07:00 | Sao Paulo, mar. 12.
Por Maira Flores Rodriguez, enviada especialEl implante de válvula aórtica transcatéter (TAVI) permite tratar la estenosis aórtica severa sin necesidad de cirugía a corazón abierto. Con este objetivo, la empresa de tecnología médica Medtronic desarrolló la válvula Evolut.
Lina Osorio, especialista principal del equipo de Entrenamiento y Educación para terapias cardíacas estructurales de
Medtronic Latinoamérica, explicó que el uso de este dispositivo dentro de este procedimiento permite
reemplazar válvulas cardíacas enfermas mediante un catéter introducido generalmente por la arteria de la pierna.
La
estenosis aórtica severa ocurre cuando la válvula aórtica se calcifica y se vuelve rígida, lo que impide el flujo normal de sangre oxigenada desde el corazón hacia el resto del organismo.
“Esta condición suele desarrollarse con el paso de los años, por lo que el riesgo aumenta a medida que las personas envejecen”, dijo a la
Agencia Andina. Para tratar esta enfermedad, la cardiología estructural ha incorporado dispositivos que permiten reemplazar la válvula dañada mediante procedimientos poco invasivos.
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La válvula Evolut está montada sobre un
armazón metálico flexible y contiene tejido biológico conocido como
pericardio porcino, obtenido de la membrana que rodea el corazón del cerdo.
Este material biológico permite fabricar válvulas que imitan el funcionamiento natural de la válvula cardíaca y que pueden adaptarse al organismo del paciente.
Durante el procedimiento, el
dispositivo se comprime para introducirse dentro de un catéter que avanza por el sistema vascular hasta llegar al corazón, donde el especialista libera la válvula en la posición adecuada.

“En médicos expertos, el procedimiento puede
tomar cerca de una hora desde que se duerme al paciente hasta que finaliza el implante”, precisó Osorio.
El sistema permite incluso reposicionar la válvula antes de su liberación final si el especialista considera que la ubicación inicial no es la adecuada.
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Las válvulas Evolut se fabrican en distintos tamaños —
23, 26, 29 y 34 milímetros— para adaptarse a las características anatómicas de cada paciente y durante el procedimiento se comprimen hasta aproximadamente cinco o seis milímetros para poder introducirlas por el catéter.
La especialista también señaló que actualmente existen datos clínicos de seguimiento de hasta 10 años sobre el desempeño de esta tecnología, lo que permite evaluar sus resultados a largo plazo en pacientes tratados con el procedimiento TAVI.
En ese contexto, señaló a la
Agencia Andina que la elección entre una intervención quirúrgica convencional o un implante transcatéter depende del perfil clínico del paciente, su edad y su riesgo quirúrgico.
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Osorio añadió que especialistas clínicos de Medtronic acompañan a los médicos durante la planificación del procedimiento y el montaje del dispositivo, brindando capacitación técnica y
soporte durante la intervención.
La fabricación del dispositivo involucra un proceso internacional que comienza en Tijuana, donde se evalúa y procesa el pericardio porcino, mientras que la
etapa de sutura se realiza en Japón, donde técnicos especializados ensamblan manualmente cada válvula con cerca de 700 puntadas bajo visión microscópica.
Las distintas generaciones tecnológicas del sistema —como
Evolut PRO+ y Evolut FX— forman parte de las terapias estructurales disponibles en diversos países de Latinoamérica, incluido Perú, donde especialistas emplean este tipo de innovación médica para ampliar las opciones de tratamiento para pacientes con enfermedades cardiovasculares.
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Publicado: 12/3/2026