Chavela Vargas, la mujer indomable

Chavela Vargas

Chavela Vargas

15:57 | Abr. 16.

La artista nacida en Costa Rica, pero de corazón mexicano cumpliría mañana 95 años.


Chavela Vargas nunca se metió a Internet, pero estaba en Facebook y Twitter, y en cualquier rincón online, donde se cuelan sus canciones, sus frases demoledoras, sus reflexiones descarnadas, sus amores (de verdad y de leyenda). Cuando El País de España le preguntó si entraba a Internet ella dijo que gracias a la red le llegaban mensajes de todo el mundo. “Pero manejar una cosa de esas, no”, confesó.

Y sus seguidores, que se cuentan por millones, están en YouTube, Twitter, Facebook y Google, hablando de ella. Diversas generaciones se rinden  ante un ícono de mujer rebelde, indomable, intensa, lesbiana sin licencias, de voz portentosa y firme en sus convicciones. Mañana Chavela Vargas cumpliría 95 años, y sigue siendo noticia. Hoy se conoció que la bailaora española Cecilia Gómez presentará por primera vez ante el público latinoamericano del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá (FITB) su traducción al flamenco de la biografía autorizada de la cantante. 

La intérprete de “Un mundo raro”, “El último trago”, “Vámonos”, “Macorina” o  “Luz de Luna”, se definía para Letras Libres como una mujer bastante loca, “pero hay locos lindos y locos desgraciados”. Ella, dijo, era de los bonitos. 

“Y yo quiero que algún día se entienda que mi mensaje ya no es de la garganta, ya no es de disco, ya no es de concierto: es la voz inmensa del individuo humano que está callada, que no tiene nombre, que no puede llamársele de ninguna manera. Eso es lo que yo siento, eso es lo que no me deja morir hasta que la gente sepa que mi canto no es canto, que es algo más allá del dolor, más allá de la angustia, más allá del saber, más allá de todo, del arte en sí mismo. Estoy brincando cosas prohibidas, yo lo sé. Pero no  me puedo ir hasta que consolide esto, hasta que lleve un mensaje directo a las almas de que yo no canto, de que estoy haciendo una cosa fuera de este mundo. Mucho atrevimiento, pero amo todo esto. Lo amo", dijo en 2003, cuando la muerte no era amenaza, acaso sí una dama coqueta a la que Chavela siempre miraba de reojo, con un poquito de deseo. Sin miedo. 

María Isabel Anita Carmen de Jesús se llamaba. Pero para todo era Chavela. La Chavela.  Tuvo una infancia de padres divorciados e indiferentes, sufrió poliomielitis y no se sentía cómoda en su país por lo que se marchó a México, país donde estuvo casi ocho décadas, y adoptó como suyo.  

EL AMOR Y EL TEQUILA

  "Ama sin medida, sin límite, sin complejo, sin permiso, sin coraje, sin consejo, sin duda, sin precio, sin cura, sin nada. No tengas miedo de amar, verterás lágrimas con amor o sin él", decía la dama del tequila, la mujer que intentó frenar sus excesos para resistir la vida que amaba y el amor que anhelaba y que a veces declaraba inexistente, como un invento de las noches de borracheras, esas que la hicieron leyenda y que la anclaron en los bares para siempre en el recuerdo. Allí está el histórico Tenampa de Ciudad de México, con un mural donde Chavela brinda con sus amigos de siempre: Pedro Almodóvar, Frida Khalo, Miguel Bosé, Joaquín Sabina, José Alfredo Jiménez, María Cotrina, con quien vivió hasta los últimos días de su vida. 
  
Chavela es también un ícono de la cultura gay por su fascinante relación con Frida Kahlo. La pintora escribió sobre La Chamana unas líneas que marcarían a la cantante para siempre: "Hoy conocí a Chavela Vargas. Extraordinaria, lesbiana, es más se me antojó eróticamente. No sé si ella sintió lo que yo. Pero creo que es una mujer lo bastante liberal que, si me lo pide, no dudaría un segundo en desnudarme ante ella… Ella, repito, es erótica. Acaso es un regalo que el cielo me envía. Frida K.”. La carta original fue entregada a la cantante por el coleccionista de antigüedades Carlos Noyola, durante la presentación del libro “Las verdades de Chavela” en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 2009, cita Chilango. 

Chavela  que parecía de un mundo raro, del mundo libre y sin barreras que a veces parece una utopía,  solía decir que "Las mujeres con pasado y los hombres con futuro son las personas más interesantes". Ella era interesante, y su vida, y sus amores siguen llamando la atención, conmoviendo, abrazando a gentes que encuentran en sus palabras respuestas a incertidumbres cotidiana. Porque Chavela, como dice Sabina, era una mujer sabia. Por eso, beberse una copa con ella era una lección de vida, un acto de amor, un respiro. 

La Vargas era una valiente, una descarada con ganas. Por eso, cuando le hablaban de su lesbianismo respondía con simpleza:  "Lo que duele no es ser homosexual, sino que lo echen en cara como si fuera una peste."

El 5 de agosto de 2012 murió Chavela Vargas.  La dama de poncho rojo que juró haberse bebido cuarenta y cinco mil litros de tequila es un brindis perpetuo, un brindis a la vida, a la libertad, a la rebeldía.  Ella que decía que el amor es un paso y el adiós es otro, y que nada era para siempre en la vida, se ha quedado para siempre.  





Publicado: 16/4/2014