Fenómeno El Niño: arribo de otras cuatro ondas Kelvin vigorizarán el calentamiento del mar

Dos ondas Kelvin ya están presentes y las otras cuatro arribarán entre septiembre y noviembre, afirma Luis Vásquez

Dos ondas Kevin se encuentran en el mar peruano y eso explica las anomalías térmicas, informó el vocero del IMARPE, Luis Vásquez, quien adelantó que entre septiembre y noviembre se espera el arribo de otras cuatro ondas Kelvin cálidas consolidando el fenómeno El Niño Costero en Perú.

Dos ondas Kevin se encuentran en el mar peruano y eso explica las anomalías térmicas, informó el vocero del IMARPE, Luis Vásquez, quien adelantó que entre septiembre y noviembre se espera el arribo de otras cuatro ondas Kelvin cálidas consolidando el fenómeno El Niño Costero en Perú.

10:42 | Lima, set. 10.

Por Moisés Aylas Ortiz

Las anomalías térmicas que se registran en el mar peruano que presentan una temperatura por encima de su promedio habitual para esta época del año es impulsada por dos ondas Kelvin que arribaron a principios de septiembre, afirmó el vocero de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” (ENFEN), Luis Vásquez.

En declaraciones a la Agencia Andina, el también vocero del Instituto del Mar del Perú (IMARPE) precisó que las estaciones de esta institución registraron una anomalía de hasta 7.4 °C por encima de su temperatura habitual para esta época, mientras que en San José llega a 5.2 °C y en Tumbes a 3.3 °C.

Sostuvo que estas anomalías en la temperatura del litoral se explican por la presencia de dos ondas Kelvin que arribaron al mar peruano a fines de agosto y en los primeros días de septiembre y eso está contribuyendo al incremento de la temperatura del mar.

Luis Vásquez afirmó que en las siguientes semanas arribarán otras ondas Kelvin. "Entre septiembre y noviembre arribarán cuatro onda Kelvin, entonces eso también genera el calentamiento que se viene dando frente a la costa peruana”, explicó Vásquez a la Agencia Andina.

El especialista explicó que este calentamiento se refleja en las anomalías registradas en diferentes puntos del litoral, aunque con intensidades distintas según la zona. La mayor anomalía se presenta actualmente frente a Paita, con 7.4 °C por encima de su promedio habitual.

De acuerdo con el especialista, en San José la anomalía alcanza 5.2 °C, mientras que en Tumbes llega a 3.3 °C. Estos valores muestran que el calentamiento no es uniforme a lo largo del litoral.

Paita registra la mayor anomalía

Vásquez precisó que las anomalías deben diferenciarse de la temperatura absoluta registrada en cada localidad.

Por ejemplo, en Paita se registró una temperatura de alrededor de 24 °C, pero debido a que este valor está muy por encima de lo habitual para esa zona, representa una anomalía de 7.4 °C.

En cambio, en Tumbes la temperatura llegó a 28.5 °C, pero la anomalía fue de 3.3 °C. En Ilo, en el sur del litoral, se registró una temperatura absoluta de 19.1 °C, que representó una anomalía de 4.4 °C.

“Hay una variabilidad de valores absolutos de norte a sur y no necesariamente significa que la mayor temperatura es una mayor anomalía”, explicó.

El calentamiento no será permanente

El vocero de IMARPE indicó que el efecto de una onda Kelvin puede generar un incremento de la temperatura, pero posteriormente esta puede disminuir parcialmente.

“Pasa el efecto de la onda Kelvin y vuelve a disminuir un poco, pero no van a pasar a una condición normal”, sostuvo.

Por ello, las actuales temperaturas elevadas no necesariamente se mantendrán durante todo el mes. La variabilidad diaria y el desplazamiento de las ondas hacen necesario analizar los valores mediante promedios.

Vásquez recordó que mientras los boletines pueden mostrar temperaturas promedio diarias, índices como el ICEN se calculan sobre la base de promedios mensuales, precisamente para evitar que las fluctuaciones de un día determinado determinen por sí solas la categoría climática.

Cuatro nuevas ondas Kelvin se dirigen hacia la costa

El calentamiento podría prolongarse debido a que no solo están actuando las ondas Kelvin que ya arribaron.

Según Vásquez, otras cuatro ondas Kelvin se encuentran actualmente en tránsito y se espera que lleguen entre setiembre y noviembre.

