Cuatro pequeños guerreros del Instituto Nacional de Salud del Niño - San Borja (INSNSB), del Ministerio de Salud, Calef (7), Samia (9), April (9) y Sahid (9) tienen una historia de vida en común: desean cumplir muchos sueños pero, a la vez, enfrentan con determinación la leucemia linfoblástica aguda que los aqueja desde meses atrás. Sus jóvenes madres coinciden en que la donación voluntaria de sangre y plaquetas es la luz de esperanza y el regalo más preciado hacia la recuperación y la realización de todos sus anhelos.
A pesar de la adversidad, las niñas y niños con este diagnóstico se han convertido en la fortaleza de sus papás, hermanos, abuelos y de toda su familia. Si bien llevan un tratamiento médico que requiere de transfusiones constantes de sangre y plaquetas para prevenir hemorragias y combatir infecciones, no han dejado de sonreír y seguir luchando para ganar esta batalla y cumplir con sus metas de convertirse en periodista deportivo, influencer de viajes, actriz de novelas y chef internacional, respectivamente.
Los pacientes pediátricos en mención son símbolo de la Campaña ‘Aliados por un Sueño 2026’, que promueve el INSNSB en el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil, que se conmemora cada 15 de febrero, con la finalidad de cambiar comportamientos, derribar mitos sobre la donación y convertir la empatía en la acción concreta de donar unidades de sangre y plaquetas.
Con tan solo 9 años, Sahid está consciente de su enfermedad y de lo importante que es cumplir las indicaciones de los médicos. A diferencia de otros niños de su edad, él nunca ha pedido que le obsequien carritos, pistolas o pelotas de fútbol, sino que le permitan ingresar a la cocina y, con la supervisión de su mamá, explorar sabores y texturas simulando ser un chef.
“Es bueno resolviendo problemas de matemáticas, es un niño que tiene una gran capacidad de entender lo que le pasa. Él es quien me dice ya me toca mi pastilla, debo comer saludable, esta fruta me hace bien”, comenta su mamá, Claudia Melchor (36), luego de señalar que cada plaqueta y unidad de sangre donada es vida, esperanza y sueños por cumplir de muchos niños
Del 27 de octubre del 2025 al 7 de enero del 2026, Sahid estuvo internado en el INSNSB donde recibió quimioterapias. En la actualidad, recibe tratamiento ambulatorio y viene mostrando grandes progresos. El pequeño, cuyo plato preferido es el ají de gallina, desea curarse pronto para ser minichef y conquistar paladares con la creación de recetas divertidas.
En el primer piso del INSNSB encontramos a Samía, una hermosa niña de 9 años quien, el pasado 19 de diciembre, llegó desde la provincia de Chupaca, región Junín. Unos moretones en el cuerpo, hinchazón y sangrado en las encías alertaron a su mamá Celinda Alcántara (30). Una ambulancia del hospital El Carmen la condujo hasta el INSNSB. Los médicos controlaron de inmediato un sangrado por la nariz y, luego, recibió transfusiones de sangre y plaquetas.
La valiente niña lucha contra esta enfermedad con una sonrisa en su rostro. Mientras recibe tratamiento, encuentra inspiración en las redes sociales, específicamente en TikTok, donde sigue a influencers de viajes. A pesar de haber estado internada, su pasión por explorar el mundo no se apaga. Sueña con ser influencer de viajes y compartir sus aventuras con sus seguidores.
Celinda Alcántara (30) describió a Samia como una niña curiosa, inquieta, que le gusta explorar y conocer nuevos lugares. Antes de que le dieran su diagnóstico –leucemia linfoblástica aguda de células B con infiltración al cerebro– viajó a muchos lugares, a lagunas, ríos, ruinas y sitios arqueológicos de Huancayo, a la playa León Dormido al sur de Lima y tours en las Islas Ballestas.
La donación de sangre y plaquetas es un acto de amor que puede salvar hasta tres vidas en una sola donación, incluyendo la de los más pequeños que enfrentan enfermedades complejas. “Vengan al hospital a donar. Cuando mi hija se sane por completo, mi esposo y yo seguiremos donando, es inexplicable la felicidad que se siente cuando nuestros hijos se van sanando”, señaló.
Calef, de 7 años, pone lo mejor de sí para cumplir dos grandes metas. Primero, recuperar su salud por completo y, cuando sea grande, convertirse en periodista deportivo para narrar partidos de fútbol. Su mamá, Lucila Urbano Leandro (30), señaló que también quiere ser policía por su admiración hacia la figura que representa la protección, la autoridad, la valentía y la justicia.
La mamá del pequeño, contó los duros momentos que vivió cuando su hijo presentó dolores intensos en el estómago y enrojecimiento en la piel. Cuando notó esos cambios, llevó a Calef a un establecimiento de salud en su natal Chanchamayo, donde le indicaron su diagnóstico: leucemia linfoblástica aguda.
“De un día para otro nuestra vida cambió: tuvimos que mudarnos a Lima. Llegamos el 26 de mayo del 2025, mi hijito estuvo internado un mes y 10 días”, contó la mamá del paciente, quien se sumó al llamado a la ciudadanía en general para continuar donando sangre y plaquetas “porque salvan vidas diariamente, ya que no existe sustituto artificial para la sangre humana”.
Con sus 9 años, April también es un verdadero ejemplo de resiliencia y determinación. La niña luchó y venció el cáncer de ovario que la afectaba y, con esa misma fuerza, desea cumplir otro deseo: convertirse en actriz, bailarina y cantante. Su sueño de brillar en el escenario o en la pantalla grande la motiva a seguir adelante y nunca rendirse.
La abuela de la paciente, Cristina García (54), agradeció al INSNSB por brindar a su nieta un tratamiento oportuno, así como los cuidados médicos de todo el personal asistencial que –dijo– actuó con diligencia y entrega al extirparle el tumor que se hallaba en el ovario izquierdo. “April tiene una lista de sueños por cumplir, tiene la vena artística, por favor sigan donando sangre y plaquetas para salvar a todos los niños que padecen alguna enfermedad”, concluyó.
Regalo de vida
La directora general del INSNSB, Zulema Tomas, destacó que el Instituto es un Centro Especializado de Alta Complejidad que recibe a niñas, niños y adolescentes de todo el país con diferentes patologías, siendo los menores con diagnóstico de leucemia y otras neoplasias los que más necesitan de donantes voluntarios de sangre, ya que sus defensas bajan después de recibir quimioterapias y necesitan plaquetas para el éxito de su tratamiento.
En un emotivo mensaje, señaló que cada donación es un regalo de vida para estos niños y sus familias, y que el INSN San Borja requiere 1,200 a 1,500 donantes al mes para garantizar las transfusiones de 100 a 150 unidades de sangre y/o plaquetas, necesarias para pacientes con diagnóstico de cáncer, cirugías complejas y trasplantes hepáticos y renales.