En un mercado donde los consumidores buscan productos que combinen sabor, practicidad y beneficios asociados al bienestar, las bebidas lácteas vienen ampliando su propuesta con nuevas formulaciones, sabores e ingredientes. Esta evolución está impulsando la diversificación de una categoría que encuentra nuevas oportunidades de crecimiento en productos de mayor valor agregado.
Según el estudio "Tendencias en bebidas proteicas" de Innova Market Insights para Tetra Pak, el segmento de bebidas con alto contenido proteico ha crecido 122% en lo que va de la década, impulsado por un mayor interés en productos que incorporan atributos nutricionales adicionales. Esta evolución también alcanza a las bebidas lácteas saborizadas y funcionales, que en conjunto representan un mercado global de 33,600 millones de dólares.
Ambas categorías mantienen perspectivas de crecimiento sólidas; de acuerdo con el estudio, se proyecta que la leche saborizada registre una tasa de crecimiento anual de 6,85% hacia 2034, mientras que la leche funcional crecería 6,2% en el mismo periodo. Para Eduardo Pérez, gerente de Mercadeo de Tetra Pak Perú, estas cifras reflejan una transformación en la manera en que los consumidores se relacionan con las bebidas lácteas.
“Hoy las personas esperan encontrar productos que respondan a diferentes necesidades de consumo. El sabor sigue siendo relevante, pero cada vez adquieren mayor relevancia atributos como el contenido de proteínas, vitaminas o minerales. Esto está llevando a la industria a ampliar su oferta y explorar nuevas combinaciones que agreguen valor al resultado final”, señala el ejecutivo.
La innovación también se observa en la variedad de sabores y experiencias que las marcas buscan desarrollar. De acuerdo con Eduardo Pérez, a nivel global los lanzamientos de nuevos productos en la categoría de leche saborizada crecieron un 26% y en la categoría de leche funcional aumentaron un 15%.
Además del sabor y la funcionalidad de una bebida, su valor para el consumidor también está relacionado con aspectos que no siempre son visibles. Según el vocero, existen tres momentos que pueden marcar esa relación: el procesamiento y la protección del producto antes de llegar al mercado; las tecnologías que permiten garantizar su seguridad, calidad y consistencia; y lo que ocurre con el envase después del consumo.
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(FIN) NDP/GDS
Publicado: 3/10/2026