Estas nuevas ondas podrían contribuir a mantener las condiciones cálidas frente al litoral peruano y favorecer la evolución hacia una condición más intensa de El Niño Costero.

“Eso condiciona que el mar se va a mantener caliente y puede contribuir a pasar justamente a la condición extraordinaria”, afirmó.

Pese a las elevadas anomalías observadas en varios puntos del litoral, Vásquez remarcó que todavía no se puede afirmar que el fenómeno haya ingresado a la condición extraordinaria.

Explicó que las condiciones actuales contribuyen al tránsito hacia esa categoría, pero la clasificación depende del comportamiento de las temperaturas durante todo el mes.

“Todavía no ha pasado el mes. Tenemos nueve días del mes y día a día varía la temperatura y va a variar la anomalía”, señaló.

De acuerdo con el especialista, para que el ICEN determine una condición extraordinaria, el promedio mensual de las anomalías en la región Niño 1+2 debe superar los 3.5 °C.

Por ello, un registro excepcional de temperatura durante determinados días no basta por sí solo para establecer la categoría del fenómeno.

Núcleo de agua cálida alcanza anomalías de hasta 6 °C

El calentamiento también se mantiene en la profundidad del mar. Vásquez señaló que existe una condición cálida que se extiende aproximadamente hasta los 150-200 metros de profundidad, con anomalías cercanas a 2 °C respecto de los valores normales.

Recordó que durante junio y julio se llegaron a registrar anomalías de hasta 8 °C en algunos sectores. Aunque posteriormente disminuyeron, todavía persiste un núcleo cálido con anomalías de hasta 6 °C, aproximadamente a 50 metros de profundidad.

Este contenido de calor en el océano constituye uno de los elementos que IMARPE mantiene bajo vigilancia ante la evolución del actual escenario cálido.

Temperaturas superiores a 26 °C pueden favorecer más humedad

Respecto a la posibilidad de que el calentamiento del mar incremente las lluvias durante el próximo verano, Vásquez explicó que existe una relación entre las temperaturas superficiales elevadas y una mayor evaporación y aporte de humedad a la atmósfera.

El especialista indicó que cuando las temperaturas absolutas cercanas al litoral alcanzan aproximadamente 26 a 27 °C, el aporte de humedad puede adquirir mayor importancia y asociarse más directamente con las precipitaciones.

Sin embargo, precisó que el contexto estacional es determinante.

Actualmente, el país todavía atraviesa una época relativamente seca, por lo que un incremento de la humedad y las temperaturas del mar no necesariamente generaría precipitaciones significativas de inmediato.

El escenario cambia hacia noviembre, cuando comienza a aumentar la precipitación, y especialmente durante el verano, cuando el riesgo de lluvias intensas es mayor.

Febrero y marzo concentran el mayor riesgo

El especialista señaló que el mayor riesgo se presenta durante los meses de febrero y marzo, periodo en el que normalmente se concentra una mayor cantidad de precipitaciones.

En ese contexto, la combinación de temperaturas cálidas del mar, mayor humedad atmosférica y precipitaciones propias de la temporada podría incrementar el riesgo de desbordes de ríos, inundaciones y huaicos, principalmente en las zonas más vulnerables.

No obstante, destacó que las acciones de prevención y reducción del riesgo pueden contribuir a disminuir los impactos sobre la población y las actividades económicas.

Norte concentra temperaturas más elevadas, pero calentamiento alcanza otras zonas

Aunque las mayores temperaturas absolutas se observan en el litoral norte, Vásquez aclaró que las anomalías positivas no se limitan exclusivamente a esa zona.

La diferencia radica en que cada localidad tiene un valor climático normal distinto. Por ello, una temperatura de 24 °C puede representar una anomalía mucho mayor en Paita que una temperatura de 28.5 °C en Tumbes.

El seguimiento de ambos indicadores —temperatura absoluta y anomalía respecto al promedio— resulta fundamental para evaluar la evolución del calentamiento y sus posibles efectos sobre el clima.

Para IMARPE, el comportamiento de las próximas semanas será determinante, especialmente considerando que cuatro nuevas ondas Kelvin podrían arribar entre setiembre y noviembre, manteniendo el contenido de calor del océano y favoreciendo la persistencia de condiciones cálidas frente a la costa peruana.

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(FIN) MAO

Publicado: 10/9/2026