La Huaca Cheqtaqaqa, ubicada en la zona este de la ciudad del Cusco, en la ruta al parque arqueológico de Sacsayhuamán, fue gravemente atentada con probable aerosol amarillo, por personas desconocidas.

Dicho espacio tallado finamente bajo la técnica del vitrificado, con cortes simétricos y un gran respaldo, tiene el
escrito de “no te doges, damelas toda a mi”, está acompañado de números y hasta corazones.
También se aprecia restos de hojas de coca quemada, botellas rotas y objetos chamuscados que habrían sido dejados durante ofrendas a la Pachamama.ñ o madre tierra.

Lisbeth Fernández Pacochuco, docente de cosmovisión andina del instituto Khipu, que llegó con estudiantes, lamentó el ataque sufrido al ser parte del Patrimonio Cultural de la Nación “nos conmueve que dañen el patrimonio que forma parte de nuestra cultura”, dijo a la Agencia Andina.
Desde estos espacios, llenos de energía, nuestros antepasados se habrían conectado con el hanaqpacha (el mundo de arriba), kaypacha (lo terrenal) y probablemente con el ukhupacha el inframundo “para tener contacto con lo espiritual”, dijo.
“Fueron de uso religioso, ceremonial, fue netamente para actos ceremoniales, ofrendas en los diferentes eventos, ya sea para la época de cosecha, siembra, solsticios, equinoccios”, resaltó.

Por último, exhortó al Ministerio de Cultura a su puesta en valor, preservación y restauración al ser un valioso espacio conectados con otras dos huacas, Teteqaqa y Mesa Redonda, ubicados a menos de un kilómetro.