Juan Ipanaque Sernaqué sigue desaparecido desde hace diez días. El joven obrero de 28 años, procedente de Chepén, estaba trabajando para una concesionaria en el mantenimiento de un pozo de agua, cuando quedó atrapado en un terreno rural de la zona de Hatillo, en la provincia de Chancay.
La víctima, según los especialistas, habría quedado atrapado a 30 metros de profundidad cuando buscaba agua. Según los trabajadores del lugar, la arena lo tapó y cada vez que equipos especializados de rescatistas han ejecutado maniobras para ubicar y extraer su cuerpo, extrañamente vientos de arena y la tierra del lugar se endurece, impidiendo continuar con las tareas de búsqueda y rescate.
Debido a lo accidentado de la zona, los especialistas han ejecutado el retiro de grandes montículos de tierra del lugar empleando retroexcavadoras y volquetes, pero todo esfuerzo es insuficiente. Para la mañana de hoy sábado se espera que más bomberos y personal policial de la capital, especializado en estas labores lleguen, para continuar con las arduas faenas.

Durante la tarde de ayer viernes, familiares del joven y un sacerdote ejecutaron en el lugar oraciones y plegarias por el descanso eterno de la víctima y por un milagro que permita ubicar su cuerpo y así sus deudos le brinden cristiana sepultura en su natal Chepén.
Sacerdotes de Chancay y Huaral, así como grupos católicos del Norte Chico han solicitado unirse en cadenas de oración para encontrar el cuerpo de Juan y darle tranquilidad a su anciana madre y tíos que se encuentran en la zona del kilómetro 97.5 de la carretera Panamericana Norte, esperando sus restos.
(FIN) JRA