De acuerdo con cifras del INEI, en el Perú hay 532 mil personas que presentan limitación permanente para oír, una condición que frecuentemente impacta la comunicación y el desarrollo del lenguaje. A pesar de este problema, el país enfrenta una marcada escasez de profesionales especializados para atender con esta condición, pues actualmente, solo se cuenta con alrededor de 500 terapeutas de lenguaje colegiados a nivel nacional, según el Colegio de Tecnólogos Médicos del Perú.
“Esta brecha en la atención se ve agravada por la creciente inquietud en torno al impacto del uso intensivo de la tecnología en el desarrollo lingüístico de los menores. Este factor podría incrementar significativamente la demanda de terapia especializada, intensificando la crisis de recursos humanos en un sector crucial para el desarrollo individual y la inclusión social”, comentó Cristian Mejía, Jefe de la Carrera de Terapia de Lenguaje de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.
La escasez de terapeutas de lenguaje va más allá de una simple cifra; se traduce en miles de peruanos sin acceso al apoyo indispensable para superar barreras comunicacionales, lo cual impacta negativamente y a largo plazo su educación, bienestar emocional e integración socioeconómica, señala el experto.
Función del terapeuta de lenguaje
El rol del terapeuta de lenguaje es fundamental y abarca la prevención, evaluación, diagnóstico e intervención en los trastornos de la comunicación humana.
Estos profesionales, explica Mejía, son competentes para abordar diversas áreas, incluyendo problemas de habla (como la articulación y la fluidez), de lenguaje (comprensión y expresión), de la voz, la audición y funciones orales no verbales, como la deglución (proceso fisiológico de trasladar alimentos, líquidos y saliva de la boca al estómago).
Además, el experto señala que la labor de estos especialistas es extensa, desde la atención temprana a niños con retrasos en el desarrollo del lenguaje hasta la rehabilitación de adultos con secuelas de accidentes cerebrovasculares o enfermedades degenerativas. "Su presencia es esencial en hospitales, centros de rehabilitación, instituciones educativas y consultas privadas", indica.
El desarrollo profesional en Terapia de Lenguaje ofrece formas de empleo, incluyendo el emprendimiento exitoso mediante la creación de consultorios privados, centros de rehabilitación y empresas especializadas.
Adicionalmente, pueden participar en la docencia, la investigación y la gestión administrativa ampliando significativamente el impacto y la versatilidad de estos especialistas.
Abordar este déficit de estos profesionales no solo mejorará la calidad de vida de miles de peruanos, sino que también fortalecerá el capital humano del país, promoviendo una sociedad más inclusiva y con mayores oportunidades de crecimiento social y económico, concluye el especialista.
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(FIN) NDP/RRC