En una ceremonia que conectará las raíces ancestrales de Lambayeque con las preocupaciones del presente y las esperanzas del futuro, el próximo sábado 7 de noviembre se realizará la edición especial de la tradicional Fiesta del Agua, denominada “Ceremonia del agua consagrada y el milagro de la vida”, en la explanada este del reservorio de Tinajones, en el distrito de Chongoyape.
La actividad, organizada por el Patronato Muchik de la Cultura, comenzará a las 10:00 horas y busca recuperar una antigua tradición prehispánica que representaba la relación sagrada entre el agua, la naturaleza y la supervivencia de las comunidades. La celebración tendrá un significado particular ante la preocupación por los posibles efectos del Fenómeno El Niño y en el contexto de los preparativos de Lambayeque para recibir al papa León XIV.
El vicepresidente del patronato, Heinz Plenge, informó en diálogo con la Agencia de Noticias Andina que la sexta edición de esta festividad tendrá un formato especial de una sola jornada, a diferencia de las celebraciones anteriores que se extendían durante tres días.
La iniciativa comenzó en 2019, tuvo interrupciones debido a la pandemia de la covid-19 y posteriormente fue retomada. Desde 2025 forma parte del calendario turístico de Lambayeque, lo que permite proyectarla hacia los circuitos de promoción nacional a través de las entidades del sector turismo.
Ritual ancestral para unir las aguas
Uno de los momentos centrales será la representación de una ceremonia prehispánica en la que se trasladaba simbólicamente el agua del mar hacia las montañas y lagunas altoandinas, como expresión de integración entre los diferentes espacios del territorio.
En esta representación participarán personajes de la antigua cultura muchik, mensajeros, guerreros y maestros curanderos, quienes realizarán una formación en espiral alrededor del denominado «Cántaro de la Vida», un recipiente de arcilla elaborado artesanalmente en el distrito de Mórrope.

En este cántaro confluirán simbólicamente aguas procedentes del mar, del río Chancay y de la laguna Mishahuanga (Chota), en una representación de la unidad de los ecosistemas y de la importancia del recurso hídrico para la agricultura, la alimentación y el desarrollo de los pueblos.
La ceremonia también incluirá un pago a la Tierra, a cargo de maestros curanderos, quienes elevarán sus peticiones a la naturaleza y a las divinidades para que las lluvias sean beneficiosas y no ocasionen desastres. El propósito es invocar clemencia ante los riesgos climáticos y renovar el compromiso colectivo con la protección del agua.
Un cántaro muchik con destino al vaticano
Destacó que otro de los momentos más significativos será la presentación de un pequeño cántaro que será recogido por una niña vestida con indumentaria contemporánea, como símbolo de las nuevas generaciones y de la responsabilidad de preservar el patrimonio cultural y natural.
La pieza ha sido concebida como un obsequio para el papa León XIV, con la expectativa de que pueda llegar al Museo del Vaticano como recuerdo de Lambayeque y de sus antiguas tradiciones. Aunque el Santo Padre no estará presente en esta ceremonia, los organizadores esperan hacerle llegar este símbolo de identidad regional durante el contexto de su prevista visita al Perú.
La entrega se realizará a través de alguna autoridad o representante que pueda facilitar su traslado hasta el Pontífice.
Invitación a familias y visitantes
El Patronato Muchik de la Cultura convocó a las familias, instituciones y ciudadanía de Lambayeque a participar en esta celebración, que busca fortalecer la identidad cultural y transmitir a las nuevas generaciones el significado del agua como fuente de vida.
La actividad tendrá lugar en la explanada este del reservorio de Tinajones, ingresando por el sector Tierras Blancas de la Comunidad Campesina Muchik Santa Catalina de Chongoyape.
La incorporación de la Fiesta del Agua al calendario turístico regional desde 2025 también representa una oportunidad para proyectar esta manifestación cultural hacia el país y el extranjero, con el respaldo de las acciones de promoción turística de Lambayeque.
Así, Tinajones será escenario de una expresión de memoria ancestral que trasciende lo ceremonial: un llamado a valorar el agua, proteger los ecosistemas y comprender que la prosperidad de los pueblos depende también de cómo cuidan y comparten este recurso indispensable.
(FIN) SDC
Publicado: 31/10/2026