Desde el año 2013, el zoocriadero Samani se ha convertido en una alternativa para la conservación, reproducción y comercialización legal del majaz (Cuniculus paca), especie de mamífero típica de la Amazonía, objeto de caza furtiva en los bosques.
Samani se encuentra en Chanchamayo, en el departamento de Junín. Se trata de un entorno lleno de plantas ornamentales, orquídeas y especies nativas que se elevan en jardines colgantes.

Allí, el majaz encuentra ambientes acondicionados para su reproducción, alimentación y bienestar, aspectos supervisados por el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (Osinfor).
Son 53 ejemplares los que se encuentran allí bajo manejo directo, destinados a su reproducción y comercialización. El acompañamiento del Osinfor resultó clave para mejorar la organización de los recintos, los registros de manejo, la alimentación y el monitoreo sanitario.
En Samani, se ha logrado obtener crías de majaz para venderlos vivos a otros zoocriaderos y a familias interesadas en la crianza de esta especie, lo que evita la extracción de estos animales del bosque.

Historia de Samani
El origen del zoocriadero se dio cuando un ejemplar de majaz le fue obsequiado a su hoy director, Juan José Verde y Livia. Tiempo después consiguió otro ejemplar y, de manera inesperada, ocurrió el primer nacimiento.
“Fue algo que no teníamos previsto, incluso dudábamos si era una cría o dos, al final nacieron gemelitos”, señala.
Este nacimiento —ocurrido en circunstancias lejanas a un manejo complicado o complejo— lo llevó a cuestionar ideas previas y comenzar a observar, registrar y aprender.
“El manejo no es complicado, pero sí exige constancia. No se trata solo de alimentar, sino de estar atentos a cada cambio, a cada comportamiento”, dice el director.
Los majaces comenzaron a adaptarse y a vivir más tiempo, e incluso superaron los 14 años de vida.

“Si no hubiéramos tenido ese cuidado en el manejo, no habrían llegado a esa edad. Verlos envejecer también es una satisfacción”, indica el encargado de dirigir el zoocriadero.
Situación crítica
La caza indiscriminada y la pérdida de su hábitat por la deforestación comenzaron a reducir la presencia del majaz en el bosque amazónico.
“Siempre ha sido una especie muy demandada en el mercado”, señala Verde y Livia. “Cuando conversábamos con las personas que viven en el bosque, nos decían que cada vez había menos, porque la caza los estaba haciendo desaparecer”, refiere.
El trabajo realizado en Samani fue reconocido, en 2025, mediante una constancia de cumplimiento de obligaciones, tras aprobar con éxito la supervisión del Osinfor. Durante esta evaluación, se verificó el adecuado cuidado para garantizar el bienestar de los ejemplares.
La Ley Forestal y de Fauna Silvestre (Ley 29763) señala que un zoocriadero es un espacio donde se crían y manejan animales silvestres en condiciones controladas, garantizando su bienestar y reproducción sin afectar directamente a las poblaciones naturales.
(FIN) NDP/FGM
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Publicado: 29/5/2026