Capturas de pantalla falsas: ¿cómo evitar estafas con pruebas digitales?

Las capturas de pantalla falsas se han convertido en una herramienta utilizada por ciberdelincuentes para engañar a usuarios y empresas.

Las capturas de pantalla falsas se han convertido en una herramienta utilizada por ciberdelincuentes para engañar a usuarios y empresas.

12:30 | Lima, ago. 14

Las capturas de pantalla falsas se han convertido en una herramienta utilizada por ciberdelincuentes para engañar a usuarios y empresas. Aunque pueden servir para documentar pagos, reservas o conversaciones, su contenido puede ser manipulado o creado desde cero, por lo que no deberían considerarse una prueba definitiva de una transacción o comunicación.

La compañía de seguridad Eset advierte que la inteligencia artificial generativa y otras herramientas digitales han facilitado la creación de falsificaciones cada vez más convincentes. Esta situación adquiere relevancia en un contexto de creciente fraude digital y expone a consumidores y organizaciones a pérdidas económicas y riesgos reputacionales.

“Una captura de pantalla puede parecer convincente, pero eso no significa necesariamente que el pago, la reserva o la conversación sean auténticos”, señaló Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

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Una captura de pantalla es, en esencia, una imagen de lo que apareció en una pantalla. Puede ser recortada, editada o modificada, e incluso generada completamente desde cero. Por ello, no permite comprobar por sí sola quién la creó ni determinar si la operación o conversación que muestra ocurrió realmente.

¿Cómo utilizan los estafadores las capturas falsas?

Uno de los escenarios más frecuentes ocurre en los marketplaces. Un supuesto comprador puede enviar una imagen que aparenta mostrar una transferencia bancaria exitosa. Si el vendedor confía en esa evidencia y entrega el producto antes de verificar el abono en su cuenta, puede descubrir posteriormente que el dinero nunca fue transferido.

También pueden utilizarse capturas falsas para solicitar pagos adicionales. Por ejemplo, un estafador puede mostrar una supuesta notificación que indica que los fondos serán liberados únicamente después de pagar un cargo para actualizar una cuenta o acceder a determinado servicio.

Las estafas románticas constituyen otro escenario. Un delincuente puede enviar capturas de supuestas reservas de vuelos que posteriormente serían canceladas o presentar imágenes que aparentan demostrar gastos médicos, trámites de visa o reembolsos. De esta manera, busca generar confianza y convencer a la víctima de enviar dinero.

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En grupos de mensajería relacionados con inversiones en criptomonedas también pueden aparecer capturas manipuladas que muestran supuestas ganancias extraordinarias. Las imágenes pueden utilizarse para convencer a nuevos integrantes de que una inversión es rentable, aunque las cuentas o beneficios mostrados no existan.

Las capturas también pueden formar parte de ataques destinados a tomar el control de cuentas. Un ciberdelincuente que suplanta a un conocido podría solicitar una imagen de un código de restablecimiento de contraseña recibido por SMS. Si la víctima comparte la captura, puede estar entregando al atacante información que le permita acceder a su cuenta.

Un riesgo para las empresas

El problema también alcanza a las organizaciones. Un cliente podría presentar una captura como supuesto comprobante de pago para solicitar un producto, un reembolso, un crédito o un reemplazo. Si la empresa acepta la imagen sin realizar otras verificaciones, puede asumir costos derivados de operaciones fraudulentas.

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Además de las pérdidas económicas, estas situaciones obligan a los equipos de soporte, pagos y prevención de fraude a revisar historiales, registros de transacciones y datos de entrega para determinar qué ocurrió realmente.

Los riesgos pueden ser mayores cuando una captura falsa aparenta mostrar la aprobación de un directivo para realizar un pago urgente o divulgar información sensible. Conversaciones manipuladas también podrían utilizarse en reclamos laborales, procesos de recuperación de cuentas o investigaciones internas.

Por ello, ESET recomienda que las organizaciones no basen decisiones irreversibles únicamente en capturas de pantalla. Entre las medidas sugeridas figura contrastar las imágenes con los registros de los sistemas de origen y solicitar correos electrónicos o mensajes originales que puedan ser verificados.

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Otra recomendación consiste en fortalecer la integración con servicios externos mediante herramientas como las API, con el objetivo de obtener información financiera y otros registros directamente desde fuentes confiables. Asimismo, las empresas deberían capacitar a sus trabajadores sobre las limitaciones de las capturas de pantalla como evidencia.

Para los usuarios, la principal recomendación es comprobar cualquier pago, reserva, reembolso o transacción directamente en la plataforma correspondiente. La verificación debe realizarse desde la aplicación o el sitio web oficial y no mediante enlaces enviados por terceros.

Las capturas pueden conservar utilidad como material complementario. Pueden servir para documentar un mensaje de error, registrar lo que apareció en una pantalla o proporcionar a investigadores un punto de partida. Sin embargo, la confirmación definitiva debería provenir del sistema o canal original que permita comprobar que la acción realmente ocurrió.

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(FIN) NDP/ MFR

Publicado: 14/8/2026