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Proceso de digitalización es un reto para el entorno de pospandemia

Ganador del Nobel de Economía 2001 considera que el mundo ingresará a un periodo de cambios rápidos

Los negocios se preparan para desarrollarse en un entorno desafiante.Foto: ANDINA/Difusión.

Los negocios se preparan para desarrollarse en un entorno desafiante.Foto: ANDINA/Difusión.

08:00 | Lima, dic. 20.

Por Víctor Lozano

El mundo avanza paulatinamente hacia su recuperación, luego de los embates del covid-19. No obstante, la pandemia deja serias lecciones y procesos que ya forman parte de la vida cotidiana y que no estaba previsto que se desarrollaran tan prematuramente.

Uno de ellos es el tema digital, el cual, a entender del ganador del Premio Nobel de Economía 2001, Michael Spence, ha transformado por completo el modo de ver los negocios y la economía, señala informe publicado hoy en el Diario El Peruano. 

Considera que los “procesos naturales” como los conocíamos hasta antes de la pandemia han acelerado su marcha, obligados por una coyuntura que afectó cada aspecto de la sociedad pero que, además, nos permitió ver lo frágiles que pueden ser las economías mundiales ante enemigos invisibles, sin importar que sean consideradas “potencias”. 

Una de las lecciones que Spence rescata de esta situación es la transformación digital de las economías y de las sociedades. “La pandemia aceleró la adopción de nuevas tecnologías y esto lo vemos con mayor énfasis en el tema médico y el cuidado de la salud. Esta transformación ya estaba en curso en algunos sentidos y forzó a las economías a mantenerlas en funcionamiento y con resiliencia”, precisó el especialista. 

Obviamente, esto implicó mucho aprendizaje, tanto a nivel de los comportamientos individuales como institucionales. “Ha sido una aceleración dramática y, como todas las transformaciones, es disruptiva y difícil para ciertos grupos de la población”, precisó. 


Cambios rápidos 

Según Spence, luego de la pandemia, el mundo ingresará a un periodo de cambios extremadamente rápidos y que, en conjunto, requieren adaptación de las habilidades, de los modos de trabajo, de temas normativos y regulatorios. “Es decir, reescribir las reglas de la participación global de la economía, del comercio internacional, de la sostenibilidad, cambiar la matriz energética; se trata, pues, de un tema extraordinariamente complejo”. 

No obstante, el economista aseveró que hay oportunidades de crecimiento muy poderosas y de carácter inclusivo en temas vitales como la salud y la educación. “La tecnología puede estar al servicio de estos sectores y puede permitir que más personas accedan a ella”, refirió. 

Sin embargo, el avance tecnológico que el mundo experimenta tiene disyuntivas, especialmente en el empleo, pues también genera cambios en la manera en que las empresas e industrias comenzarán a producir en adelante. 

De acuerdo con Spence, uno de estos grandes impactos se produjo en el campo de la logística o distribución. “Vemos grandes avances en robótica, inteligencia artificial, en sensores. Es muy seguro predecir que en 10 o 15 años la manufactura, prácticamente en su totalidad, será automatizada en el sentido usual de la palabra; es decir, ya no serán sectores intensivos en mano de obra”, precisó. 

En ese sentido, el premio Nobel de Economía 2001 sostuvo que las redes de suministro global se están “reconfigurando” y eso es, prácticamente, imposible de evitar.  

“Estos cambios repercutirán significativamente en las redes mundiales de suministros y, en cierto grado, en la localización. Muchas personas pasarán por procesos que requieren nuevas habilidades y perfiles laborales, inclusive algunos pueden desaparecer completamente y veremos si se produce una combinación entre la automatización y la mano de obra, es decir, si las personas y las máquinas podrán seguir trabajando juntas en el futuro.” 


Proceso de vacunación 

Ciertamente, la vacunación contra el covid-19 ha significado una paulatina recuperación de la economía global. Muchos mercados se están abriendo nuevamente y sectores productivos ya han empezado a marchar. Sin embargo, este proceso no es homogéneo. 

“Vemos limitaciones en algunas partes del mundo con relación al avance de la vacunación. En países de África, Asia e inclusive en América Latina, los problemas socioeconómicos que afrontan, ya sea por cuestiones demográficas, por su limitada capacidad fiscal, una gobernanza inadecuada, un sector sanitario deficiente y la necesidad de reestructuración su deuda, hacen que este proceso sea lento”, sostuvo Spence. 

Agregó que estas poblaciones son el caldo de cultivo perfecto para las nuevas variantes, lo que termina por incrementar el costo global de la vacunación.  

“Hoy, calculamos que el costo de todo este proceso asciende a alrededor de 100,000 millones de dólares y se trata de un costo razonable, pero que puede afectarse si no se acelera”, precisó. 


En el Perú 

Estos cambios y procesos, ¿cómo se vienen aplicando en el Perú? Para Michael Spence, nuestro país cumple satisfactoriamente con estos procesos, especialmente en el tema de la vacunación, lo que le ha permitido recuperar la economía aceleradamente (se estima que el producto bruto interno peruano crecerá más de 13% este año). 

“Esto nos demuestra que sí es posible alcanzar un crecimiento más inclusivo y equitativo, aunque no se trata de una tarea sencilla, políticamente hablando”, manifestó. 

Spence destacó los avances alcanzados en el Perú en campos como el comercio electrónico, las telecomunicaciones y, poco a poco, en educación y salud. Obviamente, aun queda mucho camino por recorrer, pero los pasos que se están dando son importantes. 

“Hoy contamos con herramientas bastante fuertes para lograr patrones de crecimiento mucho más inclusivos, particularmente para atender a los segmentos de la población con bajo acceso a servicios, a quienes reciben menos servicios y que, por lo tanto, aún no pueden hacer una contribución valiosa a la sociedad”, comentó. 

En ese sentido, el economista aseveró que el sector público es el empleador de último recurso y que es necesario entender que cumple un papel complementario con el sector privado.  

No solamente debemos conocer al Estado en temas como regulación y política macroeconómica, hay que verlo también como inversionista, es decir, como un inversionista en segmentos de gran escala a los que el sector privado no puede atender. El equilibrio debe ir por esa dirección”, manifestó. 

“Aún queda mucho camino por recorrer, pero los pasos que se están dando en el Perú son importantes”. 


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Publicado: 20/12/2021