Andina

Cien años de Mario Benedetti, una figura influyente de la literatura latinoamericana

En el centenario de su nacimiento se recuerda sus pinceladas de coherencia, sencillez y el amor a Luz

Fotografía de archivo fechada el 31 de mayo de 1999 que muestra al poeta uruguayo Mario Benedetti en su domicilio de Madrid (España). Foto: EFE

Fotografía de archivo fechada el 31 de mayo de 1999 que muestra al poeta uruguayo Mario Benedetti en su domicilio de Madrid (España). Foto: EFE

16:01 | Montevideo, set. 13.

Coherencia y sencillez son dos palabras que, de inmediato, emergen al iniciar cualquier charla sobre Mario, dejando a Benedetti en el rellano y accediendo a ese espacio íntimo en el que hubo grandes amigos pero donde, sobre todo, brilló Luz.

Nada define mejor al escritor uruguayo que el término de "mito discretísimo" con que Hortensia Campanella bautizó su biografía: trabajador incansable y meticuloso; hombre sencillo, obsesionado con la puntualidad y comprometido con los derechos humanos; muy leal con sus amigos y muy amante de su único amor, Luz López Alegre, la mujer con quien compartió 60 años de vida.

Aunque ella partió tres años antes (2006), hoy ambos reposan juntos -como era su deseo- en el nicho 148 del Cementerio Central de Montevideo tras una humilde lápida con algunos versos de su "Defensa de la alegría": "Defender la alegría como una trinchera / defenderla del escándalo y la rutina / de la miseria y los miserables / de las ausencias transitorias / y las definitivas".

La presencia de Luz se hizo "imprescindible" para Mario, según explica su biografía, cuando eran adolescentes, y así continuó hasta que ella falleció, con 84 años. Buena parte de sus libros van dedicados a ella, pero especialmente "Canciones del que no canta", el primer poemario tras su muerte: "a Luz, que ya no está / pero estará siempre, / en memoria de nuestros / 60 años de buen amor".


Sobre esa relación, Campanella relata a Efe una anécdota vivida en Madrid. El matrimonio Benedetti estaba a punto de instalarse definitivamente en Montevideo porque a Luz le habían diagnosticado alzhéimer y quedaron un día los tres para almorzar.

"Se sentó Mario, luego yo y enfrente se sentó Luz y, de pronto, Mario la mira y le dice, después de casi 60 años de matrimonio: 'fuiste a la peluquería, estás muy linda'. Me pareció de una ternura y una actitud de amor duradero realmente impresionante", detalla la presidenta de la Fundación Benedetti.

La pareja formada por Ricardo Elena, médico personal del escritor, y su esposa, Judith Parnás, acompañó mucho al poeta cuando Luz enfermó y luego falleció, ya que todos eran amigos desde la juventud. Ambos reciben a Efe en su casa de Montevideo y recuerdan la tristeza que rodeó al escritor en sus últimos tres años.

"Él iba a verla todos los días (al sanatorio) y eso lo afectó demasiado, me parece. Cambió. Siempre estaba triste. Él era de chistes o anécdotas. Después cambió", explica Parnás, quien recuerda a Luz como "una persona muy dulce, muy sencilla, muy discreta".

Esa permanencia constante en un segundo plano, al costado de Mario, hizo que nunca fuera a los homenajes en los que su esposo era protagonista. "Se ponía muy nerviosa, me dijo una vez. Solo fue cuando le dieron el (premio) Reina Sofía. Se ponía muy nerviosa con todo lo de Mario, como que no estaba acostumbrada", comenta entre risas.

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(FIN) EFE/JAM


Publicado: 13/9/2020