El Programa Nacional de Saneamiento Urbano (PNSU) del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) presentó los resultados del Plan Integral de Drenaje Pluvial de la Ciudad del Cusco (PIDP) y dos Planes Complementarios, elaborados con el objetivo de fortalecer la gestión sostenible de las aguas pluviales urbanas y reducir los riesgos de inundación en la ciudad imperial.
El Ministerio de Vivienda destacó que el estudio, desarrollado en el marco del Contrato de Préstamo BID N.° 4941/OC, constituye una
herramienta estratégica de planificación que permitirá desarrollar un sistema integral de drenaje pluvial alineado a estándares nacionales e internacionales, contribuyendo a reducir daños en la infraestructura, proteger la salud pública y fortalecer el ordenamiento territorial con enfoque preventivo y resiliente.

“El PIDP representa un avance importante para la gestión urbana sostenible del Cusco, porque incorpora soluciones estructurales y no estructurales orientadas a mitigar los impactos de eventos climáticos extremos y promover ciudades más seguras y resilientes”, indicó.
El MVCS precisó que el área de intervención comprende las cuencas, microcuencas y sistemas hidrológicos que descargan hacia el Área Metropolitana del Cusco, incluyendo la cuenca del río Huatanay y sus tributarios, así como zonas de acumulación pluvial y cuencas cerradas.
Sostuvo que el plan se elaboró en torno a tres componentes principales: el diagnóstico y formulación del sistema integral de drenaje pluvial, la elaboración de instrumentos normativos y de gestión territorial, y el manejo del riesgo residual con enfoque de género y resiliencia urbana.
Como parte del diagnóstico técnico, se analizaron 52 subcuencas urbanas mediante modelación hidrológica e hidráulica bidimensional, identificándose problemas vinculados a la insuficiencia de drenaje, acumulación de sedimentos, ocupación de corredores fluviales y mezcla de sistemas pluviales y cloacales.
Uno de los componentes estratégicos del estudio es el Sistema de Alerta Temprana (SAT), concebido como una segunda línea de defensa frente a lluvias extremas. Este contempla la instalación de 20 pluviómetros automáticos, 24 sensores hidráulicos y una plataforma centralizada en el COE provincial, articulada con Senamhi y SISMATE para la emisión de alertas y protocolos de evacuación comunitaria.

El estudio concluye que la sostenibilidad del drenaje pluvial en Cusco dependerá de una articulación efectiva entre los gobiernos locales, la adecuada gestión del territorio y la participación activa de la ciudadanía. Asimismo, prioriza la protección de zonas urbanas vulnerables como San Sebastián, Santiago y Wanchaq, con el objetivo de reducir riesgos de inundación y fortalecer la resiliencia urbana.
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