Donar uno de sus riñones fue la prueba de amor más grande que pudo ofrecerle a su esposa y, al mismo tiempo, un ejemplo que busca inspirar a más peruanos a convertirse en donantes vivos. En el marco del Día Internacional del Trasplante, la historia de Liliana Luque y su esposo refleja que la donación de órganos no solo salva vidas, sino que también devuelve esperanza a familias enteras.
Liliana, de 48 años, pasó tres años en lista de espera aguardando un riñón cadavérico compatible. El tiempo avanzaba y la llamada nunca llegaba. “Cada vez que iba a consulta me decían que no había donantes. Yo esperaba ese milagro, pero no llegaba”, mencionó a la agencia Andina.
Su salud se deterioraba. Inició diálisis peritoneal durante cinco meses, un procedimiento diario y demandante. “No era vida. Me sentía muy mal, con la hemoglobina baja, cansada todo el tiempo”, cuenta. Su esposo, con quien lleva 40 años de matrimonio, comenzó a acompañarla a cada cita médica y fue testigo del desgaste físico y emocional.
“Él me dijo: No puedes seguir así, yo seré tu donador. Entonces, hablamos con los médicos y nos hicimos la prueba de compatibilidad. Salió 93 % compatible”, relata emocionada.
Tras superar un riguroso proceso de evaluaciones médicas, ambos fueron operados el pasado 19 de enero. Hoy, a poco más de un mes del trasplante, Liliana sonríe. “Me siento renovada, feliz. Mi organismo ha cambiado. Ya no tengo ese cansancio ni ese malestar. Estoy agradecida con Dios y con mi esposo por esta oportunidad de vivir y disfrutar a mis hijos y nietos”.
Más donantes
La doctora Sherley Diestra Loyola, nefróloga del Servicio de Trasplante Renal del Hospital Nacional Guillermo Almenara de EsSalud, advierte que la historia de Liliana no es aislada y que miles de pacientes siguen esperando una oportunidad.
“En el Perú tenemos alrededor de 7,000 pacientes que necesitan algún órgano. Sin embargo, solo entre 800 y 900 están realmente en lista de espera”, explicó a la agencia Andina.
En el caso del riñón -el órgano más demandado- dijo que hay entre 700 y 800 pacientes en lista, de los cuales cerca de 500 corresponden a Lima, entre EsSalud y el Ministerio de Salud (Minsa).
La especialista señala que la tasa de donación en el país sigue siendo baja. “En 2021 teníamos 1.5 donantes por millón de habitantes. Luego bajamos a 0.5 y actualmente estamos en 0.7 por millón. Es una de las tasas más bajas de Latinoamérica”, lamenta.
Explica que ingresar a lista de espera implica un proceso complejo y exhaustivo de evaluaciones médicas anuales, y que muchos pacientes permanecen meses o incluso años aguardando un órgano compatible. “Tenemos una paciente que lleva 12 años esperando un riñón”, revela.
Mientras tanto, quienes dependen de diálisis enfrentan un desgaste físico considerable. “Cada sesión dura unas cuatro horas, tres veces por semana. Es como correr una maratón. Algunos pacientes salen con presión baja, vómitos o decaimiento. Muchos fallecen en diálisis mientras esperan un órgano”, subraya.
A diferencia del riñón, otros órganos como hígado, corazón o pulmón no tienen terapias de soporte equivalentes. “Si no se trasplantan, lamentablemente es una condena de muerte”, afirma.
En el Día Internacional del Trasplante, la historia de Liliana Luque demuestra que detrás de cada cifra hay un rostro, una familia y un acto de amor capaz de regalar vida.