Andina

Conoce diez destinos en Perú preferidos por los turistas de aventura

Seleccionados por publicación de viajes Lonely Planet

El Qhapaq Ñan o Camino Inca, en cuyo trayecto se encuentran los andenes concéntricos de Moray, es uno de los destinos preferidos por los turistas de aventura que visitan el Perú.  INTERNET/Medios

El Qhapaq Ñan o Camino Inca, en cuyo trayecto se encuentran los andenes concéntricos de Moray, es uno de los destinos preferidos por los turistas de aventura que visitan el Perú. INTERNET/Medios

12:46 | Lima, jun. 4.

El Perú ostenta no solo impresionantes sitios arqueológicos que lo revelan como cuna de importantes civilizaciones prehispánicas, sino también espectaculares paisajes que atraen cada vez más a visitantes de todo el mundo interesados en vivir una aventura inolvidable.

A continuación, conozcamos diez destinos seleccionados por la publicación virtual de viajes Lonely Planet, ubicados en la costa, sierra y selva peruana. Estos escenarios cautivan por su impresionante belleza natural y los vestigios de culturas ancestrales que dejaron huella en el desarrollo del antiguo Perú.

Camino Inca

El Qhapaq Ñan o Camino Inca, en la región Cusco, invita a una travesía única que permite apreciar, durante cuatro días, la sobrecogedora belleza del Valle Sagrado con sus montañas nevadas, multicolores campos de cultivo, emblemáticos complejos arqueológicos y poblados con diestros artesanos.


A lo largo de sus más de 3,000 hectáreas, el Valle Sagrado alberga a poblados emblemáticos como Chinchero, donde residen extraordinarias tejedoras; Písac y su concurrida feria artesanal; Urubamba y su cosmopolitismo; Ollantaytambo con su impactante fortaleza pétrea que enamora a los visitantes.


También se puede disfrutar de las deslumbrantes salinas de Maras y los andenes circulares concéntricos de Moray a los que se atribuye una función de investigación agroclimática.


Este sector de la carretera empedrada que unió a todo el imperio de los incas también brinda la oportunidad de fascinarse con escarpadas montañas cubiertas del verdor y vapor propios de la ceja de selva. Y sentir casi siempre la compañía del Vilcanota, el río sagrado de los incas. Con suerte, es posible avistar especies silvestres representativas de una vasta biodiversidad, como osos de anteojos, cóndores, vizcachas y venados, entre otros.


Este inolvidable recorrido culmina en Machu Picchu, la joya turística del Cusco y del Perú. La ciudadela pétrea construida sobre la milenaria montaña que le confiere su nombre espera a los visitantes como el premio mayor a la desafiante travesía. Merecida recompensa para quienes anhelan visitar, alguna vez en su vida, a una de las siete nuevas maravillas del mundo y patrimonio de la humanidad.

Lago Titicaca

Es uno de los nuevos imanes turísticos del Perú. El lago sagrado, de cuyas aguas color zafiro surgieron -según una remota leyenda- Manco Cápac y Mama Ocllo, los fundadores de la civilización incaica, es también el epicentro de la cultura aimara.


El lago Titicaca registra cada año una creciente afluencia de visitantes atraídos por sus relucientes aguas que acogen a islas flotantes hechas de totora donde viven ancestrales culturas aimaras.


Estas poblaciones altiplánicas invitan a una estancia nutrida de vivencias con sus tradiciones y costumbres milenarias. Y maravillarse con impactantes amaneceres y puestas de sol en el lago más alto del mundo y el más grande de Sudamérica. 

Parque Nacional del Manu

Si algún lugar en nuestro planeta que puede asemejarse al paraíso, sin duda podemos afirmar que se trata del Parque Nacional del Manu, ubicado en el ámbito amazónico de las regiones Madre de Dios y Cusco. 


El Parque Nacional del Manu tiene una extensión de 1 millón 716,295.22 hectáreas y comprende parte de las provincias de Paucartambo (Cusco) y Manu (Madre de Dios).


La creación de esta área natural protegida apuntó a promover y facilitar la investigación, educación y recreación, así como contribuir a la preservación del patrimonio arqueológico. Su presencia contribuye al reconocimiento y protección de la diversidad cultural y a la autodeterminación de los pueblos indígenas del área.


El Parque Nacional del Manu protege una de las zonas más importantes del planeta en cuanto a megadiversidad de especies biológicas. Su gran extensión atraviesa frígidas punas que sobrepasan los 4,000 metros de altitud, agrestes montañas boscosas que dan origen a una multitud de pequeñas quebradas y valles, bosques nublados de selva alta, y finalmente el llano amazónico.


En temporada lluviosa (diciembre a mayo) permite navegar en kayak por los pequeños afluentes del río Manu. Y en temporada de estiaje (de junio a noviembre) se puede caminar por los diversos senderos establecidos en esta área natural protegida.

Cordillera Blanca

Esta subyugante cadena de montañas nevadas, en el corazón de los Andes peruanos, no deja de atraer a los excursionistas deseosos de vivir una espléndida experiencia.


Si la altitud no quita el aliento, seguro lo harán los fascinantes paisajes serranos dominados por el multicolor valle del 
Callejón de Huaylas. Lagunas y lagos glaciares de inolvidable belleza, como Conococha y la 69, por citar dos de las muchas que existen en la zona, son el preámbulo para quedar estupefactos con la imponente presencia de los nevados Huascarán y Alpamayo, el más alto y el más bello del Perú, respectivamente.


En los últimos años se han elaborado rutas para excursionistas, alpinistas, amantes de la caminata a campo traviesa y al ciclismo de montaña. En todos los casos el mayor aliciente es desplazarse por estos indómitos paisajes altoandinos y quedar maravillados por uno de los regalos más hermosos que la naturaleza puede brindar al ser humano.

