A sus 79 años, el maestro, compositor y director coral José Modesto Rodríguez Puyén se prepara para dejar una nueva huella en la historia religiosa de Lambayeque: su voz no se escuchará directamente, pero su música dará la bienvenida al papa León XIV en los escenarios donde el pontífice cumplirá sus actividades pastorales en la región norteña.
Natural del distrito de Reque, Rodríguez Puyén es el autor de la letra y música de una canción inédita dedicada a recibir al santo padre, composición que ha sido elegida por la diócesis de Chiclayo para formar parte del repertorio musical de las celebraciones programadas durante la visita papal.
La noticia fue recibida con profunda alegría, según relató a la agencia Andina su hijo, Hevert Rodríguez Zapata, quien explicó que la obra comenzó a tomar forma en enero pasado.
La composición, breve y emotiva, está estructurada en tres estrofas y un coro. Su inspiración nace de la experiencia pastoral de León XIV durante su permanencia en Chiclayo, cuando ejerció como sacerdote y obispo, y del vínculo espiritual que construyó con la comunidad católica de esta parte del país.

“Él está feliz”, contó Hevert Rodríguez al recordar la emoción de su padre cuando recibió la noticia de que su canción había sido aceptada.
El compositor autorizó que la obra se incorpore al repertorio diocesano, con la satisfacción de saber que una creación nacida de su fe y su talento acompañará uno de los acontecimientos religiosos más significativos para Lambayeque.
Entre el órgano, los coros y la fe
La canción de bienvenida representa un nuevo capítulo en una trayectoria de décadas dedicadas a la música sacra, la enseñanza y el servicio a la Iglesia. Nacido el 12 de enero de 1947 en Reque, José Modesto Rodríguez Puyén descubrió desde niño su vocación musical y, con apenas 13 años, ya colaboraba en las celebraciones litúrgicas de su comunidad.
Estudió violín y piano en la Escuela Regional de Música José Bernardo Alcedo de Chiclayo y después se graduó como profesor de Educación Artística, en la especialidad de Música, en la Escuela Superior de Música Ernesto López Mindreau.
Durante 35 años estuvo vinculado a la catedral de Chiclayo como organista y director del coro polifónico Santa María, además de formar a generaciones de estudiantes, seminaristas y cantores. Su trabajo también se extendió a instituciones educativas, parroquias y centros hospitalarios, donde puso su talento al servicio de la comunidad.
Su hijo, el sacerdote Orlando Rodríguez Zapata, quien ejerce labor pastoral en la diócesis de Chimbote, recordó con emoción que su padre también fue su profesor de música durante su formación en el Seminario Mayor Santo Toribio de Mogrovejo. Muchos sacerdotes que pasaron por esta institución aprendieron de él a interpretar y valorar el canto religioso.
Una amistad musical con Prevost
Uno de los recuerdos más entrañables de su trayectoria fue la relación de cercanía que estableció con Robert Prevost, hoy papa León XIV, durante su servicio pastoral en Chiclayo.
Según relató el sacerdote Orlando Rodríguez, su padre participó en la preparación musical para la llegada de Prevost como obispo de Chiclayo, el 12 de diciembre, y acompañó con el coro diversas celebraciones litúrgicas, misas dominicales, festividades de Corpus Christi y ceremonias especiales en la catedral y otros espacios religiosos.
Aquellos encuentros quedaron registrados en fotografías y recuerdos familiares que hoy adquieren un significado especial: el antiguo obispo con quien compartió jornadas de música y fe es ahora la máxima autoridad de la Iglesia católica.
“Nosotros estamos muy contentos de saber que su canción será entonada e interpretada dentro de la misa que vamos a tener con la visita pastoral del papa”, expresó su hijo sacerdote, quien considera que esta composición constituye también un homenaje a la historia espiritual compartida por su padre y el pontífice.
De Juan Pablo II a León XIV
La historia musical de Rodríguez Puyén ya había estado ligada a otro acontecimiento trascendental para la Iglesia. En febrero de 1985 ganó el concurso del himno oficial dedicado a los obispos del Perú con motivo de la visita del papa Juan Pablo II.
Según recuerda su familia, aquella composición fue interpretada con entusiasmo por el pontífice durante encuentros con representantes de la Conferencia Episcopal Peruana en el Vaticano.
Ahora, más de cuatro décadas después, el maestro vuelve a unir su talento a la historia de una visita papal, esta vez con una canción dedicada a León XIV, quien conoce de cerca la vida religiosa y social de Chiclayo.
Por razones de salud, el compositor no podrá acompañar la multitudinaria celebración en las pampas de Pimentel. Sin embargo, su familia informó que cuenta con una autorización especial para estar presente en la iglesia Santa María Catedral de Chiclayo y tener la oportunidad de ver de cerca al santo padre. Allí espera vivir este momento que corona toda una vida de servicio musical.
La trayectoria de José Modesto Rodríguez Puyén demuestra que el arte también puede convertirse en una forma de evangelización y memoria colectiva. Desde las celebraciones parroquiales de su natal Reque hasta los grandes escenarios de la visita papal, su música vuelve a cumplir la misión que ha guiado su existencia: unir a las personas a través del canto, la fe y la esperanza.
Esta vez, su mayor reconocimiento no será un diploma ni un trofeo, sino escuchar —a través de las voces de la comunidad católica— cómo una canción nacida de su inspiración da la bienvenida al papa León XIV en la tierra donde ambos compartieron parte de su historia.
Publicado: 21/10/2026