Andina

Día Mundial del Agua: conoce cómo celebra y honra la cultura andina a este recurso vital

Festividades que rinden tributo al agua, en Áncash y Ayacucho, fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Nación

La Fiesta del Agua se celebra en muchas comunidades andinas del Perú. Por ejemplo, en Ayacucho se celebra hoy el Primer Hatun Yaku Raymi Chikllarazu 2022, junto las autoridades provinciales y distritales de Huamanga y Chuschi en la laguna de Yanaccocha, cuyo objetivo es promover la protección de las cabeceras de cuenca del Chicllarazo y ojos de agua, dándole la importancia debida al recurso hídrico.

La Fiesta del Agua se celebra en muchas comunidades andinas del Perú. Por ejemplo, en Ayacucho se celebra hoy el Primer Hatun Yaku Raymi Chikllarazu 2022, junto las autoridades provinciales y distritales de Huamanga y Chuschi en la laguna de Yanaccocha, cuyo objetivo es promover la protección de las cabeceras de cuenca del Chicllarazo y ojos de agua, dándole la importancia debida al recurso hídrico.

14:26 | Lima, mar. 22.

Hoy se celebra el Día Mundial del Agua, recurso vital para el desarrollo socioeconómico, la energía, la producción de alimentos, los ecosistemas y para la supervivencia de los seres humanos. Desde tiempos ancestrales en el Perú se ha valorado la importancia del acceso al agua y en la cultura andina existen festividades que le rinden homenaje, siendo algunas de ellas declaradas Patrimonio Cultural de la Nación.

El Día Mundial del Agua fue instituido en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo efectuada en Río de Janeiro, Brasil, en junio de 1992. En dicho cónclave se acordó declarar el 22 de marzo de cada año como Día Mundial del Agua para recordar la relevancia de este líquido esencial en la vida y el desarrollo humano.


El agua está en el epicentro del desarrollo sostenible y es fundamental para el desarrollo socioeconómico, la energía, la producción de alimentos, los ecosistemas y para la supervivencia de los seres humanos. El agua también forma parte crucial de la adaptación al cambio climático, y es un decisivo vínculo entre la sociedad y el medioambiente.


El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 6 trata sobre garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos. Las metas de este objetivo cubren tanto los aspectos del ciclo del agua como los sistemas de saneamiento. “Dado que el agua es un elemento crucial en muchas esferas de la vida humana, la consecución de este objetivo contribuirá al progreso de otros ODS, principalmente los relacionados con la salud, la educación, el crecimiento económico y el medio ambiente”, destaca la Organización de las Naciones Unidas.

El agua en la cultura andina


Este recurso primordial para la vida fue supremamente valorado por los antiguos peruanos, quienes desarrollaron conocimiento y tecnología propia para acceder al agua dulce de los ríos, lagos, lagunas, manantiales y la que provee las lluvias, almacenarla e irrigar mediante canales el árido desierto costero, los campos a diversa altitud en la sierra y la ceja de selva.  


Una evidencia de la ancestral vinculación de los antiguos peruanos con el uso racional del agua se remonta a hace 5 000 años, cuando los habitantes de los centros urbanos de Caral, la primera civilización de América, lograron un adecuado manejo del recurso hídrico, con beneficio compartido, creando las tecnologías necesarias de acuerdo a las características y la condición de los diferentes territorios. 


Al respecto, la doctora Ruth Shady, directora e investigadora de la Zona Arqueológica Caral, refirió que una de esas técnicas ancestrales es la cosecha y siembra del agua, conocida como amunas, la cual fue hallada en Caral. Agregó que este conocimiento aún se sigue aplicando en el Perú, como en San Andrés de Tupicocha, localidad de la provincia de Huarochirí, en la sierra del departamento de Lima, donde se realizan rituales y ceremonias para el cuidado del agua.


