Ni el peligro que representa cruzar una quebrada activa tras las lluvias intensas que se registran en la región Tumbes detuvo al personal de la Dirección Regional de Salud (Diresa) en el distrito de Casitas que llegó a pie a una vivienda para atender a una gestante que se encontraba aislada.
La
obstetra Karla Rujel Quezada y dos técnicos en enfermería, atravesaron el peligroso cauce de la quebrada Averías y caminaron por terrenos complicados
hasta llegar a la vivienda de la gestante, donde le realizaron una evaluación médica y el seguimiento del embarazo.

La
intervención forma parte de las brigadas que recorren zonas alejadas de Tumbes para ubicar y atender a mujeres embarazadas que viven en comunidades de difícil acceso, así lo precisó la titular de la Diresa, Roxana Chacaltana, quien destacó que el personal de salud continúa desplazándose incluso en medio de las dificultades que generan las lluvias.
“El propósito de este trabajo es asegurar la atención de las gestantes y proteger la salud de los bebés por nacer”, comentó.

La funcionaria agregó que la atención se realizó en el marco de la campaña “Maternidad Saludable, Segura y Voluntaria”, que busca garantizar controles prenatales oportunos para las mujeres que viven en sectores rurales de la región.