Junín: de un horno en la sala de la casa a una próspera planta de ahumado de trucha

Con su familia, Omar Salazar ha logrado hacer próspero el emprendimiento de su padre y consolidar Salmín

El productor de trucha ahumada de Junín Omar Salazar ahora piensa procesar paiche, salmón y tilapia. Foto: Sanipes

El productor de trucha ahumada de Junín Omar Salazar ahora piensa procesar paiche, salmón y tilapia. Foto: Sanipes

19:24 | Lima, mar. 11.

Hace 20 años, en la sala de una casa del distrito huancaíno de Ingenio, en la región Junín, comenzaba un sueño. Con materiales reciclados, el padre del truchicultor Omar Salazar fabricaba su horno ahumador, sin imaginar que ese pequeño emprendimiento sería el cimiento que se convirtió en el legado de sus hijos y marcó el inicio de Salmín, un próspero negocio con el ahumado de trucha como producto estrella.

Si bien el patriarca de la familia puso la semilla del negocio que quería ver florecer antes de morir, luego de su partida, Omar, sus hermanos y su madre, a base de esfuerzo y sacrificio, decidieron continuar con la empresa iniciada por su padre, quien trabajó por dos décadas en el negocio del ahumado de trucha y les enseñó todo lo que sabía.

El apoyo de Sanipes (Autoridad Nacional de Sanidad e Inocuidad en Pesca y Acuicultura) también resultó esencial para que Salmín sea una realidad.

“Con la ayuda de las autoridades de la entidad sanitaria nos habilitamos. Primero, nuestra planta y luego, obtuvimos el registro sanitario. Nuestro producto premium es el ahumado de trucha. La planta recibe la materia prima que nosotros mismos estamos produciendo en nuestros centros de cultivo”, contó Omar Salazar.


Con el pasar de los años, el arduo trabajo de la familia rindió frutos y hoy el ahumado de trucha de Salmín se distribuye a los mejores hoteles de Huancayo, Lima, Cusco y Arequipa, y también en diversos supermercados. Pero no todo queda allí. La planta también piensa procesar paiche, salmón y tilapia, con el fin de que estos productos sean exportados.

“La exportación de estos productos era el deseo que tenía mi papá desde que inició esta planta”, comentó el productor de trucha ahumada.

El proceso

Para conseguir el ahumado de trucha el producto pasa por seis procesos. Primero, se eviscera la trucha. Luego, pasa a la etapa de deshuesado y fileteado, salado y azucarado. Luego, se mete por cuatro horas al horno ahumador para que llegue al punto y toque de sabor. Después, se deja enfriar, se hacen los cortes y el desespinado. Por último, se hace control de calidad, un pesaje y se empaca al vacío en una bolsa de polietileno.

“Nuestro producto puede ser comercializado de una forma más inocua con la calidad que exige el cliente. Somos la fuerza y lucha que necesita el distrito de Ingenio para que el país siga desarrollándose”, aseguró Omar.


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(FIN) NDP/JOT

Publicado: 11/3/2026