Por Fidel Gutiérrez MendozaEs necesario que en las escuelas de zonas rurales en el país se establezcan relaciones de confianza entre docentes y padres de familia con respecto al tema de la educación sexual, a fin de prevenir y evitar incidentes y abusos de esa índole, consideró Mariana Salas Franco, especialista en psicología comunitaria de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
En diálogo con la Agencia Andina, la especialista consideró que la educación sexual debe concentrarse no solamente en la prevención del embarazo, de enfermedades y de la violencia sexual, sino también “promover relaciones de pareja saludables y el ejercicio de derechos reproductivos y sexuales”.

Aspectos como los mencionados fueron objeto de un proyecto desarrollado por el Grupo de Investigación en Psicología Comunitaria de la Pontificia Universidad Católica del Perú en el que participó la también especialista en políticas educativas con enfoque de género.
“Vimos que los profesionales que van a las escuelas rurales amazónicas muchas veces no son de la misma zona, sino de regiones costeras”, indico, “Entonces, hay una distancia cultural que también hace que eh el abordaje al tema de la educación sexual sea distinto”, manifestó.
Esto deriva en que no pueda darse una adecuada comprensión de la cultura de los estudiantes y de las formas en que estos se relacionan. Ello conlleva a que no se adapten adecuadamente los contenidos educativos sobre el tema, apuntó.

Advirtió también que la eliminación del enfoque de género, dispuesta por ley en 2025, puede implicar ya no abordar aspectos vinculados a la convivencia escolar y a la forma de relacionarse de forma saludable entre compañeros y pares.
Casos concretos
La especialista mencionó el caso del distrito de Nieva, de la provincia de Condorcanqui, en Amazonas, donde “la mayoría eran profesores de zonas costeras, como Trujillo o Chiclayo”.
Esta característica se hacía extensiva también al personal de salud. “No estaban inmersos en la cultura del lugar”, y los pobladores les daban el calificativo de ‘mestizos’, aplicado a quienes no son lugareños, expresó Salas.
Fue en Nieva donde en 2024 se denunció que docentes habían abusado sexualmente de alumnas durante catorce años.
En Huanca Sancos, Ayacucho, donde también se registró un caso similar en 2024, responsabilizándose a un docente por ello, los investigadores de la PUCP determinaron que existe una mejor interconexión con la región y con la participación de docentes pertenecientes a la misma región, provenientes de Huamanga o de toras localidades ayacuchanas.
Temas reservados
Con respecto a la forma en que los docentes conducían en ese punto las clases de educación sexual, Salas refirió que, a la par que se abordaban en las clases temas propios del embarazo adolescente y la violencia sexual, “había mucho mayor reparo a hablar sobre temas de sexualidad”.

“Si bien había algunos docentes que lo hacían, otros tenían reparos por temor a que los padres y madres de familia pudieran sentirse incómodos de que se hablen de estos temas”, explicó.
La investigación alcanzó también a madres de familia de Nieva, y estas indicaron que se sentían más cercanas y seguras con docentes mujeres, a la par que desconfiaban de los varones. “Este contexto de violencia también generaba ciertas tensiones entre estos docentes y padres de familia, actores de la comunidad educativa”, indicó.
“Esto es algo diferente al contexto de Ayacucho, donde más bien había una mayor cercanía entre docentes y padres, y estos otorgaban a los docentes la facultad de poder enseñar y acompañar a sus hijos con mayor confianza y cercanía”, apuntó Salas.

La investigación sobre la educación sexual en escuelas de áreas rurales realizada por el Grupo de Investigación en Psicología Comunitaria de la Pontificia, serán expuestos hoy en el Encuentro de investigación, creación e innovación de lese centro de estudios.
(FIN) FGM/MAO
JRA
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Publicado: 23/9/2026