El Día de los Ajíes Peruanos se celebra cada primer viernes de septiembre y esta efeméride nos invita a recordar y valorar el protagonismo de este insumo, conocer su importancia cultural e histórica, las variedades que existen en
nuestro país e identificar cuáles son las más utilizadas o reconocidas como estelares en las cocinas regionales que han contribuido a la admiración mundial de la gastronomía peruana.
¿Desde cuándo los ajíes forman parte de la dieta y cultura gastronómica peruana?, ¿Por qué son uno de los ingredientes claves de sus cocinas regionales? ¿El Perú es uno de los centros de origen de este cultivo?, ¿Cuáles son los beneficios que los ajíes brindan a la salud?, ¿Cuántas variedades de ajíes existen en nuestro país?, ¿Cuáles son las variedades de ají más utilizadas y que son estandartes de las cocinas regionales del Perú? A continuación, la respuesta a estas y otras interrogantes.
Alimento milenario
Los ajíes están presentes en la dieta de los peruanos desde las primeras poblaciones que habitaron nuestro vasto territorio. Fueron descubiertos y domesticados por los antiguos peruanos e incorporados a su dieta junto con otros alimentos de origen vegetal y animal que, combinados armoniosamente, dieron origen a los primeros platos de las civilizaciones prehispánicas.
Las investigaciones arqueológicas en la cueva de Guitarrero, uno de los asentamientos humanos más antiguos del Perú, ubicada en la provincia ancashina de Yungay, descubrieron semillas de ajíes que acompañan a restos óseos de más de 8,000 años antes de Cristo. Esto convierte al Perú en uno de los centros de origen de este cultivo en el mundo.
Asimismo, los ajíes están presentes en todas las civilizaciones prehispánicas, no solo en su gastronomía sino también en su cerámica, orfebrería, escultura y otras manifestaciones culturales. En el imperio incaico los ajíes eran un bien preciado, siendo utilizados como medio de intercambio con otros productos.
Actualmente se han identificado en el Perú alrededor de 300 variedades de ají, siendo los más utilizados el ají amarillo o escabeche, el rocoto, el ají panca, el ají limo, el ají charapita, entre otros.
Son más de 10,000 los pequeños productores quienes, a través de la agricultura familiar, contribuyen a la preservación de los ajíes, por lo que con justicia se les denomina “Los guardianes de los ajíes peruanos”. Sin embargo, la conservación de estos superalimentos no debe recaer exclusivamente en los abnegados agricultores y en los investigadores que estudian estos importantes cultivos, sino debe ser tarea de todos, incluidos los consumidores.
Beneficios a la salud
Los ajíes destacan también por poseer importantes propiedades nutricionales que los convierten en auténticos superalimentos.

La clave es la capsaicina
Los ajíes son alimentos cuyo principal componente es la capsaicina, una oleorresina presente en la familia capsicum que le confiere el sabor picante, pero que también tiene propiedades analgésicas y anticoagulantes, y en esto último beneficia a las personas con riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Alivia dolencias y levanta el ánimo
Estudios científicos revelan que el consumo de ají ayuda a combatir el dolor generado por la artritis, además de estimular el sistema nervioso debido a que provoca que el organismo produzca endorfinas, compuestos que están asociados con la satisfacción y el bienestar.

Asimismo, regula los niveles de glicemia, complementando el tratamiento de la diabetes, y genera un efecto bactericida al eliminar las bacterias nocivas que afectan el estómago.

Su consumo también previene afecciones respiratorias, pancreáticas, hemorragias, y estimula la producción de leche materna, por lo que es clave para garantizar una buena lactancia.
Ayudan a mantener buen peso
Los ajíes proporcionan un bajo aporte calórico, dado que casi el 90 % de su composición es agua, por lo que son recomendados en una dieta balanceada para mantener un peso adecuado. En cualquiera de sus variedades, los ajíes poseen una amplia diversidad de nutrientes.

Por ejemplo, por cada 100 gramos de ají amarillo se obtienen 88.9 gramos de agua; 39 kilocalorías; 8.8 carbohidratos; 0.9 gramos de proteínas; 0.7 gramos de grasa; 2.4 gramos de fibra; 31 miligramos de calcio; 0.9 miligramos de hierro; 445 microgramos de retinol y 60 miligramos de vitamina C.
Valorado por la agroindustria
La agroindustria extrae las oleorresinas para producir colorantes naturales destinados a alimentos humanos y de animales, para elaborar insecticidas orgánicos; así como en perfumería, dispositivos de defensa personal, entre otros productos.

Protagonistas de la gastronomía peruana
Los ajíes son protagonistas de la gastronomía peruana, cada vez más valorada a nivel internacional, y su presencia es infaltable en platos bandera como el ceviche, el lomo saltado, la causa, la papa a la huancaína, el rocoto relleno y muchos otros que conquistan paladares en el mundo.

Los ajíes fueron descubiertos y domesticados por los antiguos peruanos e incorporados a su dieta junto con otros alimentos de origen vegetal y animal que, combinados armoniosamente, dieron origen a los primeros platos de las civilizaciones prehispánicas.

Con la conquista española empezó el mestizaje cultural que recibió el aporte europeo y africano para incrementar la variedad de potajes en los que los ajíes consolidaron su protagonismo como insumos estelares. Y esta participación crucial de los ajíes continuó con el aporte asiático a partir del siglo XIX y se mantiene vigente hasta la actualidad gracias al gran conocimiento acumulado a través del tiempo y la innovación constante.

