La odisea mundialista de la selección iraní terminó este miércoles con el aterrizaje del equipo en el aeropuerto de Teherán, donde centenares de hinchas, muchos de ellos niños, que entonaban cánticos y mostraban los colores del país y fotografías de Alireza Beiranvand, el arquero que elevó su popularidad por sus paradas ante Bélgica.
"Les pedimos disculpas por no habernos podido clasificar (para dieciseisavos de final) y no haberles dado esa alegría", dijo el propio Beiranvand en el aeropuerto Mehrabad de Teherán, donde músicos con atuendo militar entonaron el himno nacional.
Irán no perdió ni ganó ningún partido en el torneo: empató los tres duelos y quedó eliminado, después de un Mundial muy convulso, marcado inevitablemente por el contexto bélico con uno de los anfitriones, Estados Unidos, lo que le había llevado a tener que cambiar su campamento base casi a última hora desde Tucson, en Arizona, a la ciudad mexicana de Tijuana.
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(FIN) EFE/JSO
Publicado: 1/7/2026