Civilizaciones como Chavín, Paracas, Nasca, Mochica, Chimú, Wari, Chachapoyas, hasta llegar a los incas, que heredaron y optimizaron el conocimiento de sus antecesores, nos han legado sistemas complejos de almacenamiento y riego, expresados en acueductos superficiales y subterráneos que constituyen una proeza de la ingeniería hidráulica y un claro ejemplo del valor y uso responsable del agua para el desarrollo humano.

Festividades andinas que honran al agua


En muchas comunidades andinas del Perú existen festividades que celebran el acceso al agua como un obsequio de la Pachamama y rinden homenajes con rituales de agradecimiento, danzas y música, además de ofrecer su compromiso con el uso respetuoso y lo óptimo posible de este recurso vital. 


En estas celebraciones participa toda la población y se incluye a los visitantes nacionales y extranjeros que llegan en estas fechas especiales del calendario festivo andino.

A continuación, conozcamos algunas de las festividades mediante las cuales se celebra el agradecimiento al agua en las comunidades andinas del Perú.

Sistema de los Jueces de Aguas de Corongo


Esta festividad desarrollada en la provincia de Corongo, departamento de Áncash, fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación, el 23 de diciembre de 2013, por ser una tradición con gran valor histórico que contiene tanto de lo indígena como de lo occidental colonial, y diseña el orden social y cultural de este pueblo con presencia e impacto importante en la vida cotidiana de la población.


El distrito se sitúa en el norte de la zona de Conchucos, que incluye las provincias ubicadas al este de la Cordillera Blanca y cuyo nombre deriva de la palabra kon, que en la antigua lengua culle significa agua y que remitiría al dios Kon, importante divinidad prehispánica. Este sistema es un modelo de gestión de agua integrado al calendario festivo y religioso del distrito. 

Los Jueces de Aguas son autoridades campesinas que han asumido voluntariamente este cargo y ejercen múltiples funciones por el periodo de un año: distribuir equitativamente el agua de riego en su sector agrícola y cuidar del recurso; ocuparse de la celebración de las actividades festivas que se realizan en la zona, como son Pascua de Reyes, Carnavales, Semana Santa, Fiesta de San Pedro; limpieza y conservación de los canales en faena comunal, esta última de especial importancia para la población; y velar por la conservación de los suelos mediante el sistema rotatorio de cultivos, repartiendo las parcelas a ser cultivadas.


La Festividad más importante en Corongo es la Fiesta de San Pedro, santo católico vinculado al agua y conocido en la zona como el casamentero, cuyo culto se habría introducido en el distrito con fines evangelizadores, y cuya fiesta coincide con la celebración andina tradicional del solsticio de invierno o llullu inti. 

En la fiesta se venera a dos imágenes: San Pedro el serio y San Pedrito el borrachito. Esta fiesta se realiza en agradecimiento al agua y es la ocasión en que los Jueces de Aguas convocan a los agricultores de su sector a realizar la faena comunal de corte de la leña que se utilizará en las diferentes actividades del año. En la fiesta los hombres bailan la danza de Panataguas y las mujeres la danza de Pallas. Esta última se baila al ritmo de la tonada, huayno coronguino cuya música y letra se compone cada año para la fiesta en honor al Juez de Aguas de turno, y que es ejecutada por una banda de músicos, que contrata el Juez de Aguas, durante toda la celebración. 


La danza de Panataguas es acompañada por la roncadora, flauta y caja tocadas simultáneamente. En la memoria del pueblo han quedado registradas decenas de melodías de tonadas que los músicos entonan en cada fiesta. Aquí resalta fuerza expresiva y poética del quechua coronguino, que marca una pauta importante en las composiciones musicales del cantar popular local.

La Festividad de San Pedro está, a su vez, dividida en dos fiestas, ambas en honor al Santo Patrón y al agua. La primera fiesta se desarrolla del 27 al 30 de junio; y la segunda fiesta del 1 al 4 de julio, realizándose las mismas actividades en ambas. 