Las picanterías regionales constituyen el santuario en el que se veneran a los ajíes peruanos, utilizándolos con maestría en la preparación de suculentos potajes que representan a pueblos herederos de tradiciones culinarias ancestrales y enriquecidas con el mestizaje.

La denominación científica del ají es Capsicum, nombre en latín que describe la especie de cápsula que es el fruto, cuyo interior hueco alberga las semillas. Capsicum engloba a todo un género de plantas cuyos frutos nos resultan muy familiares a los peruanos: ajíes alargados y redondos, rojos y verdes, rocotos grandes y pequeños. Si bien Capsicum es también el pimiento, no es considerado ají ya que no pica.
Más de 350 variedades
El Perú cuenta con más de 350 variedades de ajíes, rocotos y pimientos registradas, cultivados en los 24 departamentos, siendo los más conocidos y comercializados los ajíes amarillo, panca, charapita, montaña, rocoto, limo, entre otros. También existen otros conocidos de manera regional como el cacho de cabra, pipí de mono, pacae, cerezo, etcétera. Incluso algunos ajíes cambian de nombre al estar secos, como el amarillo, que al deshidratarse se convierte en ají mirasol.
A continuación, algunos de los ajíes representativos de las cocinas regionales del Perú:
Arnaucho
Es un ají pequeño muy picante, semejante al limo, pero un poco más grueso, de colores amarillo, rojo, blanco o morado. Se cultiva principalmente en las provincias de Barranca, Huacho, Supe y Casma, en la región Lima. Son el insumo estrella del cebiche de pescado, de pato y otros potajes del llamado “norte chico”.

Amarillo
Es el ají que se comercializa en todo el Perú. También se le conoce como ají escabeche o ají verde. El color por el que se le identifica, sin embargo, no es el verde ni el amarillo, sino el anaranjado, que revela su madurez. Puede tener entre 10 y 15 centímetros de largo y su picor es más bien moderado.

Ayucllo
Muy común en las regiones San Martín y Ucayali, este ají se usa para preparar los juanes. De color claro, con ocasionales tintes morados, los investigadores sugieren que podría ser un pariente cercano del ají amarillo.

Cacho de cabra
Se cultiva en la región Lambayeque. Sus propiedades son muy similares a las del ají cerezo. En los mercados lambayecanos se comercializa en colores verde y rojo, aunque puede ser encontrado también bajo la denominación de “ají cacho de venado”.

Cerezo
Es pequeño, redondo y debe su nombre a su parecido con la cereza. Es bastante picante y de color rojo cuando está maduro. Se cultiva en la región Lambayeque. En la gastronomía es la estrella de los aderezos y acompaña a platos emblemáticos como el espesado, sudado, apatadito, arroz con pato, chinguirito, causa ferreñafana, cabrito con frijoles, sopa de choros, pepián de pavita, chirimpico, entre otros.

Charapita
Si bien es pequeño, este ají resulta muy picante y tiene un color mayormente amarillo. Se cultiva en toda la selva peruana, principalmente en la región San Martín. Por ello es el ingrediente esencial de la gastronomía amazónica: juane, patarashca, patacones, tacacho, entre otros.

Limo
Se trata de un grupo muy variable cuyos frutos, de menor tamaño que los del ají amarillo, adoptan formas esféricas, alargadas o redondeadas, a veces caprichosas. Es muy aromático, de picor pronunciado y agradable. Presenta los colores rojo, amarillo, verde, blanco y morado. El ají limo es un ingrediente indispensable para la preparación del cebiche.

Mirasol
Es el ají amarillo que ha sido deshidratado “mirando al sol”, al aire libre. Secar el ají permite conservarlo por varios meses, logrando que concentre su gusto y color. Es habitual soasarlo para que su sabor aflore.

Mochero
Es originario del valle de Moche, en la región La Libertad. Posee un aroma cítrico y es de mediano tamaño, parecido al ají limo y tiene color amarillo o verde. Cobra un rol protagónico de potajes de bandera regional como el shámbar, el cangrejo reventado, sopa teóloga, pepián de pava, pescado a la trujillana, entre otros.

Panca
Es el gran ají seco del Perú. De hecho, su consumo fresco es mínimo. Una vez maduro, su color va del rojo oscuro al achocolatado. Es de los menos picantes, pero más intensos en color.

Rocoto
Es el ají más picante de este grupo, y el único con semillas negras. Los frutos son por lo general rojos, aunque también pueden ser, ya maduros, anaranjados, amarillos o verdes. En el Perú se suelen hallar dos clases de rocoto: el serrano o de huerta, y el de la selva central, más grande. Con este último se prepara el rocoto relleno.

Germoplasma de ajíes peruanos
El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) y la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) unen esfuerzos científicos para consolidar una Colección Nacional de Germoplasma de Ajíes Oriundos del Perú.

Actualmente, las colecciones de ajíes del INIA y la UNALM en conjunto conservan más de 900 accesiones (muestras genéticas). El INIA cuenta con 413 accesiones de ajíes y 296 de rocotos; mientras que la universidad tiene más de 200 de ajíes, colectadas en distintas regiones del Perú.

Esta importante unión contribuirá significativamente a clasificar los organismos de la diversidad cultivada de Capsicum y permitirá establecer una sola base científica para fortalecer su conservación, en beneficio de los pequeños productores, consumidores e investigadores.
(FIN) LZD/MAO
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Publicado: 4/9/2026