Frente a este escenario, contar con información continua sobre los niveles y caudales de los ríos permite reforzar la vigilancia y apoyar la toma de decisiones.

Es por ello que alumnos de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) han desarrollado la startup Natek, e impulsada por UTEC Ventures, que
combina sensores de nivel con cámaras y procesamiento de imágenes para estimar la velocidad superficial y el caudal.
La información recopilada se transmite a una plataforma digital que permite seguir la evolución del cauce, consultar registros históricos y generar alertas ante variaciones significativas.
“Los ríos no cambian de un momento a otro sin dejar señales. Además de conocer su nivel, es importante observar cómo evolucionan la velocidad y el caudal, porque una variación acelerada puede advertir sobre una condición que requiere atención. Contar con estos datos permite evaluar medidas de prevención y respuesta con mayor oportunidad”, explica Marco Córdova, fundador de la startup y egresado de UTEC.
Reconocimiento internacional
Cabe señalar que Natek, fue reconocida con el primer lugar en la edición Latinoamérica de la competencia internacional Deep Tech Geeks Startups Competition 2025, organizada porDeep Tech MEA y Global Innovation & Entrepreneurship Company.
Esta competencia es considerada una de las más importantes del ecosistema deep tech, al reunir a startups que desarrollan soluciones basadas en inteligencia artificial, robótica, biotecnología, nuevos materiales, computación cuántica y manufactura avanzada, entre otras.
¿Cómo puede contribuir esta tecnología ante El Niño?
A partir de umbrales definidos para cada punto, el sistema puede advertir sobre incrementos que requieren atención y facilitar la verificación de la situación por parte de autoridades, empresas u operadores.
La información histórica también permite analizar tendencias y comparar la evolución del río durante distintos episodios de lluvia. De esta manera, los datos obtenidos directamente del territorio pueden complementar los pronósticos meteorológicos, los mapas de riesgo y los avisos oficiales.
La tecnología no predice por sí sola la ocurrencia de un huaico, ya que la activación de una quebrada depende también de factores como la intensidad de las precipitaciones, las condiciones del terreno y la acumulación de materiales.
Su aporte consiste en reducir el tiempo necesario para identificar una variación crítica y brindar información para evaluar la aplicación de protocolos de respuesta.
Monitoreo en condiciones exigentes
Las estaciones están diseñadas para operar en zonas con acceso limitado a energía o telecomunicaciones. Pueden incorporar autonomía solar, transmisión mediante redes celulares 3G o 4G y almacenamiento local para conservar los registros cuando no existe cobertura.
Además, el sistema realiza mediciones sin colocar componentes directamente dentro de la corriente, lo que reduce su exposición a ramas, piedras y sedimentos arrastrados durante una crecida. La información puede integrarse con plataformas propias de municipalidades, empresas y operadores para incorporarla a procesos de vigilancia, prevención y gestión operativa.
“Contar con datos continuos permite pasar de una vigilancia reactiva a una gestión más preventiva. La tecnología no elimina el riesgo, pero puede ayudar a reconocer cambios críticos con mayor anticipación y brindar información confiable a quienes deben tomar decisiones”, concluye Marco Córdova.
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(FIN) NDP/MFA