El 24 de junio, anunciando el inicio de la celebración, se ejecuta la tonada muyutsi o dar la vuelta a la tonada, actividad en que los cabecillas contratan a los cajeros o músicos que tocan la roncadora, y con los Jueces de Aguas dan la vuelta por la calle principal del distrito dando a conocer la tonada que bailarán los Panataguas ese año. 

Ese día los cabecillas están obligados a custodiar al Juez de Aguas y no permitir que los campos lo rapten. El resto de los días de la fiesta se invierten los papeles y los campos deben custodiar al Juez de Aguas y evitar que los cabecillas lo rapten. Esta fiesta constituye una demostración pública de la fe y es organizada de manera comunal y autogestionaria. Los dos Jueces de Aguas, alternan ocuparse del cargo en la primera o segunda fiesta cada año. 


Dentro de esta tradición, San Pedro representa al Juez de Aguas, dado que es quien provee este recurso vital; incluso una mitra de San Pedro se le entrega a cada Juez de Aguas el 1 de enero y este la devuelve el 31 de diciembre. Las esposas de los Jueces de Aguas, así como las de los campos, entre otras mujeres, son quienes bailan como pallas, personajes principales de la fiesta de San Pedro y que son una tradición emblemática del distrito.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) incorporó, el 9 de diciembre de 2017, al Sistema Tradicional de Jueces de Agua de Corongo, importante manifestación ancashina, a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.


Yaku Raymi


Fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación, el 22 de marzo de 2005, por ser una festividad andina por excelencia, que reedita anualmente una costumbre prehispánica de las sociedades agrícolas a lo largo de los Andes, cuyo simbolismo alude a la fecundación de la tierra o Pachamama por el agua nueva o yaku al comienzo de un nuevo ciclo agrícola. Como tal evidencia la pervivencia de rituales celebratorios y de un conjunto de conocimientos y prácticas ancestrales, así como de sistemas de trabajo colectivo en los Andes.


Esta festividad se realiza en amplias zonas del espacio andino peruano, especialmente en la región centro-sur, en Ayacucho y Apurímac, y también en la sierra central del departamento de Lima, siendo las comunidades de Andamarca y Puquio (Ayacucho) y San Pedro de Casta (Lima), lugares donde la celebración mantiene especial fuerza, mereciendo una mención especial en este reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Nación, destaca el Ministerio de Cultura en la resolución que confiere esta distinción a esta festividad.

En Ayacucho, el Yaku Raymi se desarrolla el 24 y 25 de agosto, reuniendo a toda la comunidad, que se concentra en la ciudad de Andamarca, capital del distrito de Carmen Salcedo. Hombres y mujeres de todas las edades acuden a los campos de cultivo para realizar una jornada de limpieza de las acequias, antes de la temporada de lluvias. Ello garantiza la buena provisión de agua para la irrigación y el consumo de la población.


Rituales de tributo a la Pachamama o “madre Tierra” y al cielo que trae las lluvias encabezan esta festividad que tiene entre sus protagonistas a los danzantes de tijeras. Interpretada solo por varones, esta danza de origen ancestral y cubierta de un aura mística, establece una conexión entre los seres humanos y las fuerzas de la naturaleza.

A través de acrobáticos movimientos y melodías protagonizadas por el violín y el tintineo de las tijeras, el danzante mantiene una conexión mística con el “wamani” o espíritu protector de cada pueblo andino. La Danza de Tijeras es, desde 1995, Patrimonio Cultural de la Nación, y fue declarada en octubre de 2010 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.


Otra danza emblemática es la Qayra, a cargo de los “Cargontes”, y manifiesta las costumbres de la población como la siembra, el cortejo y pedido de mano a la pareja, las dificultades de la vida, los viajes, la fertilidad agrícola y las tradiciones.

El Yaku Raymi tiene una vital importancia porque representa un proceso de “renacimiento o de renovación de la tierra” en concordancia con la lluvia que desencadena prosperidad con buenas siembras y cosechas.

Champería


Así se le conoce a la Fiesta del Agua, llamada también “Limpia acequia”, en el distrito de Laraos, provincia de Yauyos, departamento de Lima, ubicada a una altitud de 3,484 metros sobre el nivel del Mar, donde se conservan hermosos andenes construidos desde tiempos prehispánicos. 


