Cerca del 90% de los nuevos empleos generados en el Perú de julio de 2025 a junio de 2026 sería formal, en un contexto de crecimiento del mercado laboral que aún enfrenta desafíos como la alta informalidad y el rezago en la recuperación del empleo juvenil, informó el Instituto Peruano de Economía (IPE).
Según datos de la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN), en dicho periodo se registraron 299,000 empleos adicionales respecto al año anterior; mientras que la información de planilla mostró un incremento de 260,000 trabajadores formales.
Asimismo, la tasa de desempleo en Lima Metropolitana se situó en 4.4% durante el tercer trimestre de 2026, su nivel más bajo desde que se tiene registro, en 2001. A ello se suma que los ingresos laborales a escala nacional crecieron 6.4% en términos reales durante el último año, su mayor ritmo desde 2007, excluyendo el rebote posterior a la pandemia.
Informalidad laboral
No obstante estos avances, alrededor de 12.3 millones de los 17.7 millones de trabajadores del país se encuentran en la informalidad, lo que representa cerca del 70% de la población ocupada, de acuerdo con el IPE.
Esta situación es más pronunciada en regiones como Cajamarca, donde la informalidad alcanza el 89%; Puno con 88% y Apurímac con 87%. En contraste, las tasas son menores en Lima (55%), Ica (58%) y Moquegua (59%).
El instituto señaló que la informalidad también está asociada con menores ingresos y productividad, pues, en promedio, un trabajador formal gana tres veces más que uno informal; mientras que su productividad es seis veces superior.
Además, el Perú registra un puntaje de 29.2 sobre 100 en el Índice de Calidad de Empleo 2026 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por debajo del promedio de América Latina (40.6) y de Chile (62.5).
Reformas para impulsar la formalización
El IPE advirtió que los desafíos también persisten entre los trabajadores formales, pues cerca del 80% cuenta con contratos temporales o a plazo fijo, frente al 26% en Chile y el 11% del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Indicó, asimismo, que alrededor del 80% de los esfuerzos de fiscalización de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) se concentra en trabajadores que ya son formales, por lo que planteó reorientar las acciones hacia los sectores y regiones con mayores niveles de informalidad.
Entre las medidas propuestas por el IPE y otras organizaciones figuran reducir la incertidumbre en la contratación y el despido, priorizar la indemnización frente a la reposición laboral –salvo en casos graves de despido nulo– y promover la formalización, especialmente en las micro y pequeñas empresas (mypes).
Empleo juvenil pendiente de recuperación
Otro de los principales desafíos es la recuperación del empleo juvenil. Al segundo trimestre de 2026, el país aún tenía pendiente recuperar 330,000 empleos de personas de entre 15 y 29 años respecto a los niveles de 2019, por lo que este grupo es el único que no ha recobrado su nivel de ocupación previo a la pandemia.
Además, el 75% de los jóvenes que trabajan lo hace en condiciones de informalidad, frente al 65% de las personas de entre 30 y 44 años y al 66% de quienes tienen entre 45 y 59 años.
En 2025, el 17% de los jóvenes no estudiaba ni trabajaba, proporción que ascendía al 22% entre las mujeres y al 12% entre los hombres. Entre los factores que limitan su inserción laboral figuran las responsabilidades domésticas, las dificultades económicas para continuar los estudios y la falta de correspondencia entre la formación académica y las necesidades de las empresas.
En ese contexto, más de la mitad (55%) de los egresados universitarios de entre 25 y 35 años trabajaba en ocupaciones que no requerían estudios superiores; mientras que ocho de cada diez empresas reportaban dificultades para encontrar personal calificado.
Para fortalecer la empleabilidad juvenil, el IPE y otras organizaciones propusieron mejorar la plataforma Mi Carrera con información actualizada sobre empleabilidad e ingresos, facilitar créditos educativos y becas para carreras prioritarias, impulsar la formación dual que combina estudios con experiencia práctica en empresas y otorgar subsidios a la contratación formal de jóvenes de entre 18 y 25 años, sin reducir sus derechos laborales.
Publicado: 22/10/2026