La presencia de carburantes y sustancias altamente inflamables, almacenadas de manera presuntamente irregular en un edificio antiguo, fue el principal factor que aceleró la propagación del incendio registrado la tarde del martes 27 de enero en la avenida César Vallejo, en el cercado de Trujillo, región La Libertad. El siniestro alcanzó temperaturas de hasta 1,600 grados centígrados, niveles considerados sin precedentes para este tipo de emergencias urbanas.
Así lo informó el
gerente de Gestión de Riesgos de Desastres de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), Richard Asmat Benites, quien precisó que el uso de drones con mapas térmicos permitió identificar
valores extremos de calor, nunca antes registrados en incendios ocurridos en la ciudad.

“El
fuego se intensificó rápidamente debido a la combinación de materiales inflamables y una infraestructura antigua, lo que debilitó el concreto y el acero en poco tiempo. Esa es la razón por la que el edificio terminó colapsando”, explicó el funcionario.
Sustancias químicas agravaron la emergencia
De acuerdo con las primeras evaluaciones, el incendio se habría iniciado en el primer nivel del inmueble, por causas que aún son materia de investigación. Sin embargo, las llamas se extendieron con rapidez hacia los pisos superiores debido a que en el interior se almacenaban carburantes, pese a que la licencia municipal solo autorizaba el funcionamiento de un local dedicado a la venta de autopartes.

Asmat precisó que dichas sustancias, al ser altamente volátiles, alimentaron el fuego y elevaron la intensidad del siniestro, complicando las labores de control por parte del Cuerpo General de Bomberos.
Evaluación de riesgos y responsabilidades

El funcionario señaló que Osinergmin es la entidad encargada de supervisar el almacenamiento de este tipo de productos, por lo que indicó que los propietarios del local deberán asumir las responsabilidades que correspondan conforme a ley.