El nombre “Champería” responde al retiro de la “champa” o maleza acumulada en las acequias y que es retirada en la jornada de limpieza para que discurra bien el agua que riega los campos de cultivo.

En esta festividad, que se celebra del 14 al 17 de mayo con el propósito de agradecer a la Pachamama la provisión del agua para obtener buenas cosechas, empieza con la tradicional “Vela cruz”, que expresa el sincretismo andino cristiano y en la que se realiza una vigilia de oración ante un conjunto de tres cruces de madera adornadas con bellas flores, reuniendo en la casa del “juez del agua” a las autoridades locales y a la comunidad.


El 15 de mayo, fecha central de la festividad, tiene lugar la tradicional jornada de limpieza de las acequias o canales de riego. Las tres cruces veneradas el día anterior son colocadas en manantiales bajo la supervisión de los “pongos” o adultos mayores de la comunidad. 

Previamente, en las primeras horas de la mañana, los pobladores visitan las casas de los mayordomos para hacer el “Huallcachicuy”, acto que consiste en entregarles regalos consistentes en frutas, galletas, panes y flores que se colocan en los sombreros.


A continuación, se desarrolla la faena de limpieza o “yantar comunal” de los canales, llamada también “sequía asphi” en la que el presidente de la comunidad y otras autoridades, luciendo varas de palo, ordenan el comienzo de la faena. Todos trabajan con sus lampas y hoces. Pasado el mediodía llegan al lugar llamado “Tahuallajshi”, donde los participantes descansan, almuerzan y bailan. En esta actividad se designan a los nuevos mayordomos.

Luego la población se moviliza hasta el puquial de Lauma, ubicado a kilómetro y medio al sur de Laraos, donde se realiza ofrendas a los apus o montañas tutelares. Allí se ejecuta otro yantar comunal. Los comuneros proseguirán con la faena de la acequia que abarca hasta los andenes de los terrenos de Ojturo y Comunia, y el pongo de turno hará el rito ceremonial. Según la creencia comunal, los visitantes que beben del agua del puquial retornarán siempre a Laraos.


La festividad de la Champería o Fiesta del Agua concluye el 17 de mayo con un gran baile y almuerzo general en la plaza principal de Laraos.  

Fiesta del Agua en otras provincias


Además de las mencionadas, la Fiesta del Agua se celebra en otras comunidades andinas del Perú. Por ejemplo, en Ayacucho se celebra hoy el Primer Hatun Yaku Raymi Chikllarazu 2022, junto las autoridades provinciales y distritales de Huamanga y Chuschi en la laguna de Yanaccocha, cuyo objetivo es promover la protección de las cabeceras de cuenca del Chicllarazo y ojos de agua, dándole la importancia debida al recurso hídrico.


También se celebra en el distrito de San Pedro de Casta, provincia de Huarochirí, en el departamento de Lima. Esta festividad, realizada a mediados de octubre de cada año, se destaca de las demás por la carrera de caballos que tiene lugar al término de la faena de limpieza de los canales de riego.


En la faena de limpieza o champería la comunidad entonan cánticos llamados “hualinas”, cuyas letras costumbristas cambian en cada celebración. Asimismo, se danzan huainos y se comparte la “shacta” o almuerzo comunal consistente básicamente en una suculenta pachamanca ofrecida por los mayordomos.


Una vez que concluye la faena de limpieza se realiza el tradicional descenso de los caballos desde la cima de un cerro donde se encuentra el puquial o manantial de agua. La agreste colina, cuyo ascenso hasta la cumbre demanda alrededor de tres horas, es recorrida en pocos minutos por los intrépidos jinetes que, de esta manera, representan la metáfora del agua que discurre con rapidez para fertilizar las tierras de cultivo que alimentan a la población. 

(FIN) LZD/MAO
JRA

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Publicado: 22/3/2022