Chiclayo siembra futuro: escolares producen lechugas orgánicas y aprenden a emprender

Proyecto hidropónico transforma a estudiantes en productores y emprendedores, que ya abastecen al mercado local

Más de 600 plantas de lechuga hidropónica crecen en modernos módulos instalados dentro de la institución educativa pública Rosa Flores de Oliva, en Chiclayo. Foto: Cortesía Silvia Depaz

Más de 600 plantas de lechuga hidropónica crecen en modernos módulos instalados dentro de la institución educativa pública Rosa Flores de Oliva, en Chiclayo. Foto: Cortesía Silvia Depaz

17:23 | Chiclayo, jun. 17.

En tiempos en que la seguridad alimentaria y el emprendimiento juvenil se han convertido en desafíos nacionales, una innovadora experiencia educativa desarrollada en el colegio Rosa Flores de Oliva, en la provincia de Chiclayo (Lambayeque), está demostrando que las aulas también pueden convertirse en centros de producción sostenible y formación empresarial.

Más de 600 plantas de lechuga hidropónica crecen en modernos módulos instalados en la institución educativa pública chiclayana, donde estudiantes de inicial, primaria y secundaria participan en todo el proceso: desde la germinación hasta la cosecha y la comercialización de los productos.


El proyecto forma parte de la estrategia impulsada por la Gerencia Regional de Educación (GRE) de Lambayeque, que ya se ejecuta en 12 instituciones educativas de la región, con una inversión aproximada de 50,000 soles por módulo.

Marco Custodio Ballena, coordinador regional de Módulos Productivos del Proyecto Educativo Regional de la GRE de Lambayeque, explicó a la Agencia Andina que la iniciativa no solo enseña técnicas agrícolas modernas, sino también integra diversas áreas académicas como Ciencia y Tecnología, Matemática y Comunicación.

"Los estudiantes aprenden a sembrar, cultivar y cosechar, pero además reciben capacitación en administración, contabilidad y marketing para que puedan comercializar sus productos y generar recursos propios", señaló.

De estudiantes a emprendedores


Uno de los aspectos más llamativos del programa es que los propios alumnos gestionan las ventas. Las lechugas hidropónicas se comercializan a dos soles la unidad y cuentan con un sistema organizado de control de ingresos y registros, administrado por los mismos estudiantes bajo supervisión docente.

Catherine Nayeli Vázquez, estudiante de quinto de secundaria, destacó que la experiencia ya está trascendiendo las aulas.

"Yo misma implementé un pequeño módulo hidropónico en mi casa utilizando materiales reciclados. Ahora cultivo mis propias lechugas y he comprobado que son más saludables y económicas", comentó.

La adolescente explicó que el creciente interés de la población por consumir alimentos libres de químicos representa una oportunidad de mercado para este tipo de producción escolar.

"Las personas buscan productos más saludables y orgánicos. Nuestra lechuga tiene mejor calidad, hojas más grandes y un proceso totalmente controlado", afirmó. 

Un modelo que apuesta por la salud


El proyecto también busca promover hábitos de alimentación saludable entre las familias. Según los estudiantes, varios consumidores que adquirieron las cosechas del año pasado manifestaron haber encontrado una notable diferencia entre las lechugas hidropónicas y las que se comercializan habitualmente en los mercados.

El colegio acaba de realizar su primera cosecha de 2026, en la que obtuvo más de 120 lechugas que están listas para la venta. Sin embargo, la capacidad instalada permite producir más de 600 plantas por ciclo.

Próximo reto: cultivar fresas orgánicas


La apuesta por la innovación no se detiene. Los estudiantes ya iniciaron la siembra de nuevas semillas con miras a una futura producción de fresas hidropónicas.


"Queremos ofrecer fresas más saludables, libres de pesticidas y cultivadas por nosotros mismos", adelantaron los integrantes del proyecto.

Además de los módulos horizontales y piramidales, la institución cuenta con un sistema vertical capaz de albergar aproximadamente 540 plantas en espacios reducidos, optimizando el uso del terreno y convirtiéndose en una muestra práctica de agricultura urbana sostenible.

Educación que produce y genera oportunidades


Mientras seis colegios lambayecanos ya cosechan sus productos y otros seis culminan la implementación del proyecto, esta experiencia educativa se perfila como un modelo replicable a escala nacional.

La iniciativa demuestra que la educación puede ir más allá de los libros, formando estudiantes capaces de producir alimentos saludables, desarrollar habilidades empresariales y generar oportunidades económicas desde la escuela.

En un país donde miles de jóvenes buscan alternativas para construir su futuro, la hidroponía escolar de Chiclayo está sembrando mucho más que lechugas: está cultivando emprendedores para el Perú del mañana.


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(FIN) SDC/JOT
JRA

Publicado: 17/6/2026