Decenas de millas de personas evacuadas por los megaincendios que azotaron España y Francia empezaban a volver a sus casas el miércoles, cuando bomberos y autoridades contienen el optimismo ante el inicio de una nueva ola de calor en ambos países.
Aunque las autoridades levantaron la orden de evacuación, el pueblo todavía estaba medio vacío. Una quincena de familias han perdido su vivienda por el "monstruo" de fuego, dijo el alcalde Antonio Sin.
Desde el martes, unas 24.000 personas empezaron a regresar a sus casas en la región de Madrid y la provincia de Ávila, epicentros de estos incendios que figuran entre los más extensos registrados en España.
Aunque este miércoles la situación de los incendios parece estabilizada, las autoridades francesas y españolas advierten que el calor intenso y el viento previstos durante la jornada amenazan con alimentar nuevos repuntes de las llamas.
Estos fuegos son consecuencia de la mayor inflamabilidad de los bosques y la vegetación por la sequía y las olas de calor excepcionales que se suceden desde junio, fruto del cambio climático.
El jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, dijo que las próximas 12 horas serán "decisivas" para contener los incendios cerca de Madrid.
En otro de los municipios realojados, Susana Barrul, una ama de casa de 39 años, no esconde su felicidad tras haber regresado a su parcela que quedó intacta en Aldea del Fresno.
"Estamos felices de volver. Estamos intentando volver a la normalidad", dijo a la AFP, contenta de cocinar y preparar un café mientras recupera la rutina con sus niños aunque todavía "el pueblo parece fantasma".
Francia tampoco canta victoria
En Francia, decenas de millas de personas también recibieron autorización para volver a sus domicilios en la región vinícola alrededor de Burdeos, afectada por el incendio más extenso en Francia desde 1949, con 42.000 hectáreas quemadas. que obligó a evacuar a más de 220.000 personas.
El enorme incendio que obligó a evacuar hasta 220.000 personas en la región de Gironda (suroeste) continuó "estabilizado" la mañana del miércoles, tras una segunda noche de calma pese al repunte del calor, informó la prefectura departamental.
"Es hoy cuando tenemos miedo", declaró a la AFP Jérémy Presi, un voluntario en un puesto de abastecimiento de agua improvisado al norte de Marcheprime, municipio a unos 30 km al oeste de Burdeos.
Pero marchar para él no es una opción. "Ellos, los turistas, pueden coger su auto e irse. Aquí, esta es nuestra casa", afirma en medio de un espeso humo que oscurece la carretera.
"La superficie quemada no ha aumentado" en las últimas horas, señaló la prefectura. Pero el saldo de heridos entre las filas de los bomberos, en cambio, ascendió a 126, 16 más que el día anterior.
Vista desde el cielo, la zona forestal parece un cementerio de pinos calcinados que se extienden hasta donde alcanza la vista, con sus troncos ennegrecidos y algunos racimos que sobreviven en la copa.
Las condiciones meteorológicas continúan "desfavorables" el miércoles debido al aumento de temperaturas, que pueden alcanzar los 41 ºC en el interior y 38 ºC en la costa.
Persisten también vientos "secos" con ráfagas que podrían alcanzar 45 km/h al final de la jornada.
Dadas estas condiciones, los bomberos de Gironda advirtieron de un "riesgo extremadamente elevado de reactivación de los incendios" durante el día.
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(FIN) EFE/CFS
Publicado: 29/7/2026