El portero Orlando Gill vendió todo para salvar a su bebé tras complicaciones médicas en el nacimiento y, cuando parecía tocar fondo, el fútbol le sonó. Ahora hace milagros bajo el arco de Paraguay en el Mundial 2026.
Tras la prodigiosa actuación que Gill tuvo frente a Alemania en los dieciseisavos de final, el país sudamericano le reza a este guardameta de 26 años y 1,98 m de estatura antes de cruzarse el sábado en Filadelfia con la letal Francia de Kylian Mbappé, Michael Olise y compañía.
Ya crucial en el empate 1-1 en los 90 minutos y en la prórroga, terminó de alzarse como héroe en la tanda de penales ganada 4-3 por los guaraníes, al bloquear cobros de Kai Havertz y Nick Woltemade.
Jamás la tetracampeona del mundo Alemania había perdido una definición por penales.
"Esto es lo más importante de mi carrera: eliminar a un campeón mundial", sostuvo Gill. "Paraguay está para lo que mar".
Francia, el adversario en octavos de final, ha exhibido una demoledora ofensiva en Norteamérica 2026, con seis goles de Mbappé y cinco asistencias de Olise como puntos altos en las hojas de estadísticas.
Trituró 3-0 a Suecia en los dieciseisavos de final y el marcador pudo ser mucho más abultado.

- "Nunca decaí" -
Ante la prensa, el Gill de hoy le envió un conmovedor mensaje al Gill de ayer: "Le agradezco por nunca rendirse y siempre tener esa calma de saber que la oportunidad iba a llegar tarde o temprano".
A finales de 2022, Gill se enfrentó a duras circunstancias personales.
Esperaba el nacimiento de su hijo Lautaro el 31 de diciembre de ese año. Su esposa, Melissa, tuvo complicaciones de salud que obligaron a adelantar el parto y que acabaron con el bebé en cuidados intensivos.
El jugador, que apenas se abría paso en el primer equipo de su actual club, el San Lorenzo de Almagro argentino, debía vender todo lo que tenía para afrontar los gastos médicos, incluso sus botines y sus camisetas.
Y las cosas salieron bien.
Su niño se salvó y su carrera profesional despegó definitivamente el año pasado, al consolidarse como titular en San Lorenzo y entrar en la órbita del seleccionador de Paraguay, el argentino Gustavo Alfaro.
"Nunca decaí y ahora se ve reflejado todo el sacrificio", expresó Gill en zona mixta en Foxborough, cerca de Boston, donde Paraguay dejó en el camino a Alemania.
- De críticas a elogios -
No comenzó bien el Mundial para Paraguay, con una derrota 4-1 ante el coanfitrión Estados Unidos en el Grupo D.
Muchos, entre ellos el mítico exportador paraguayo José Luis Chilavert, lanzaron críticas virulentas contra Gill.
"No habla, juega mudo, y el fútbol es comunicación, más para el arquero", cuestionó Chilavert.
Sin embargo, Alfaro le dio un espaldarazo y la selección albirroja se recuperó con un triunfo 1-0 ante Turquía y un empate 0-0 con Australia para avanzar y enfrentar a Alemania en la ronda de 32.
"Me alegre por Orlando. Pasó momentos muy difíciles después del 4-1, por todas las dudas que se generaron en torno a él y un montón de cosas que se dijeron", dijo en rueda de prensa el entrenador.
"Yo confiaba mucho en él y confío mucho en él" y "a medida que fue jugando los partidos se fue transformando en un arquero más sólido y se está ganando el derecho" a "dar el salto al fútbol de primer nivel", continuó Alfaro.
Ya en medios de comunicación españoles, el futuro de Gill ha sido vinculado con clubes como el Valencia.
(FIN)EFE/JSO
Publicado: 2/7/2026