Antes de levantar la voz o aplicar un castigo, es importante comprender qué hay detrás de un episodio de ira. El Ministerio de Salud (Minsa) señala que estas reacciones pueden formar parte del crecimiento infantil; no obstante, cuando son muy intensas, frecuentes o afectan la convivencia familiar, constituyen una señal de alerta que requiere atención oportuna.
La ira es una respuesta natural que todos los niños experimentan, pero aprender a expresarla de manera adecuada resulta fundamental para su bienestar. En ese sentido, la directora de la Dirección de Salud Mental del Minsa, July Caballero Peralta, recomienda a los padres acompañar estos momentos con paciencia, escucha activa y comprensión, fortaleciendo así el desarrollo de habilidades para manejar las emociones desde los primeros años de vida.
Cuando un niño presenta berrinches constantes, reacciones desproporcionadas, agresividad o dificultad para controlar sus impulsos, es importante identificar qué origina ese comportamiento. El cansancio, la frustración, los cambios familiares, el estrés o situaciones en la escuela pueden influir en su estado de ánimo y requieren una respuesta basada en el diálogo y la contención.
La funcionaria aconseja establecer normas claras y consistentes, mantener rutinas diarias, dedicar tiempo de calidad a los hijos y enseñarles a expresar lo que sienten con palabras. Además, validar sus emociones sin minimizarlas fortalece la confianza y les permite desarrollar herramientas para resolver conflictos de manera pacífica.

Del mismo modo, los adultos cumplen un papel decisivo como modelos de comportamiento. Resolver las diferencias con respeto, evitar los gritos y promover un ambiente familiar seguro contribuye a que los niños desarrollen autocontrol, empatía y recursos para afrontar situaciones difíciles.
Caballero Peralta indica que los padres deben estar atentos si el menor presenta agresividad persistente, aislamiento o cambios en el sueño y el apetito. Estas manifestaciones podrían estar relacionadas con un trastorno emocional que requiere una evaluación por un profesional de salud mental.
El Ministerio de Salud reafirma su compromiso con la promoción de la salud mental infantil e invita a las familias a fortalecer una crianza basada en el respeto, el diálogo y el afecto. Un hogar seguro y comprensivo es clave para favorecer el crecimiento saludable y el bienestar integral de los niños.
Más en Andina:
(FIN) NDP/KGR
Publicado: 6/7/2026