El "Rey de los festejos" Pepe Villalobos en disco grabado por su hija

Autor de "La comadre cocoliche", "Mueve tu cucú"

Pepe Villalobos, el rey de los festejos

Pepe Villalobos, el rey de los festejos

11:22 | Lima, abr. 01.

"El rey de los festejos", Pepe Villalobos, está de fiesta. Victoria, su hija, ha grabado Mi Raíz, un disco en el que muestra un manojo de valses, festejos, zamacueca y pregón que este músico limeño compuso a lo largo de los años.
Por  José Vadillo Vila

No siempre el galpón fue sinónimo de alegría, como en los festejos de don Pepe Villalobos Cavero (84). En los tiempos de la Colonia, en el galpón se encerraba a los esclavos hasta el amanecer, bajo llave, para llevarlos después a otra interminable jornada en las plantaciones de azúcar, vid y algodón... "Ahí, encerrados, añoraban su lejana África. Ahí trataban de entenderse porque hablaban distintos dialectos", cuenta el cantante y compositor limeño, que los hizo alegrar, zapatear, tomar ron, para hacer más llevadero el final de cada día en su festejo "En el galpón".

Villalobos, de sonrisa a mandíbula batiente y verbo florido, nació en Barrios Altos el 8 de abril de 1931, en los tiempos en que calles y callejones exudaban valses, marineras y polcas. 

Desde hace una pila de años es vecino de La Victoria. Sus canciones, que son para bailar con coreografía, lo hicieron ganador del Festival de Música Negra de Cañete entre 1975 y 1977, y lo llevaron de gira por media América Latina, México y Estados Unidos.

Es prolijo y sigue bien plantado, con sus cabellos azabaches bien acicalados. Le llamaban, a mucha honra, "El rey de los festejos". 

Canciones de este monarca de la canción negra, como "La comadre cocoliche" y "Mueve tu cucú", fueron eternizadas en los 70 por su primo 'Zambo' Cavero y 'la reina de las polladas', Lucila Campos, quien hizo de las suyas con "El negrito Chinchiví". En estas melodías se trata de darle un toque de alegría al drama de ser esclavo. 

En el estudio de grabación 'Elías Ponce', Victoria Villalobos -la hija de este rey- ha dado forma, con su voz, a Mi raíz, este álbum-tributo que contiene 12 canciones hechas por don Pepe

Él no cabe en su corazón de felicidad por este proyecto A1, que cuenta con la producción musical de Javier Lazo, y los arreglos de tres guitarristas de exportación: Sergio Valdeos, Yuri Juárez y Coco Vega.

Don Pepe no es neófito en los estudios de grabación. Por años, mientras Juan Rebaza tocaba el bajo, él y su desaparecido compadre Fidel Palomino se encargaban de ponerle la percusión y los coros a las grabaciones de música negra que hacían el dúo inmortal de Óscar Avilés y el 'Zambo' Cavero. 

Siempre llevando su cajón cuadrado, que -dice- da mejor sonoridad que los populares cajones rectangulares.

"No hemos incluido ni la conga ni el bongó, sino hemos vuelto a la manera en que se hicieron muchos discos en los que Pepe trabajó con el cajón que diseñó, inspirado en el modelo que ejecutaba el gran Víctor 'El Gancho' Arciniegas, emblemático tocador de las jaranas. Es una conexión con nuestra historia musical. Y la gran necesidad que las nuevas generaciones aprendan de los viejos cultores", comenta Javier Lazo, productor musical del álbum.
 
Arte de coincidencias

La vida y el arte también se valen de las coincidencias. Las grabaciones de Mi Raíz coincidieron con el retorno a Lima, por unos días, de Sergio Valdeos desde el Brasil, y Yuri Juárez, desde Nueva York. A ellos se sumó Coco Vega. Se encomendó a cada uno los arreglos, de acuerdo a su temperamento, estilo y fuerza.

Para Yuri Juárez esta convocatoria era una cita a la cual no quería faltar. Le puso ahínco a sus arreglos respetando la música, el estilo y la sonoridad de la cantante. 

"Avilés, Cavero, Villalobos, Hayre, son como títulos nobiliarios en el criollismo; gente de una tradición muy fuerte; y que la hija le haga un homenaje a su papá, me dije, yo quiero estar ahí", explica el guitarrista radicado en Nueva York, a quien une una amista de más de una década con Victoria, igual que su padre es también amigo de don Pepe. 

"Pero el conocimiento es de cuando era un niño, porque crecí escuchando los discos donde esas canciones sonaban. Fueron mi primer contacto con la música criolla. Ahora tengo la oportunidad de grabar a estos seres mitológicos. Creo que nos dio una conjunción interesante".

Don Pepe sonríe como el viejo patriarca. Escucha atentamente cada arreglo que le van sumando a sus melodías. Escucha sin miedo. "

Está muy bien. Mientras nuestra música esté avalada con mucho cariño, va a tener mensaje, y ahora lo veo plasmado en una realidad -dice-. No podemos quitarle todo. Si hiciéramos frijoles, arriba hay que ponerle carne de chancho, tocino y, ultimadamente, hacerlo con vista al mar, o sea con pescado frito. Si le quitamos, se le quita el sabor", habla en metáfora sobre el respeto que debe tener cada arreglo por la esencia de la canción.

Lo dice un hombre que a los 10 años ya tocaba el cajón, que creció en Barrios Altos escuchando valses, marineras limeñas, pasosdobles, resbalosas, polcas y panalivios, y a los 20 años dejó boquiabiertos a los hermanos Augusto y Alejandro Ascuez por su sapiencia del repertorio de marinera limeña.
 
Suerte y honor

También para el cantautor Javier Lazo participar en este álbum "es una mezcla de suerte y un honor". "Cuando hablamos de Pepe, estamos hablando de la memoria viva de nuestra cultura, uno de los personajes que ha aportado a la cultura afroperuana".

Para las canciones de Villalobos, decíamos que Lazo y los tres arreglistas optaron sabiamente por la vieja escuela de la música criolla costeña, eso sonido a tierra, rítmico sin más necesidad que cajones, cajitas y quijadas de burro, que fue aporte y sedujo a todos ellos en su debido tiempo. 

Las canciones de Mi raíz son sólo la punta de iceberg. El sueño de Victoria es grabar un Mi raíz 2, con otros doce temas, con más arreglos que actualicen, respetando su esencia, el legado de don Pepe, no por menos monarca de los festejos. 

(FIN) DOP

Publicado: 1/4/2014