Todos los indicadores y modelos científicos estudiados por la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) confirman el inminente arribo del Fenómeno El Niño a partir de marzo. ¿Cómo se presentará este evento en la costa peruana?, ¿Cómo se manifestará?, ¿Qué fenómenos naturales provocará?
Para conocer en detalle sobre la implicancia de un evento El Niño en el Perú la Agencia Andina conversó con el vocero del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Javier Chiong, especialista de la Subdirección de Predicción Climática, quien afirma que el reciente cambio de estado de vigilancia a alerta por un posible Niño costero implica un escenario climático más activo y con mayor probabilidad de impactos en el país, especialmente en la franja norte del litoral.
Según el experto, el paso a alerta significa que el evento cálido “ya no puede descartarse” y que existe una alta probabilidad de desarrollo del fenómeno a partir de marzo, con persistencia hasta noviembre del presente año.
Lluvias sobre lo normal en el norte
Sostuvo que desde el punto de vista atmosférico, el principal impacto previsto es el incremento de las precipitaciones pluviales entre febrero y abril, con mayor intensidad en la costa norte.
"Las lluvias más fuertes se concentrarían principalmente en las regiones de Tumbes y Piura, aunque podrían extenderse al resto del litoral norte, incluida Lambayeque. En la costa central —como Áncash y zonas más al sur— se esperan episodios más puntuales y de menor intensidad", subrayó.

Chiong precisó que las áreas más cercanas al mar serán las más afectadas debido a la influencia directa del calentamiento oceánico. Los parámetros indican que en las últimas semanas se registra un incremento de la temperatura del mar frente al litoral peruano. Con respecto a las zonas altoandinas, el especialista indicó que sentirán impactos más atenuados.
El investigador del Senamhi refirió, además, que no se descartan eventos de lluvia de moderada a fuerte intensidad durante marzo y abril, meses que corresponden al pico de la temporada húmeda en la costa norte.
Aumento progresivo de temperaturas
Javier Chiong manifestó que la presencia del Fenómeno El Niño provocará también un incremento de la temperatura del aire con registros superiores a lo habitual a esta época del año.

“Las temperaturas estarán por encima de lo normal y podrían ser incluso mayores a las que ya se registran actualmente ”, precisó el especialista, al indicar que el calentamiento oceánico seguirá intensificándose en los próximos meses.
En opinión del especialista este escenario podría extender sus efectos hasta la estación de invierno. "Si el evento evoluciona de débil a moderado —posibilidad contemplada por el Enfen hacia julio—, la costa peruana podría experimentar una estación fría más cálida de lo habitual, similar a lo ocurrido en 2023", apuntó.

Eso significa que será un invierno atenuado, con temperaturas superiores a lo que se espera para mediados de año.
Ondas Kelvin y debilitamiento de vientos
Ching consideró que otro factor clave para el acelerado aumento de la temperatura del mar es la llegada de ondas Kelvin cálidas, corrientes oceánicas que transportan agua caliente hacia la costa sudamericana. "Su arribo previsto para marzo contribuiría a intensificar el calentamiento superficial del mar", opinó.

A ello se suma el debilitamiento de los vientos del sur en el Pacífico suroriental, lo que permite la incursión de vientos del norte —más cálidos y húmedos— desde zonas ecuatoriales, reforzando las condiciones favorables para lluvias y aumento térmico.
Escenario distinto a eventos extremos
Respecto a la posibilidad de fenómenos extraordinarios como el ciclón Yaku ocurrido en 2023, Chiong indicó que por ahora no se observan las configuraciones atmosféricas necesarias para un evento similar, ya que aquel episodio requirió la coincidencia de múltiples factores excepcionales.
En el escenario actual, predominan las ondas Kelvin y episodios de vientos cálidos, pero no señales de un sistema ciclónico organizado.
Seguimiento permanente
El especialista indicó que, desde la activación del estado de vigilancia, los organismos técnicos ya intensificaron su monitoreo y continúan reuniéndose periódicamente para evaluar la evolución del fenómeno.

El paso a alerta, concluyó, no implica que el impacto sea inevitable, pero sí que las condiciones son suficientemente consistentes como para reforzar la preparación ante lluvias intensas, temperaturas elevadas y posibles afectaciones en la costa norte del país.