Las acciones para prevenir las consecuencias y efectos del fenómeno de El Niño deben involucrar también al sector académico del país, donde se vienen trabajando modelos de sistemas de alerta temprana frente a dichos eventos, que se están aplicando en diversas regiones, se señaló desde la Universidad Nacional Agraria La Molina.
En entrevista con el programa ‘Andina al Día’ de Andina Canal Online, Elizabeth Silvestre Espinoza, meteoróloga y catedrática de la referida casa de estudios, consideró que “debería crearse alguna instancia desde donde se convoque a la academia para participar en la prevención del fenómeno”.
Esto resulta importante en una coyuntura en la que entidades especializadas nacionales e internacionales dan cuenta de la incidencia de un fenómeno de El Niño más intenso a partir de fines del próximo año, desarrollándose este hasta comienzos del próximo.
Al respecto, Silvestre refirió que en la universidad a la que pertenece se enseña a desarrollar sistemas de alerta temprana basados en el método científico. Uno de ellos tiene el objetivo de prevenir huaicos e inundaciones y se viene aplicando en el departamento de Cajamarca.
Silvestre mencionó también otro sistema de alerta temprana, aplicado en Puno respecto a la ocurrencia de heladas en dicha zona del país. Además, otro de estos modelos se centra en la intensidad de vientos en la costa, informó.

Unión de ciencias
“Debe haber interacción de las ciencias puras y las ciencias sociales”, señaló la investigadora. “Es necesario que cualquier toma de decisión se consolide a través del conocimiento científico que viene tanto de la academia como de los institutos públicos de investigación”, como los que conforman la Comisión Especial Nacional de Estudio del Fenómeno de El Niño, apuntó.

Recordó, asimismo, que el cambio climático que afecta al planeta implica que todos los eventos meteorológicos se alteren “en periodicidad, intensidad y frecuencia”.
En ese sentido, el Niño Global que se avizora “es un evento extremo, y por tanto, está alterado”.
“Si antes lo veíamos con 4 o 5 años de frecuencia, ahora probablemente lo veamos más seguido”, indicó.
En ese escenario, la investigación científica permitirá determinar tanto los procesos del comportamiento atmosférico como los impactos que estos pueden tener en las actividades productivas y económicas del país, señaló Silvestre.
(FIN) FGM/MAO
Más en Andina:
Publicado: 17/6/2026