Descubren nueva especie de sardina fósil clave para ecosistema marítimo peruano

Hallazgo estuvo a cargo de equipo de investigadores, entre ellos un grupo de sanmarquinos

16:10 | Ica, feb. 14.

Un equipo de investigadores, entre ellos un grupo de sanmarquinos, identificaron una nueva especie de sardina fósil proveniente del desierto de Ocucaje, ubicado en el departamento de Ica, uno de los yacimientos paleontológicos más importantes de América del Sur. El hallazgo aporta información clave para comprender la evolución de los ecosistemas marinos del Perú y el origen de las actuales redes tróficas del océano Pacífico.

El descubrimiento corresponde a un pez emparentado con las sardinas modernas, denominado Sardinops humboldti. Dicho nombre fue otorgado en homenaje al naturalista alemán Alexander von Humboldt, figura 
clave en el estudio de la naturaleza sudamericana y del ecosistema marino del Pacífico.


Según explicó Rafael Varas-Malca, investigador del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), este hallazgo permite identificar con mayor precisión qué peces que sustentaban la cadena trófica marina durante el Mioceno.

Se sabía que existían peces pequeños pelágicos que sostenían la red alimentaria hace unos ocho millones de años. Lo sabemos porque encontramos contenido estomacal fosilizado de cetáceos con estos peces, pero no se tenía certeza sobre su identidad taxonómica precisa. Luego de estudios utilizando tecnología avanzada, ahora sabemos que se trataba de sardinas muy similares a las actuales”, señaló el 
paleontólogo.

La nueva especie presenta dimensiones comparables a las sardinas modernas de la especie Sardinops sagax, con una longitud corporal aproximada de 38 centímetros y un peso superior a los 400 gramos. El registro fósil sugiere que estos peces se desplazaban en cardúmenes y aprovechaban las corrientes marinas, un comportamiento que coincide con el de los pequeños peces pelágicos actuales.

El fósil fue hallado en la localidad de Las Antenas, en la región Ica, una zona que ha proporcionado abundantes restos de fauna marina, como cetáceos, tiburones, focas y aves marinas diversas. Entre estos depredadores destacan los zifios o ballenas picudas primitivas, cetáceos que ya hace unos siete millones de años se sumergían a grandes profundidades para alimentarse.


Mario Urbina, investigador del museo sanmarquino y coautor del artículo, destacó que la Formación Pisco no solo es relevante a nivel nacional, sino regional. “A diferencia de otros lugares del mundo, en el Perú contamos con una secuencia casi continua de rocas fosilíferas que nos permite reconstruir la historia de los ecosistemas marinos a lo largo de los últimos 40 millones de años. Entonces, uno puede trazar el origen del Sistema de Humboldt actual”, explicó.

Otro aspecto excepcional del yacimiento es el notable estado de conservación de los fósiles, muchos de los cuales se preservan en tres dimensiones y casi completos. Esto permite a los investigadores analizar con mayor detalle la anatomía, locomoción y comportamiento de las especies extintas, contribuyendo a una mejor comprensión de la evolución marina.

Para el grupo de Paleontología del Museo de Historia Natural de la UNMSM, este hallazgo representa una oportunidad única para desarrollar investigación científica desde el Perú y presentar nuevas especies para la ciencia a partir del patrimonio fósil nacional. En ese marco, el museo alista próximamente una exhibición dedicada a uno de los depredadores de estas sardinas fósiles: el zifio o ballena picuda de Ocucaje, que será develado este 27 de febrero con motivo de su 108 aniversario.

El estudio también permitió identificar que estas sardinas constituían el núcleo trófico de las comunidades marinas de la época, al igual que ocurre hoy con la anchoveta y la sardina. Estos peces pequeños 
pelágicos son fundamentales para sostener a grandes vertebrados como delfines, tiburones, ballenas y lobos marinos, al alimentarse de plancton y transferir esa energía a niveles superiores de la red 
alimentaria.


Finalmente, Abel Ramírez, geólogo del museo sanmarquino y también coautor del estudio, subrayó que la Paleontología es esencial para comprender los ecosistemas marinos actuales, ya que permite analizar 
cómo las especies han respondido en el pasado a cambios climáticos y ambientales. “El registro fósil nos ayuda a entender los procesos que moldearon la biodiversidad y a reflexionar sobre la importancia de 
conservar el patrimonio paleontológico del país”, indicó.

La investigación fue liderada por Giorgio Carnevale, de la Universidad de Torino (Italia), en conjunto con las universidades de Pisa, Camerino, Milano-Biccoca y contó con la participación de Mario Urbina, 
del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural de la UNMSM; Abel Ramírez Ampuero, de la Facultad de Ingeniería Geológica y del Departamento de Paleontología de Invertebrados 
y Paleobotánica del museo; así como el apoyo del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet). El estudio se publicó en la prestigiosa revista PaleoWorld del grupo de Elsevier.


(FIN) NDP/LZD


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Publicado: 14/2/2026