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Los telescopios ópticos de Moquegua se utilizan para identificar y registrar los impactos de meteoritos contra la Luna, conocidos técnicamente como "flashes lunares". Al igual que en la Tierra ocurren lluvias de estrellas, la Luna atraviesa nubes de polvo y escombros dejados por cometas. El monitoreo permite entender en qué momentos hay mayor cantidad de impactos, lo cual es vital para la
seguridad de los astronautas", detalló el
especialista de Conida.
Aporte científico
Asimismo, Perú busca contribuir con la generación de datos sobre la actividad de micrometeoritos. Al entender en qué momentos hay mayor actividad se puede ayudar a determinar condiciones de seguridad para futuras bases lunares.
"La información recolectada ayuda a generar datos sobre la frecuencia y densidad de estos impactos. Este conocimiento es esencial para determinar las condiciones de seguridad necesarias", señala.
Meza destaca que para realizar estas contribuciones no se requieren telescopios gigantes, sino que telescopios de mediano porte, como los que ya posee el país, en su observatorio de Moquegua son suficientes para realizar esta contribución científica de alto valor para la exploración espacial.
Por otro lado, Meza resalta la importancia de la Luna para el futuro de la astronomía. Debido a la falta de atmósfera y ruido radioeléctrico generado por el hombre en la Tierra, la Luna es un lugar ideal para instalar radiotelescopios y telescopios ópticos de alta resolución, un campo en el que la comunidad científica peruana mantiene un alto interés.
Otro punto importante son los estudios que también buscan identificar cavidades bajo la superficie lunar donde la radiación y los impactos externos tengan menor intensidad, ofreciendo refugios naturales para las misiones.
Para el astrónomo de la Agencia Espacial del Perú (CONIDA)
la misión Artemis II no es simplemente una repetición de las misiones Apolo, sino un cambio de paradigma hacia la sostenibilidad y la colaboración público-privada.
Tras un exitoso sobrevuelo lunar,
los astronautas ya están camino a la Tierra y amerizarán en el Océano Pacífico. Se planea que la NASA envíe a los astronautas del programa Artemis en misiones cada vez más difíciles para explorar más la Luna en busca de descubrimientos científicos.