Bióloga peruana participa en proyecto que usará inteligencia artificial en la Antártida

Solanch Nikol Solaligue Limache forma parte de la Expedición Científica Peruana a la Antártida ANTAR XXXII

Los investigadores buscarán crear un algoritmo predictivo que pueda pronosticar cómo aumentará esta contaminación en el futuro. Foto: UNMSM

Los investigadores buscarán crear un algoritmo predictivo que pueda pronosticar cómo aumentará esta contaminación en el futuro. Foto: UNMSM

07:00 | Lima, ene. 24.

La joven bióloga egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Solanch Nikol Solaligue Limache, fue seleccionada para participar de la Expedición Científica Peruana a la Antártida (ANTAR XXXII). Ella, junto a un equipo de investigadores, y haciendo uso de la inteligencia artificial buscarán entender y predecir los efectos del cambio climático en la Antártida.

A mediados del 2025, recién egresada de las aulas sanmarquinas, Nikol Solaligue Limache postuló a la convocatoria de Investigadores Junior que lanzó el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de la Dirección de Asuntos Antárticos de la Dirección General de Soberanía, Límites y Asuntos Antárticos, para participar en la trigésima segunda expedición científica del Perú a la Antártida (Antar XXXII).

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Luego de un riguroso proceso de selección logró ser elegida para formar parte del proyecto "Modelización de ecosistemas antárticos mediante IBMs y técnicas de machine learning", organizado por la Universidad Central del Ecuador y el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada del Ecuador (INOCAR). Siendo la primera vez que se realiza este proyecto en colaboración con nuestro país.


En entrevista con la Agencia Andina, la joven investigadora, explica que sus estudios en análisis de datos e inteligencia artificial, fueron pieza clave para su selección en el proyecto, el cual tiene como objetivo monitorear los ecosistemas antárticos para comprender el impacto del deshielo glaciar, que libera gases nocivos como metano, dióxido de carbono y óxido nitroso al agua.

“Lo que vamos hacer es tomar muestras de diferentes puntos de anclaje del buque. Serán 25 estaciones que vamos a sondear para analizar la calidad fisicoquímica del agua y ver qué tanto está cambiando, porque ya se han encontrado gran cantidad de metano, dióxido de carbono y óxido nitroso, que son gases altamente contaminantes", comenta Solaligue Limache.

La joven investigadora explica que esto pasa porque los glaciares, formados a lo largo de décadas, han compactado y almacenado grandes cantidades de gases de efecto invernadero en su interior, principalmente metano, óxido nitroso y dióxido de carbono. 

"Con el deshielo, estos gases se liberan directamente en las zonas costeras de la Antártida, alterando la calidad fisicoquímica del agua", detalla.

Además esta alteración química amenaza con afectar la calidad trófica del ecosistema, comenzando por el fitoplancton y extendiéndose a toda la cadena alimentaria marina. “El propio deshielo, al liberar más gases de efecto invernadero, contribuye a acelerar el calentamiento global", enfatiza la bióloga. 

Uso de la IA

Para ello, los investigadores buscarán crear un algoritmo predictivo que pueda pronosticar cómo aumentará esta contaminación en el futuro. La inteligencia artificial (IA) es un pilar fundamental en la fase de análisis del proyecto.

"Para crear un algoritmo o un modelo predictivo necesitas un montón de datos y de réplicas. Entonces, los investigadores son muy ambiciosos con lo que quieren lograr, será un proyecto a largo plazo de 5 a 10 años aproximadamente", estima la bióloga peruana. 

Si bien es la primera vez que se realiza en colaboración con Perú para este proyecto específico, ya se han realizado dos expediciones previas con otros países, lo que subraya la necesidad de una recopilación de datos extensa y continua para construir un modelo predictivo fiable y robusto.

“La IA permite "descartar" datos que no son significativos, por ejemplo: de un conjunto de 100 variables, el algoritmo podría identificar que solo 30 son eficientes o determinantes para el modelo predictivo, optimizando así el análisis”, explica  Solaligue Limache.


Asimismo, lo que se busca es hacer un llamado de atención. "Esto es lo que va a pasar sino tomamos precaución, sino tenemos medidas para poder mitigar esto, pues más adelante será un gran problema, ya lo está siendo", enfatiza. 

Ella partirá el 9 de febrero desde Punta Arenas en Chile, donde estará anclado el Buque Oceanográfico BAP Carrasco, y retornará al Perú el 13 de marzo desde la ciudad de Ushuaia, en Argentina. Es la primera vez que forma parte de una expedición científica tan importante y eso la entusiasma. 

"Me siento muy muy emocionada de poder ser partícipe de esta expedición, no solo conoceré otros lugares, sino también grandes personas, será una experiencia", comenta muy alegre. 

Entrenamiento militar 

Para garantizar la seguridad y preparación del equipo en la Antártida, Solanch Nikol Solaligue realizó un entrenamiento militar obligatorio entre septiembre y octubre en la Escuela Militar de Chorrillos, específicamente en el área anfibia. 

El entrenamiento no se centró en el combate, sino en la resiliencia y la supervivencia en el entorno marino antártico. La joven investigadora comenta que realizó técnicas avanzadas de natación y buceo para control del estrés y mantenimiento de la calma, ejercicios como saltos desde plataformas de 3 metros para fortalecer la capacidad de enfrentar situaciones adversas.

Asimismo, realizaron actividades diseñadas para fomentar la colaboración y la coordinación; tuvieron cursos de manejo de botes, primeros auxilios y cómo aprender a comunicarse por radio (walkie-talkies).

Este entrenamiento fue diseñado para preparar a los científicos para cualquier eventualidad y asegurar que posean las habilidades necesarias para operar de manera segura en un entorno extremo, especialmente aquellos que necesiten realizar muestreos fuera del buque principal.

Finalmente,  Solanch Nikol Solaligue expresa un gran entusiasmo por esta oportunidad y anima a más jóvenes a participar de este tipo de proyectos científicos. 

"Yo sé que es un poco difícil porque sinceramente, postulé dos veces programa y a la tercera pude ser elegida, gracias a que pude capacitarme un poco más y aprovechar las oportunidades que se me abrieron, tampoco desistan si a la primera vez no les aceptan. Es cuestión de seguir perseverando y seguir incrementando su potencial", concluye.

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Publicado: 24/1/2026