Heredera de cultura kukama kukamiria inculca amor a sus tradiciones y a su hijo por nacer

Margolith, con seis meses de embarazo, y usuaria del SAF de Cuna Más recibe orientación para un parto saludable

Así como Margolith, más de 1500 gestantes reciben el acompañamiento de Cuna Más en la región Loreto.

Así como Margolith, más de 1500 gestantes reciben el acompañamiento de Cuna Más en la región Loreto.

16:30 | Loreto, jul. 2.

A orillas del río Nanay, en Loreto, Margolith Acho Ricopa se sienta todas las tardes para conversar con su bebé David Jacob, aún en su vientre, y a quien espera con ansias tener en sus brazos, sano y fuerte. Ella es usuaria del Servicio de Acompañamiento a Familias (SAF) del Programa Nacional Cuna Más y heredera de la cultura kukama kukamiria, en el centro poblado Padre Cocha, distrito de Punchana, provincia de Maynas.

Margolith es artesana y danzante en la maloca (casa comunal y sagrada) del pueblo kukama. Aunque por ahora ha hecho una pausa para cuidar su salud y la del bebé por nacer. Cada semana recibe la visita domiciliaria de la facilitadora de Cuna Más, quien le brinda orientación para lograr un embarazo saludable, seguro y afectivo, promoviendo de esta manera el desarrollo infantil temprano desde la etapa de gestación.


“Mis padres son de raíces kukama, y yo sigo el legado de mis ancestros. Por eso, inculco a mis hijos las costumbres y tradiciones indígenas de mi pueblo. También elaboro artesanías que se exhiben en la maloca”, cuenta Margolith mientras acaricia su vientre.

David Jacob será el menor de cuatro hermanos: Harry (23 años), Jesús Antonio (15) y Henry (6). Desde su penúltimo hijo, Margolith empezó a recibir orientación de la facilitadora, con quien aprendió la importancia de los controles prenatales, vacunación, alimentación nutritiva para prevenir la anemia, así como el consumo de agua segura y la práctica diaria del lavado de manos.


“Gracias a Cuna Más, mi Henry es un niño feliz y muy inteligente, pues recibió estimulaciones de las facilitadoras y muchas enseñanzas. Espero que, de igual manera, con David Jacob la facilitadora nos acompañe. Ahora, ella (Riz Guerra) ya le habla y él responde con pataditas, ya le conoce su voz”, asegura.

Este logro no podría ser posible sin el importante rol que cumplen las facilitadoras, quienes, con dedicación y compromiso, recorren kilómetros para acompañar a las familias en la encomiable misión de la crianza


En el caso de Riz Guerra, ella no duda en cruzar ríos para llegar a los hogares afiliados al programa social. Su orientación no solo permite promover una crianza saludable y feliz, sino también el respeto a las costumbres y tradiciones ancestrales de las comunidades indígenas de la Amazonía peruana. 

“Animamos a que las gestantes vayan al puesto de salud. También les recordamos constantemente, mediante mensajes, que tomen sus vitaminas y consuman solo agua segura, o que se laven las manos con frecuencia. A las gestantes las animamos a que conversen con sus bebitos, pues ayuda mucho a fortalecer el vínculo de amor que los une”, explica Riz. 

Así como Margolith, más de 1500 gestantes reciben el acompañamiento de Cuna Más en la región Loreto. Y conforme con las prioridades establecidas por la gestión de la ministra Lily Vásquez, el programa social continuará fortaleciendo las buenas prácticas de crianza, con el objetivo de lograr embarazos saludables, así como una primera infancia cada vez más segura y feliz.

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(FIN) NDP/TMC
JRA


Publicado: 2/7/2026