A los 16 años, Ricardo Manuel Uribe Billadoni (78) encontró en el mar el camino que marcaría su vida. Fue su padre, Matías Uribe, quien le transmitió los secretos del oficio, le enseñó a reconocer la riqueza que esconden sus aguas y a comprender que la paciencia es una de las principales virtudes para dedicarse a la pesca.
“Nací cerca al mar y vivo gracias a sus bondades. Mi padre y mi abuelo fueron pescadores, por eso yo sigo con orgullo esa tradición. Recuerdo que íbamos a Chancay o al Callao, siempre conscientes del respeto que debemos tener por el agua”, declaró, mientras desembarcó en el Muelle de Ancón tras pescar dos bonitos.
Agregó que, en abril, cumplió 62 años como pescador, un oficio que le permitió educar a sus dos hijos, quienes hoy viven lejos, pero siempre mantienen comunicación. Don Ricardo también compartió un mensaje para sus colegas y comerciantes del muelle, con quienes tiene una amistad de décadas.
“Espero que sigamos unidos, con fuerza y con ganas de pescar, porque nuestra labor es complicada, pero reconfortante”, dijo sonriente. De inmediato, añadió que, a través de la intervención Saberes Productivos de Pensión 65, comparte sus habilidades con estudiantes de su distrito. “Los años pasan y este trabajo milenario debe perdurar”, enfatizó.
Uribe Billadoni detalló, además, los productos que capturó durante años y los manjares que se pueden preparar con ellos: “Tenemos lisa, lorna, bonito y pejerrey. Como buen porteño, disfrutamos de los tesoros del mar, y más cuando hacemos pancitos con pejerrey, ceviches, tiraditos y el rico arrocito con pescado frito”.
El testimonio del adulto mayor permitió conocer el trabajo de los hombres y mujeres del mar, como parte de la conmemoración del Día del Pescador. Asimismo, el Midis, liderado por la ministra Lily Vásquez Dávila, informó que continuarán generando espacios para revalorar los conocimientos de la población usuaria.
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(FIN) NDP/RRC