Una intensa granizada acompañada de lluvias torrenciales provocó serios daños en infraestructura educativa y afectó gravemente a la agricultura en diversos distritos de la región Ayacucho.
En el distrito de Andrés Avelino Cáceres, provincia de Huamanga, el cerco perimétrico de la institución educativa José Abel Alfaro Pacheco colapsó debido a la intensidad de las precipitaciones.
El muro cedió repentinamente, dejando expuesta parte del plantel y poniendo en riesgo la seguridad de los estudiantes. Afortunadamente, no se reportaron personas heridas; sin embargo, los daños materiales son considerables.
Padres de familia y vecinos expresaron su preocupación por lo ocurrido y exigieron la pronta intervención de las autoridades a fin de evaluar los daños y ejecutar trabajos de reconstrucción en el más breve plazo.
Asimismo, solicitaron inspecciones preventivas en otras instituciones educativas ante el riesgo de nuevos colapsos durante la temporada de lluvias.

En el ámbito agrícola, la situación es aún más crítica. En el distrito de Chilcas, provincia de La Mar, las precipitaciones acompañadas de granizo causaron severos daños en cultivos de maíz, papa, haba y quinua, además de afectar viviendas y vías de acceso debido a deslizamientos de tierra.
La municipalidad distrital, a través del área de Defensa Civil, informó que ya se realizaron los reportes de emergencia ante el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Ayacucho y el registro correspondiente en el sistema SINPAD del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).
En coordinación con la Subgerencia de Desarrollo Económico y el Ministerio de Agricultura, se vienen realizando evaluaciones para cuantificar los daños y gestionar ayuda inmediata para las familias afectadas.
Algo similar sucedió en el distrito de Quinua, en Huamanga, donde la granizada arrasó con cultivos en las comunidades de Chihuampampa, Patasuyo y Sayhuapata. Los pobladores demandaron la intervención urgente de las autoridades para atender la emergencia.
Del mismo modo, en el distrito de Chungui, en La Mar, también se registraron daños en viviendas y áreas de cultivo, agravando la situación de las familias que dependen de la actividad agrícola.
Las autoridades continúan monitoreando la emergencia mientras se espera la llegada de apoyo para atender a los damnificados y mitigar los efectos de este fenómeno climático.
(FIN) FTY