Paracas e islas Ballestas

Visitar la Reserva Nacional de Paracas y navegar por las islas Ballestas es conocer uno de los más icónicos ecosistemas marino-costeros del Perú. Recorrer el área natural protegida emblemático de la región Ica, ubicada a 245 kilómetros al sur de Lima, constituye un extraordinario escenario para la observación de aves, la caminata por sus apacibles playas.


Adentrarse al mar es otra de las motivaciones para conocer esta parte del Perú. Al avanzar hacia alta mar se puede apreciar a lo lejos dos imágenes cautivantes: el enigmático “Candelabro” impreso en una de las dunas costeras de Paracas, y las islas Ballestas pobladas de lobos marinos y aves guaneras.


La aventura en esta área natural protegida, creada hace 43 años, no termina con este recorrido en tierra y mar, sino que continúa en una fiesta culinaria donde los productos marinos son los protagonistas de platos estrella de la gastronomía peruana. Hablamos del reconocido ceviche en sus diversas presentaciones, la parihuela (sopa de pescado y mariscos) o un sencillo pescado frito acompañado de yucas o papas doradas, arroz blanco y ensalada de cebollas, tomates y lechugas marinadas con jugo de limón y ají limo, entre otros potajes.

Cañón del Colca

Al igual que la costa y la Amazonía, los Andes peruanos ofrecen singulares escenarios donde la naturaleza parece haberse esmerado en mostrar su mejor versión de belleza. Es el caso del Cañón del Colca, ubicado en la provincia arequipeña de Caylloma, y considerado el segundo más profundo del planeta.


Su impactante paisaje rodeado de montañas, en el que puede apreciarse el vuelo del ave de rapiña más grande del planeta: el cóndor, así como la riqueza cultural de las ancestrales comunidades altoandinas asentadas en sus inmediaciones, han convertido al Cañón del Colca en el tercer destino turístico más visitado del Perú.


Como suele suceder en todos los destinos peruanos, la gastronomía es una de las motivaciones poderosas para completar la visita. Y en el caso del Cañón del Colca, destaca entre los variados potajes el “Chupe de camarones”, una sopa en el que se mezclan de forma armoniosa ingredientes como papas, leche, queso, cebollas, y en la que destacan los camarones de río, crustáceos que se pescan en temporada y le otorgan a este plato un sabor de excepcional delicia.


Kuélap

La ciudadela fortificada de Kuélap sigue cosechando reconocimientos como destino turístico a escala internacional, y Lonely Planet destaca que el nuevo teleférico y el incremento de vuelos desde Lima hacen que sea más accesible a la visita de este complejo arqueológico cuya construcción, hecha por la civilización Chachapoya, es más antigua que Machu Picchu. 


Por ello, hoy en día se encuentra en los planes de muchos viajeros nacionales y extranjeros deseosos de vivir una experiencia de aventura sin precedentes. Y vaya que así lo sienten quienes llegan a esta ciudad amurallada, de envidiable belleza arquitectónica, levantada sobre una montaña rodeada de nubes que le confieren un mágico escenario.

Huacachina

Conocido como un destino para practicar sandboarding, el oasis de Huacachina es un lugar que vale la pena visitar debido a su ubicación, oculto entre las doradas dunas del desierto a las afueras de la ciudad de Ica.


Hoy en día, Huacachina es un destino turístico que se pueden divisar desde lo alto de las dunas. Subir y bajar dichas dunas en un vehículo arenero o "buggy" es otro pasatiempo favorito entre los turistas.


Este oasis rodeado de las dunas más impresionantes y hermosas de Sudamérica invita a relajarse bajo las palmeras que rodean la laguna y admirar el paisaje surrealista de día y, sobre todo, al atardecer cuando el sol se oculta maravillosamente sobre las dunas y ofrece un espectáculo de colores con tonalidades naranjas, rojas y amarillas.

Líneas de Nasca

La árida costa peruana ofrece uno de los mayores y silenciosos misterios del planeta. Figuras gigantes de animales y otras geométricas de complejo significado se extienden sobre un arenal de 50 kilómetros de largo por 15 kilómetros de ancho. Estas solo pueden apreciarse en su plenitud mediante un sobrevuelo. 


Con una antigüedad estimada en 550 d.C., estos pictogramas que sobreviven al tiempo fueron usados al parecer por los antiguos peruanos de la civilización Nasca como un gigantesco calendario solar y lunar, según María Reiche, la investigadora alemana que dedicó su vida al estudio de estos geoglifos.

Playas del norte

Una conocida canción repite como estribillo que “en el mar la vida es más sabrosa”. Y eso lo saben quienes visitan las playas del norte peruano, sobre todo los amantes del surf y otros deportes náuticos.


Bañadas por aguas tibias y con olas ideales para la práctica de la tabla, destacan balnearios como Máncora y Colán, en la región Piura; Punta Sal, Lobitos y Zorritos, en Tumbes. Y también Huanchaco y Pacasmayo, en La Libertad; Pimentel y Puerto Eten, en Lambayeque. 


Cada rincón de la costa norte ofrece escenarios de impactante belleza que se convierten en refugio de los amantes del mar, pero también de quienes buscan lugares apacibles para descansar y desconectarse de la estresante rutina de las ciudades atosigadas de público.


Estos diez lugares son solo una muestra de la variada oferta de destinos que posee el Perú para el turismo de aventura, una modalidad turística en la que nuestro país se posiciona cada vez más en el mundo.

(FIN) LZD/MAO

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Publicado: 4/6/2019
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