. Claro, era un hombre indígena pero tenía ingenio y supo rodearse de artistas e intelectuales para aprender más y agitar mejor sus alas creativas alas. "El poeta de la luz” nos enseñó a (ad)mirar Machu Picchu y el Cusco. La deuda es eterna.
La exposición en la calle Maruri 315, nos permite acercarnos a este universo en blanco y negro.
Si visita el Cusco, no olvide darse una vuelta por Martín Chambi, Machu Picchu. Fotografías 1925-1952. Es una forma de festejar el centenario del descubrimiento para el mundo de la ciudadela inca.
La exposición está abierta al público de lunes a viernes, de 09:15 a 18:00 horas, y los sábados de 09:15 a 12:30 horas. Ingreso libre.
(FIN) JVV/RES
Publicado: 6/7/2011