Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional Tecnológica de Lima Sur (UNTELS) desarrolló un innovador proyecto de cápsulas depuradoras hechas a base de residuos agroindustriales para el mejoramiento de aguas grises (sin materia orgánica fecal) en zonas rurales o periurbanas.
Estas cápsulas llevan el nombre en quechua “Kawsay Tukuy” que en español significa “Vida para todos” y se elaboran a partir de residuos agroindustriales, específicamente cáscaras de zapallito italiano y pacay, para ofrecer una alternativa sostenible y económica.
"En el laboratorio de la universidad hemos realizado el secado de las cáscaras de zapallito italiano y pacay, la molienda, tamizado, etc; y utilizamos unas capsulitas de HPMC que son hidroxipropil metil celulosa, que son capas de celulosa vegetal que se degradan al contacto con el agua de una manera mucho más fácil. Tuvimos mucho ensayo y error hasta que logramos obtener resultados muy favorables con la estabilización de los parámetros físicoquímicos como: turbidez, pH, conductividad eléctrica, entre otros", señaló Ramos Flores, líder del proyecto.
Por su parte, la docente investigadora Sofía Mata explica que estas cápsulas podrían ser de mucha utilidad en áreas rurales de Canta, por ejemplo.
"En las áreas rurales de Canta utilizan directamente agua del río Chillón para el riego de sus cultivos, pero quieren asegurarse que sea de mejor calidad. Entonces esta innovación de las cápsulas les ayudaría mucho porque es una alternativa más económica, libre de compuestos químicos y mucho más ecoamigable", enfatiza la docente de la carrera de Ingeniería Ambiental.
¿Cómo se usan las cápsulas?
De acuerdo a la docente investigadora Sofia Mata el uso de la cápsula es muy fácil, se coloca la cápsula directamente en el agua que se quiere purificar y se espera aproximadamente de 6 a 10 minutos para su degradación, pero en total el tiempo estimado es de 30 a 60 minutos para que se genere la coagulación y la floculación.
"El contenido orgánico actúa sobre los sólidos suspendidos. El tiempo total para completar la coagulación y floculación varía entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la turbidez y la cantidad de sólidos totales presentes", comenta Mata.

Reconocimiento en Corea
El proyecto obtuvo la medalla de oro en el concurso KIWIE 2026 en Corea del Sur. Este reconocimiento resalta el papel de las mujeres inventoras, representado en el equipo por la docente Sofía Mata como mentora del proyecto y la egresada de la carrera de Ingeniería Ambiental, Edith Melgarejo.
Si bien el equipo no viajó a Corea, sí tuvo participación de manera virtual, convenciendo al estricto jurado del evento y logrando así la medalla de oro.
El equipo está convencido que el éxito en Corea del Sur actúa como un "punto de partida" para futuras optimizaciones del prototipo. Ha superado las fases de laboratorio y pruebas de campo con agua del río Lurín.
Actualmente, el proyecto se encuentra en proceso de obtención de una patente de invención ante el Indecopi.
El equipo investigador - integrado por Edith Nelly Melgarejo, Anthony Jordan Ramos Flores, Renzo Will Taype Surco, Jesús Marcelo Becerra Enrique y Sofia Victoria Mata Espinoza- busca continuar con el escalamiento del proyecto para que pueda ser comercializado y utilizado masivamente por agricultores que carecen de infraestructura de tratamiento de agua convencional.
Se proyecta como una alternativa altamente económica. El equipo estimó inicialmente un costo de producción que permitiría ofrecer paquetes de cápsulas a precios accesibles (entre 30 y 50 soles por paquete).
El evento se llevó a cabo del 16 al 18 de julio en la República de Corea, y reunió a 452 invenciones provenientes de 19 países, en donde el Perú logró destacar nuevamente como la delegación con mayor número de inventos participantes, esta vez al concentrar el 67.7 % del total de proyectos inscritos.
Publicado: 8/9/2026