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Cambios en apariencia de lunares y pecas pueden indicar cáncer de piel

De presentarse deben ser examinados inmediatamente, advierte especialista

ANDINA/archivo

13:25 | Lima, dic. 22.

Los cambios que se observan en la apariencia de lunares y pecas pueden indicar la presencia de cáncer de piel, por lo que es necesario que sean examinados por un especialista, advirtió hoy informó el médico Alberto Lachos Dávila. del Centro Privado de Radioterapia Oncológica, doctor Alberto Lachos Dávila, quien recomendó a las personas que se autoexaminen para detectar lesiones en forma temprana.

Explicó que los lunares normales tienen un contorno regular y geométrico, son de color café, de tamaño pequeño y no crecen. "Cualquier cambio debe ser consultado con un oncólogo", manifestó.
 
Añadió que el melanoma, grave variedad del cáncer, puede aparecer como un lunar que luego cambia de apariencia y aunque es menos frecuente - el 5% de los casos - es de los más agresivos.

"La clave para el tratamiento exitoso del melanoma es el reconocimiento temprano de los síntomas, por lo que es muy importante el autoexamen de la piel para detectar cambios en la misma", advirtió.

Sobre la radiación acumulada en el cuerpo y el daño que causa, el especialista del Centro Privado de Radioterapia Oncológica dijo que es irreparable, porque penetra hasta al ADN de las células. 

“Con el correr de los años ese daño se manifiesta con el engrosamiento de la piel, manchas, arrugas tempranas, falta de brillo y elasticidad. En el peor de los casos, será el origen de un cáncer que puede irrumpir a partir de un lunar que cambia o de una pequeña herida que no logra cicatrizar”, informó.

Recordó que los rayos ultravioletas son más nocivos entre las 10.00 y las 16.00 horas, por lo que aconsejó a las personas a no tomar sol en ese lapso y a usar bloqueador solar permanentemente.

"Hay que tomarse el tiempo para cubrir toda la superficie de la piel con una buena cantidad de protector solar con factor mayor a 50 y prestar atención a las orejas, espalda, empeine y al dorso de las manos, que suelen ser las zonas más olvidadas", concluyó.

(FIN) LFP/ART

Publicado: 22/12/2014